Nuevo Consell

El Botánico prevé aumentar el número de asesores

Puig, Oltra y Soler, en el pleno de investidura/Jesús Signes
Puig, Oltra y Soler, en el pleno de investidura / Jesús Signes

Los negociadores de PSPV, Podemos y Compr0mís quieren subir en al menos una veintena el número de eventuales

Marta Hortelano
MARTA HORTELANO

Una vez escrita la letra grande del pacto del nuevo Botánico, y definido el nombre y el número de consellerias, llega el momento de dibujar los huecos que cada una de ellas tendrá hasta completar el organigrama general de la Generalitat Valenciana. A falta de conocer el dibujo final, que se desvelará con toda probabilidad el próximo lunes, con la publicación en el Diario Oficial de la Generalitat (DOGV) del decreto de estructura, ayer los equipos negociadores de los tres socios, PSPV, Compromís y Unidas Podemos, ya comenzaron a negociar las primeras cuotas.

Uno de los primeros elementos a definir es el mestizaje. Es decir, la forma en que los altos cargos de los diferentes partidos se entremezclan en el entramado de consellerias, secretarías autonómicas, direcciones generales. Pero ahora, con la entrada de un tercer grupo en escena, el mestizaje se complicaba hasta la necesidad de incluir a un matemático en las negociaciones. Sin embargo, según fuentes del diseño del nuevo entramado, se mantendrán los criterios generales de la anterior legislatura y el anterior sistema. Con la principal novedad de que se repartirán los cargos en dos mitades. Un 50% serán para los socialistas y el otro 50 se lo quedarán Compromís y Unidas Podemos en proporción a su número de consellerias. Es decir, el PSPV, si fructifica la propuesta sobre la mesa, podrá colocar a un secretario autonómico en todas las consellerias donde no tenga el conseller o consellera. Compromís debería poner a cuatro secretarios autonómicos en consellerias socialistas y Unidas Podemos a dos, también en las áreas del PSPV. El mestizaje llegará también a Presidencia y a las vicepresidencias, pero no en la misma medida que en el resto de consellerias. Se mantendrá también otra máxima: quien ha funcionado bien en su puesto, se quedará donde está.

Entre las principales fricciones sobre la mesa de negociación, las fuentes consultadas aseguraron ayer que se encontraba quién tendrá el control sobre los funcionarios. Desde el PSPV aseguran que no se moverá de Justicia, aunque Compromís prefiere llevársela a la nueva Conselleria de Calidad Democrática. De hecho, en el primer organigrama que filtró la coalición la tarde del miércoles, aparecía ahí. Pero el PSPV asegura que no cederá. La inspección general de servicios, arma política en la actual legislatura, situada bajo la órbita de la desaparecida Transparencia, también ha salido a concurso sin, de momento, dueño.

Una veintena de asesores

Otro de los temas sobre la mesa de la negociación del organigrama será el del número de asesores. El personal eventual de la Generalitat es el formado por los trabajadores y trabajadoras que forman parte del equipo de confianza de los altos cargos. Con el cese de su superior, cesan ellos automáticamente, por lo que se renuevan con cada gobierno. En la actualidad, el decreto 185/2015 de 16 de octubre, fija en 74 el número de personas que podrán ocupar estos puestos de trabajo en la Administración, con salarios que oscilan entre los 29.115 euros y los 48.570 euros anuales.

El nuevo Botánico tiene previsto aumentar esta cifra en, al menos, una veintena de asesores. Fuentes de la negociación aseguran que la reclamación de las partes es que se suba como mínimo uno por conselleria. En la actualidad, cada conseller dispone de tres: un jefe de prensa, un jefe de gabinete y un asesor de asuntos parlamentarios. Con uno más, llegarían a cuatro. Además, cada secretario autonómico tiene otro asesor a su cargo. En Presidencia, la cifra es distinta, porque consta de 27 personas. Cuatro de ellas, del expresidente Alberto Fabra y dos que trabajan para la vicepresidenta Mónica Oltra. Ella también tiene una cifra distinta, con doce asesores a su cargo.

Además, con la creación de nuevas secretarías autonómicas se aumentarán los asesores de esos cargos. El decreto de 74 eventuales de la actual legislatura se quedará muy corto si se cumplen los planes.

De dónde salen las competencias de Unidas Podemos en el Consell

La incorporación de Unidas Podemos al Botánico II ha obligado a un nuevo reparto de competencias en el Ejecutivo valenciano. Tanto socialistas como Compromís han tenido que renunciar a algunas de las áreas que dirigieron durante la pasada legislatura para dotar las nuevas consellerias que dirigirá la formación morada: la Vicepresidencia segunda y Vivienda, Sostenibilidad Energética y Coordinación de Políticas ambientales, y la Conselleria de Calidad Democrática, Buen Gobierno y Transparencia. Los principales titulares de ese nuevo reparto de competencias quedan claros con la propia denominación de los departamentos. La vicepresidencia que asumirá Rubén Martínez Dalmau tendrá las competencias en materia de Vivienda, además de la dirección de políticas vinculadas a las políticas ambientales -falta por ver si se limita a una labor de mera coordinación o si también tiene alguna competencia concreta-. La conselleria de Calidad Democrática, que muy probablemente dirigirá la líder de EU, Rosa Pérez, asume las áreas vinculadas a la Memoria histórica, además de las de la conselleria de Transparencia que ha dirigido durante esta legislatura Manuel Alcaraz.

Ceden tanto PSPV -Vivienda y Reformas democráticas-, como Compromís -las políticas ambientales y de eficiencia energética, así como las de Transparencia-. La letra pequeña de ese nuevo reparto de competencias, aún no definitivo, ajusta aún más los contenidos de los nuevos departamentos de Unidas Podemos.

Función Pública

El caso más evidente es el de Rosa Pérez. La líder de EU, al heredar las competencias de Transparencia, dirigirá -si no hay cambios- la Inspección General de Servicios o la Oficina de Control de Conflictos de Intereses. Pérez también asume un área tan importante para los socialistas valencianos como la de Memoria histórica. En algún momento se especuló con la posibilidad de que Pérez asumiera también Función Pública, pero el área de la que dependen todos los empleados de la administración autonómica seguirá en manos de la consellera de Justicia, Gabriela Bravo.