La Generalitat anuncia la creación del Observatorio Valenciano del Trabajo Decente

Reunión del Consell./LP
Reunión del Consell. / LP

El Consell termina sus jornadas de trabajo en Montanejos

A. Rallo
A. RALLOValencia

El Consell ha celebrado durante este fin de semana su seminario de verano en Montanejos. Se trata de reuniones semestrales del Ejecutivo en las que se trazan los proyectos esenciales para los próximos meses. El presidente Ximo Puig ha comparecido en rueda de prensa. En primer lugar, ha condenado el último crimen por violencia machista en Elche y ha recordado que la lucha contra la despoblación del interior será uno de los compromisos de la Generalitat, tal y como ya adelantó ayer con varias iniciativas, entre ellas, la posibilidad de ofrecer ventajas fiscales.

Ha sido la vicepresidenta Mónica Oltra la que ha anunciado las principales medidas -en total son cinco por conselleria- que se prevé implantar hasta final de año. Presidencia tiene dos objetivos fundamentales: la convocatoria de la mesa social y reforzar la presencia valenciana en la Unión Europea. La vicepresidenta ha subrayado que su conselleria quiere impulsar la figura del «asistente personal» para proporcionar la vida más autónoma que se pueda a los dependientes, pero especialmente en la población infantil. Un acompañante para el menor, pionero en España. También se pretende mejorar la colaboración con Interior para ofrecer trabajos sociales a los condenados por delitos viales para que puedan observar los daños cerebrales de los accidentes de tráfico. Desde la Conselleria de Economía han presentado, entre sus propuestas, la creación de un Observatorio Valenciano del Trabajo Decente, una medida para detectar las bolsas de precariedad, la economía sumergida.

La vicepresidencia de Dalmau con competencias en Vivienda y en Arquitectura Bioclimática también ha mostrado sus prioridades. Una es el primer plan de respuesta a las emergencias de vivienda. Se pretende garantizar el acceso a la vivienda a aquellas familias en situaciones excepcionales. La idea es adquirir cerca de medio centenar de pisos para alquiler social, según los datos facilitados por la Generalitat.