Compromís vive su mayor crisis interna con acusaciones de falta de democracia

Grezzi (Verds-Equo), Ferri (Bloc), Oltra (Iniciativa) y Ponce (Verds-Equo) durante un acto de partido./I. Marsilla
Grezzi (Verds-Equo), Ferri (Bloc), Oltra (Iniciativa) y Ponce (Verds-Equo) durante un acto de partido. / I. Marsilla

Los miembros de Gent paralizan su actividad al sentirse «discriminados y estafados» por los dirigentes del Bloc, Iniciativa y Verds-Equo

Héctor Esteban
HÉCTOR ESTEBANValencia

Cuatro años después de llegar al Consell, todo ya no es de color de rosa en Compromís. La coalición econacionalista ha visto cómo se ha encendido la mecha de su primera gran crisis interna. Uno de sus estandartes como ejemplo de la nueva política se ha rebelado y ha cargado duramente contra las otras tres patas de la formación. Gent de Compromís, la base de militantes que no está adscrita a ninguna sigla política, ha decidido cesar su actividad de manera indefinida en Compromís «por la falta de democracia».

Gent de Compromís es el grupo de afiliados que conforma la cuarta parte del proyecto. Militantes que en su mayoría no tenían una adscripción política previa y que aspiraban a tomar decisiones en el proyecto. El paso del tiempo ha derivado en una profunda decepción al considerar que no disponían de los mismos derechos que el resto de compañeros que estaban bajo el paraguas de Iniciativa, Bloc y Equo.

Los miembros de Gent de Compromís aseguran que durante los últimos meses han intentado reconducir la situación y han promovido reuniones con el resto de sensibilidades del partido que no se han llegado a producir: «La dirección de los partidos que integra Compromís ha impedido que las personas directamente afiliadas disfruten de los mismos derechos que el resto de militantes». En el comunicado hablan de «discriminación» y acusan al partido liderado por Mónica Oltra (Iniciativa) y Enric Morera (Bloc) de poner en práctica métodos propios de la vieja política.

La base de Gent de Compromís la conformaba en un principio unos 700 militantes, aunque el grueso verdaderamente activo aglutina a unas 200 personas. Gent de Compromís era el grupo de militantes vinculado al alcalde de Valencia, Joan Ribó, aunque la mayor parte del colectivo no se siente identificado con el perfil ni la labor desarrollada por la máxima autoridad de la ciudad de Valencia. Ribó en más de una ocasión se ha significado como un independiente de Gent de Compromís, aunque era en principio el representante en los órganos de decisión de la cuarta pata de la coalición. «Los tres partidos y la coalición se han servido de la buena voluntad, del trabajo y del dinero de los miembros de Gent de Compromís, los cuales han sido estafados creyendo que formaban parte de un verdadero proyecto político transformador, valencianista, ecologista y de izquierdas. Al final, forman parte de la vieja política que tanto han criticado».

El reparto de cargos políticos tras el acuerdo del Botánico ha sido visto con estupefacción por una parte importante de la coalición, que considera que el partido ha actuado como un «chiringuito» a la hora de ocupar las direcciones generales y otros cargos de responsabilidad. Además, otra de las críticas es el apego al sueldo público, ya que muchos cargos llevan años ocupando un puesto en las administraciones. «Se hace necesaria una profunda renovación del proyecto de Compromís», termina el comunicado, que sintetiza el profundo malestar de un colectivo que esperaba otra forma de actuar de la coalición.