Ignacio Gil Lázaro: «Yo no abandono el barco. El barco se ha abandonado a sí mismo»

Ignacio Gil Lázaro. /J. J. Monzó
Ignacio Gil Lázaro. / J. J. Monzó

El fundador del PP en la Comunitat Valenciana se da de baja tras 38 años de militancia

Francisco Ricós
FRANCISCO RICÓSValencia

Después de haber sido el fundador del PP -antes AP- en la Comunitat Valenciana, estar ligado 38 años al partido y 33 años como parlamentario, Gil Lázaro deja su partido.

-¿Cuál es el motivo de que abandone el PP?

-Yo no abandono el barco. El barco se ha abandonado a sí mismo hace tiempo. Ni intelectual ni emocionalmente me siento identificado con el PP. No se parece en nada al partido que conocí.

-¿Por qué se va ahora y no tras las generales de 2015 o 2016?

- Estuve dudando mucho si concurrir en 2015 antes de que se conocieran las listas. Mi entorno más íntimo y el político me señalaron que un hombre con significación, en un momento tan difícil para España y para el PP, tenía que decir que sí. Mi decisión no tiene nada que ver con estar o no estar en las listas. Es un proceso de reflexión, sobre todo intelectual.

-¿Qué hay de cierto en los rumores de su paso a Ciudadanos?

-Pregunte a quien esté propagando esos rumores. No estoy dispuesto a generar controversia sobre mi decisión, tan legítima como la que puedo tomar en el futuro sobre cualquier cosa. Pero hoy esto es lo que hay. Mi trayectoria pública me obliga en estos momentos, que siguen siendo muy difíciles para España que necesita consolidar un proyecto nacional, y para la Comunitat Valenciana, donde tenemos el riesgo de un nacionalismo igual que el que tanto dolor está causando en Cataluña, a seguir defendiendo las mismas ideas que yo no he abandonado.

-¿Y qué ideas defiende?

-Las ideas de siempre: democracia, Constitución, respeto a la ley, pluralidad, progreso social compartido, convivencia plural desde el respeto a los otros. Las ideas que conforman un pensamiento insertado básicamente en los grandes valores que recoge nuestra Constitución y que entiendo que hoy están en riesgo.

-¿Y esto qué supone?

-Que a estar alturas de mi vida no voy a renunciar a esos valores. Tengo muy claras mis ideas, principios y valores. No me he avergonzado nunca de ellos ni he tenido temor de defenderlos. En política lo que importan son los principios y valores no el marketing electoral y el tacticismo, que hoy, por desgracia, es lo que impera.

-Estas críticas no las realizó hasta que se quedó fuera del Congreso en las elecciones de 2015.

-Dije literalmente que no me sentía emocional ni intelectualmente reconocido en un proyecto que fundé. No se parece en nada. Pero son 38 años de mi vida y una decisión así no se toma a bote pronto. Cuesta. Pero uno no puede estar donde no se siente identificado. No tiene nada que ver con listas. Siempre que he tenido que decir una cosa con claridad la he dicho dentro y fuera, ahí están las hemerotecas y los archivos televisivos. Cualquiera que rasque lo que fue el caso Faisán puede entenderlo perfectamente. A lo mejor ahí comenzó la distancia.

-¿Por qué no se siente identificado?

- No quiero que parezca que formulo un pliego de cargos, simplemente el partido y el Gobierno están difuminados ideológica, política y orgánicamente y muy desvertebrados socialmente.