La Fiscalía recurre el permiso a Urdangarin para hacer voluntariado

Iñaki Urgangarin entrando este jueves en el centro donde realiza labores de voluntariado./Óscar Chamorro
Iñaki Urgangarin entrando este jueves en el centro donde realiza labores de voluntariado. / Óscar Chamorro

Recuerda que fue el recluso quien eligió a «conciencia plena» la cárcel de Brieva a sabiendas de que iba a estar aislado e insiste en que su trabajo en Don Orione no puede considerarse un «programa de tratamiento»

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

La Fiscalía -que desde el inicio, como Instituciones Penitenciarias, se opuso al permiso a Iñaki Urdangarin para hacer voluntariado- ha recurrido este viernes la decisión del titular del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria 1 de Castilla y León de autorizar al exduque a salir de la cárcel dos veces por semana para colaborar el Hogar Don Orione de Pozuelo de Alarcón (Madrid) para grandes discapacitados. En su escrito la fiscal vallisoletana Soledad Martín Nájera se opone a los permisos al cuñado del rey por tres motivos esencialmente: porque no ha cumplido la cuarta parte de su condena, periodo que abre la posibilidad al tercer grado; porque el aislamiento que argumenta el juez que sufre Urdangarin en la cárcel de Brieva no es tal y, en cualquier caso, fue elegido por el recluso; y porque su colaboración con el centro de Pozuelo de Alarcón en modo alguno puede considerarse un «programa de tratamiento» para un preso.

La andanada más dura del Ministerio Público es, sin duda, contra el argumento del juez Florencio de Marcos de que la labor de voluntariado servirá para aminorar los «efectos nocivos» del «absoluto aislamiento» al que preso está sometido en la cárcel de mujeres de Brieva (Ávila), sin contacto con ningún otro interno desde que ingresara en el centro el 18 de junio de 2018. La Fiscalía recuerda que fue el propio preso el que eligió ese centro. «El interno no está sometido a un régimen de aislamiento impuesto de modo forzoso por la administración penitenciaria, como reiteradamente se afirma en la resolución», apunta el escrito, que llega a insinuar que el magistrado de Vigilancia Penitenciaria describe una realidad totalmente alejada a la realidad.

«Conciencia plena»

 

«El señor Urdangarin ingresó voluntariamente y lo hizo escogiendo el centro penitenciario de Ávila con conciencia plena de las condiciones en las que se va a desarrollar el cumplimiento de la condena«, relata la acusación, que inste en que «no consta que haya solicitado en ningún momento traslado de Centro».

«Elegir un cumplimiento al margen del resto de la población penitenciaria implica sin duda una soledad que no tienen otros reclusos. Pero de los informes no se deduce que la situación haya provocado perjuicios detectables en la persona o la personalidad del penado«, insiste el escrito. »No existe informe médico o informe psicológico que afirme que el cumplimiento de la pena en soledad tal y como se está desarrollando esté produciendo efectos perjudiciales en el interno o causando su desocialización«.

Vida ejemplar en prisión

Más bien, lo contrario. Dice la Fiscalía que su vida en Brieva es casi ejemplar: «está recibiendo visitas habitualmente», «ha realizado actividad física siendo reconocido su derecho al uso de aparatos distintos de los del centro , que no se ajustaban a sus necesidades físicas», ha « y está matriculado «en distintos cursos externos» a Brieva

Por tanto el Fiscal entiende que la situación objetiva que describen los informes no puede valorarse cómo se hace reiteradamente en la resolución de aislamiento social.

No es un programa de tratamiento

El Ministerio Público sostiene también que el juez de Vigilancia Penitenciaria nunca debió aplicar al exduque el artículo 117 del Reglamento Penitenciario, que regular «la ejecución de programas especializados para penados clasificados en segundo grado».

Asegura que ese artículo «no es de aplicación por no cumplirse los requisitos legales» porque su voluntariado en el centro de discapacitados Hogar Don Orione «no tiene como contenido un programa específico de tratamiento».

Según la fiscal pucelana, el voluntariado del exdeportista en la residencia es «sin duda elogiable», pero no cumple con los objetivos que marca el reglamento penitenciario para este tipo de terapias en la calle para reclusos: «desarrollar las aptitudes de los internos, enriquecer sus conocimientos, mejorar sus capacidades técnicas o profesionales, compensar sus carencias o abordar la problemática específica que pueda haber influido en su comportamiento delictivo anterior«.

La Fiscalía, al negar que pueda aplicarse a este caso el artículo 117, pide revocar los permisos de salida porque Urdangarin en «este momento no ha cumplido la cuarta parte de la condena»

El Ministerio Público recuerda que el interno está condenado a una pena total de prisión de 5 años y 10 meses y que el 28 de noviembre de 2019 cumplirá el 25% de su condena. Por ello, insta al juez a espera poco más de dos meses, cuando el recluso podrá optar al tercer grado.