Madina, el 'rebelde' que chocó contra Sánchez

Eduardo Madina. /
Eduardo Madina.

La inclusión del político vasco en la lista del PSOE por Madrid despeja la incertidumbre que había en torno a su futuro

EFEMADRID

La inclusión de Eduardo Madina en la lista por Madrid al Congreso ha despejado la incertidumbre que había en torno a su futuro, después del golpe que supuso su derrota en las primarias ante Pedro Sánchez, que le llevó a plantearse su retirada ante las dudas que le suscitó el nuevo proyecto socialista.

Convencido de que era la persona idónea para liderar el barco socialista tras el naufragio que sufrió Alfredo Pérez Rubalcaba en las europeas de mayo de 2014, Madina sacó todo su carácter 'rebelde' para tratar de abrir una nueva etapa en el partido y dar un "shock de modernidad" al PSOE, como dijo en la campaña de las primarias.

Tras la derrota en la consulta a la militancia, Madina no ha ocultado su discrepancia con el proyecto de Sánchez durante el último año, aunque, fiel a su palabra, lo hizo sin "una mala palabra, ni un mal tuit con nadie" para no poner palos en las ruedas. No obstante, 'dentro del vestuario', no pudo contenerse para criticar que Sánchez aceptara firmar el pacto contra el terrorismo yihadista con el jefe del Gobierno, Mariano Rajoy, asumiendo la prisión permanente revisable para los terroristas.

Días después de las elecciones municipales y autonómicas de mayo, en las que el PSOE perdió 700.000 votos respecto a 2011 en su peor resultado en los comicios locales, volvió a romper su silencio ante el Comité Federal para sentenciar que "los protagonistas del cambio habían sido otros", en alusión a Podemos. Tampoco le gustó la forma como Sánchez destituyó a Tomás Gómez al frente del PSOE de Madrid al considerar que suponía desestabilizar al partido a pocos meses de las urnas.

Sector alternativo

Su postura crítica con el criterio y la línea de actuación de Sánchez no le hizo cambiar su plan de apartarse de la carrera por encabezar la candidatura del PSOE a presidente del Gobierno. "Quiero que dentro de 20 años, me vea al espejo y me acepte", llegó a señalar para hacer ver que quería ser consecuente con su comportamiento.

No obstante, la petición del PSE y de otros sectores afines para que siguiera siendo un activo del partido y aceptara la oferta de Pedro Sánchez de entrar en la lista por el Congreso le hizo recapacitar.

Cerrada la puerta por Vizcaya, donde el exlehendakari Patxi López le ha 'arrebatado' el número uno de la lista, Madina aceptó a la vuelta del verano seguir en el escaño siempre que fuera por Madrid.

Junto con Carme Chacón, que volverá a ser diputada por Barcelona, a Madina se le sitúa como punta de lanza del sector alternativo en caso de que Sánchez zozobre en diciembre y la presidenta andaluza, Susana Díaz, opte por dar batalla.

Con Díaz, su relación ha mejorado después de que fuera la que postuló a Sánchez para pugnar con él en primarias al negarse a allanar el camino a la presidenta andaluza para que fuese elegida la líder del PSOE por aclamación, con Madina como escudero.

Promesa

A la espera de lo que ocurra en el futuro, el que fuera secretario general de las Juventudes Socialistas en el País Vasco 2002 y 2005 continuará esperando su oportunidad para consolidarse como la promesa que siempre se vio en él.

Licenciado en Historia Contemporánea por la Universidad de Deusto, el episodio que marcó su vida política fue el atentado que sufrió en febrero de 2002, cuando ETA le colocó una bomba lapa bajo su vehículo que le provocó la amputación de una pierna.

Diez años antes, con apenas 16 años, ingresó en la cantera del partido, donde ocupó varios cargos hasta ser su secretario general. De la mano de José Luis Rodríguez Zapatero, en las elecciones generales de 2004, dio el salto al Congreso por Vizcaya, donde ejerció de portavoz en la Comisión de Cooperación Internacional para el Desarrollo, cargo que repitió después de los comicios de 2008.

En julio de ese mismo año, entró como vocal en la Ejecutiva federal del PSOE, y en 2009, pasó a ser secretario general del grupo parlamentario en el Congreso tras la marcha de Ramón Jáuregui a la Eurocámara.

En 2011, encabezó la lista por Vizcaya y meses después, fue reelegido miembro de la Ejecutiva que emanó del Congreso de Sevilla en el que Pérez Rubalcaba derrotó a Chacón.