À Punt aprueba sus cuentas con una reserva que reduce un 10% su presupuesto de 2019

Sede de À Punt, en Burjassot. / juanjo monzó
Sede de À Punt, en Burjassot. / juanjo monzó

La Corporación da luz verde a su liquidación de 2018 fuera del plazo legal y con un fondo en el que provisionar para pagar deudas anteriores

Marta Hortelano
MARTA HORTELANO

El plazo ha concluido. La empresa pública que gestiona la radiotelevisión valenciana ha dado luz verde a las cuentas del año pasado, 2018, que permanecían sin aprobar desde el pasado 30 de junio, plazo legal previsto para la validación de las liquidaciones de las mercantiles. Sin embargo, À Punt no ha podido ni siquiera aprobarlas en este plazo ni las registrará en tiempo y forma -tendría que haberlo hecho ayer, 30 días después de la fecha en que debía haberlas aprobado- sino que lo ha hecho hoy.

El problema fundamental radica en el informe de los equipos auditores de la Generalitat que reclama a la tele que devuelva 9,2 millones de euros que la Sociedad Anónima de Medios de Comunicación y la Corporación Valenciana de Medios de Comunicación (CMCV) se han traspasado entre sí, generando una duplicidad de estructuras y un incremento de gastos de funcionamiento que parece innecesario para gestionar la radiotelevisión. Esa duplicidad ha mantenido las cuentas de 2018 en el congelador y ha sido ya fruto de numerosas alegaciones por parte de la empresa pública, sin embargo, la Corporación es más partidaria de hacer frente a esos nueve millones con el dinero del año que viene.

Para ello, según informó este diario, À Punt ha constituido hoy un fondo de reserva previsto en la ley de creación de la radiotelevisión valenciana que permitiría evitar la situación en el futuro a la espera de un milagro económico en forma de ampliación de capital. La solución en cuestión está contemplada en la disposición adicional cuarta de la ley de la radiotelevisión. Dicho fondo permitiría a la empresa pública disponer de una hucha en la que meter dinero que no agote un ejercicio y emplearlo para pagar deudas de otros años. Algo que en la actualidad no sucede porque la Generalitat se incauta de todo el dinero que sobra en las empresas y organismos que dependen económicamente de las arcas públicas. Los remanentes de tesorería no son posibles.

Se basa en un informe de Abogacía que prima la ley de la tele sobre un decreto del Consell

El fondo, eso sí, debe quedar aprobado y estructurado como una reserva especial y debe figurar en el balance dentro de los fondos propios. Además, debe quedar constituido cuando se aprueben las cuentas anuales del ejercicio. Es decir, hoy, como contempla el orden del día del consejo rector. Eso sí, en el momento de utilizar el dinero que se ahorre en este fondo, y que en ningún caso puede superar el 10% de los gastos anuales presupuestados, precisará de la autorización expresa del Consell. La comisión de radiotelevisión en Les Corts también debe estar al día del asunto.

La aportación anual que la Corporación haga en este apartado no podrá superar en ningún caso el 10% de los gastos anuales y el remanente, si lo hubiera, disminuirá la cantidad que la Generalitat transfiere anualmente a la empresa a través de sus presupuestos en el ejercicio siguiente a aquel en el que se haya producido tal exceso. Es decir, si provisiona 5,5 millones de euros, el máximo -10% de los 55 millones de presupuesto- debe aminorar en esa cantidad el presupuesto del año que viene. Aún así, a la tele le quedarían por devolver casi cuatro millones de euros, solo en este ejercicio. Pero la tele se basa en un informe de Abogacía que asegura que la ley prevalece sobre el decreto que obliga a devolver los remanentes.

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