Dalmau recupera a Julià Álvaro como asesor tras ser sacrificado por Oltra en 2018

Dalmau recupera a Julià Álvaro como asesor tras ser sacrificado por Oltra en 2018

El exsecretario autonómico fulminado por Compromís termina de negociar su retorno al Consell a través de la Vicepresidencia de Podemos

- Burguera
- BURGUERAValencia

El descenso a los infiernos de Julià Álvaro duró 539 días. De la cúpula del Consell lo expulsó Oltra y todo Compromís. El pasado viernes, en una foto de toma de posesión de altos cargos en la Vicepresidencia Segunda y Consellería de Vivienda y Arquitectura Bioclimática, en un extremo de la imagen aparece un hombre, Julià Álvaro. Retorna como asesor. Se fue como uno de los secretarios autonómicos con un ascendente propio de conseller. Se fue de Compromís. Vuelve. De asesor, y de Podemos, pero vuelve.

«La propuesta» para incorporarse a la Generalitat en calidad de asesor, «es para la Vicepresidencia (segunda), para coordinación de políticas de Transición Ecológica... pero no está hablado todo todavía. Esta semana hay que ver», confirman a LAS PROVINCIAS desde el entorno de Álvaro. Fuentes socialistas indican que «oficialmente» no está cerrado, mientras que desde el ámbito de los podemistas señalan que Álvaro «parece» que entra en el equipo de Vicepresidencia «pero no está cerrado». A falta de terminar de concretar el fichaje, en las fotos de toma de posesión ya posa con el resto del equipo del departamento que dirige Rubén Martínez Dalmau.

Como la parábola del hijo pródigo. El viaje de ida y vuelta de Álvaro tiene también su historia. El 2 de febrero de 2018, estaba reunido el secretario autonómico de Cambio Climático que debió ser conseller en 2015 y no lo fue por preservar la paridad. La reunión la interrumpió uno de sus colaboradores para advertirle de que estaba cesado. Lo estaban anunciando en la radio. Instantes después sonó su móvil: Mónica Oltra. La vicepresidenta le quería comunicar la mala nueva de buenas maneras, pero Álvaro le aclaró rapidamente que no le pillaba por sorpresa. O sí. Oltra y el resto de la cúpula de Compromís diseñó una operación de desahucio del secretario autonómico que en pocas semanas se vio fuera del Consell, de la portavocía de la coalición y prácticamente de Els Verds. Destacadas piezas del partido ecologista participaron en el fulminante adiós: le buscaron sustituto de inmediato. Su paulatino distanciamiento hasta el evidente enfrentamiento que mantenía con la consellera Elena Cebrián y con poderosos sectores del empresariado afectado por las políticas medioambientales, propició su fulminante sacrificio.

Julià Álvaro es de ideas y convicciones fijas, lo que casa mal con un Consell que no sólo es consciente del cambio climático, sino que también es sensible a los cambios políticos y a los estados de ánimo empresariales. Ese componente pragmático del Gobierno valenciano aisló a Álvaro. Cuando lo cesaron, nadie lloró más allá de su gente de confianza en la conselleria, también laminados posteriormente.

Ya exsecretario autonómico, buscó su espacio, impulsó una plataforma ecologista y, finalmente, el 22 de marzo, fue presentado en las listas autonómicas de Podemos. Desde Compromís, al ser interrogados sus dirigentes sobre Álvaro, resoplan escenificando un gran alivio por considerarle una fuente de conflictos, que auguran que acompañarán sus pasos bajo las siglas de Podemos. El fichaje de Álvaro sentó como un tiro entre algunos diputados podemistas, que consideraron que la organización se saltaba todos los procesos de consulta a las bases y utilizaba el clásico 'dedazo'. Las elecciones del 28 de abril no le permitieron entrar en Les Corts. Sin embargo, el exportavoz de Compromís es un triatleta veterano y competitivo.

En la foto realizada el viernes en Vicepresidencia mira a la cámara con cierta timidez, las manos atrás, y media sonrisa. Ha vuelto para participar en la coordinación de las políticas verdes del Consell, ese terreno donde podemistas y el sector más vinculado a Oltra en Compromís pelean por enarbolar la bandera ecologista. En la anterior legislatura, el Cambio Climático perdió tanto protagonismo que Cebrián excusaba su presencia en los foros internacionales asegurando que ya iban representantes del ministerio. Ahora, el verde está más de moda.

Cuentas pendientes

Els Verds (el tercer partido de Compromís junto a Bloc e Iniciativa) se han diluido en esta segunda legislatura del Botánico. Iniciativa, el partido que lidera Oltra, es el que encabeza ahora la Conselleria de Agricultura y Medio Ambiente. IPV, con la etiqueta de ecosocialistas, ha pasado a ocupar el espacio de Els Verds, sin fuerza entre la militancia y entregado a las instrucciones de la cúpula del Consell una vez accedió a que Álvaro fuese destituido. Su ausencia en los puestos determinantes del nuevo Ejecutivo, tras las elecciones de abril, la resumen los afines a Julià Álvaro con una cita histórica e hiriente hacia sus antigos compañeros: «Roma no paga a traidores».

La Conselleria de Medio Ambiente debe coordinarse con la Vicepresidencia del podemista Rubén Martíntez Dalmau, y es ahí donde recala Álvaro en calidad de asesor. Ya no es un 'casiconseller'. Ya no es el número dos de Medio Ambiente, haciendo sombra a la exconsellera Elena Cebrián, pero está de vuelta. A buen seguro que coincidirá en reuniones y actos del Consell en el ámbito ecologista con antiguos 'amigos' como Mireia Mollà, la consellera de Medio Ambiente y la más próxima a Mónica Oltra en el Ejecutivo de Puig. Mollà, como la vicepresidenta, es de IPV, ecosocialista. Tampoco faltará ocasión para coincidir con su sustituto en la portavocía de Compromís, Giuseppe Grezzi, o con Juan Ponce, el diputado que participó en el fulminante cese de Álvaro buscando a un sustituto como secretario autonómico. La vida los vuelve a juntar.