Mónica Oltra quiere incluir las diputaciones en el pacto del nuevo Botánico

El exsíndic de Podemos, Antonio Estañ, Puig y Oltra. / EFE/Biel Aliño
El exsíndic de Podemos, Antonio Estañ, Puig y Oltra. / EFE/Biel Aliño

Ximo Puig se reúne dos horas con la líder de Compromís al margen de Podemos e inician una negociación que se concretará a partir del martes invitando a Rubén Dalmau

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Y diez días después de las elecciones, el presidente de la Generalitat y su vicepresidenta se reunieron para hablar de lo que pasará en los próximos cuatro años con el Consell. Finalmente, ayer, en un domicilio particular, se vieron las caras durante cerca de dos horas. Ellos solos. A pesar de tratarse de una conversación muy informal, fuentes conocedoras del encuentro aseguran que por parte de Oltra se indicó que en las negociaciones, que comenzarán el martes de modo oficial incluyendo a Podemos, debe hablarse «de las diputaciones, de Les Corts, y de cosas que se quieran hacer en el nuevo Consell, proyectos de legislatura, y de una configuración de la Generalitat en la que se tenga en cuenta tanto la gestión del Botánico».

De este modo, las negociaciones a tres bandas no se limitarán al Consell y luego ya se verá lo que ocurre en el resto de las instituciones valencianas. Por todo ello, es probable que si en 2015 pasaron 19 días hasta que se concretó un acuerdo, en esta ocasión las negociaciones se pueden alargar más si se incluye todo lo relacionado con el poder provincial, el de las diputaciones, que no se decidirá hasta pasadas las elecciones del 26 de mayo.

¿Y mientras? La provisionalidad puede convertirse en el nuevo estado político, de gestión y de ánimo en todo lo que tiene que ver con los partidos del Botánico, que no es poco: Consell y Corts, para empezar. De hecho, antes de arrancar oficialmente, ayer se reunieron de manera clandestina Puig y Oltra, reunión que no se produjo a espaldas de Rubén Martínez Dalmau, líder de Podemos y aspirante a formar parte del Consell (incluso de presidirlo, según afirmó ayer totalmente sorprendido alguno de los que han interlocutado con el dirigente podemista). No se produjo a sus espaldas porque Puig y Oltra ni siquiera contemplaron la posibilidad de reunirse ayer con él.

El PSPV atribuye a Oltra el deseo de reunirse mientras Compromís achaca «la prisa» a Puig

A pesar del mensaje repetido hasta la saciedad de que «primero es el qué» (el contenido) y luego se dirimirá «el cómo» (la configuración del Consell) y «el quién» (las personas que ocupen los cargos), lo primero que se ha establecido de cara a la configuración del nuevo Consell es el quién. Y lo han discutido quienes se sienten en condiciones de empezar a hacerlo: Puig y Oltra. La vicepresidenta, después, ha llamado a Dalmau para incluirlo en los encuentros, ya oficiales, a partir del próximo martes.

Es hasta cierto punto lógico que los podemistas ayer se sintiesen un tanto excluidos. De hecho, inicialmente, lo están. Tanto ellos como Esquerra Unida, que concurrió con los morados a las elecciones autonómicas y cuya principal representante, Rosa Pérez Garijo, estuvo ayer toda la mañana en Les Corts, junto a Dalmau, que recibió la llamada de Oltra hacia la hora de comer para ser informado de la reunión entre los líderes socialistas y de Compromís. Posteriormente, durante la tarde de ayer, la líder de la coalición econacionalista y el podemista tuvieron un encuentro en el que la vicepresidenta le amplió contenidos y le recalcó que se había tratado de un encuentro, el de Puig, de carácter prácticamente informal. Oltra actuó ayer de pegamento de las tres patas del futuro Botánico en unos encuentros que, según quién lo relate, se produjeron por iniciativas muy dispares. Desde fuentes socialistas, fue Oltra la que impulsó el encuentro y la que lleva «la voz cantante». Según fuentes de Compromís, es Puig el que buscaba la reunión porque «están con mucha prisa», premura que en el PSPV niegan.

Otras voces conocedoras de la cita afirman que se trata «de un café, sin más», y fijan el próximo martes como «punto de partida». La simpleza de la reunión es difícil de creer, a no ser que se dé por buena la posibilidad de que, establecido un nuevo mapa electoral, pasada la enorme tensión entre los dos partidos, asumido la necesidad de reequilibrar la situación, dos horas entre Puig y Oltra no sirvan más que para preguntarse qué tal el fin de semana y hablar de temas generales. El secretismo y las dobles (y hasta triples) versiones de lo que está sucediendo son notables, a pesar de que hubo un tiempo, no tan lejano, en que los líderes de los nuevos partidos criticaban las reuniones secretas en los reservados de los restaurantes.

La vicepresidenta se cita primero con el presidente y por la tarde con Dalmau

La actitud de los socialistas está causando sorpresa en sus supuestos socios de Podemos y Compromís. En los partidos a la izquierda del PSPV se sienten molestos por el talante de Puig y de su equipo, por considerarlo displicente en todos los sentidos. La bonhomía de su líder que pretende transmitirse desde las filas socialistas es reinterpretada por los nacionalistas y podemistas como un exceso de confianza en las propias fuerzas y un desprecio de las de los demás.

El portavoz de Compromís en Les Corts, Fran Ferri, señaló ayer en relación a las negociaciones de cara a la reedición del Botánico que ve «una actitud por parte del PSPV que parece que tenga mayoría absoluta y no es así», por lo que cree que los socialistas «deberían calmarse un poco». Su homólogo socialista, Manolo Mata, respondió asegurando que «el PSPV tiene mayoría absoluta del Botànic y el Botànic tiene mayoría absoluta en Les Corts».

Así se pronunciaron ambos en declaraciones a los medios en el parlamento valenciano, al ser preguntados sobre los contactos entre PSPV, Compromís y Unides Podem de cara a la configuración, en primer lugar, de la Mesa de Les Corts en la sesión del 16 de mayo, y después del Consell.

En este sentido, los socialistas consideran que la presidencia de la Cámara y la Mesa debería ya ser la definitiva, un modo de reconocer que el liderazgo de Puig en el Consell lo reconocen todos. Sin embargo, Compromís y Podemos optan por una Mesa transitoria con el fin de escenificar que todo está en el aire. En cualquier caso, ayer en Compromís, a pesar de que Oltra participó en la reunión del grupo parlamentario a primera hora de la mañana, descartaban que se produjese la reunión que poco tiempo después se celebró. Ciertamente, todo está en el aire.