Viveros, el oasis de Valencia

Rosaleda Dr. López Rosat. /Cayetano Manchón
Rosaleda Dr. López Rosat. / Cayetano Manchón

La zona verde más emblemática de la ciudad sirve de refugio contra el calor y como escenario de todo tipo de actividades de ocio

CAYETANO MANCHÓNValencia

Los Jardines de Viveros, o Jardines del Real, son uno de los lugares más históricos de la ciudad de Valencia, cuya construcción data aproximadamente del año 1560. La inmensa muestra de árboles, flores y vegetación lo convierten en uno de los pulmones de la ciudad. Este parque permite disfrutar de una gran cantidad de actividades en un paraje que ayuda a olvidar la masificación propia de las grandes urbes.

Situados a orillas del antiguo cauce del río Turia, Los Jardines de Viveros cuentan con accesos en todas las calles que lo rodean: Avenida del Botánico Cavanilles, Calle San Pío V, Calle Pintor Genaro Lahuerta y calle Jaca. Al encontrarse en plena ciudad (entre el comienzo de la Avenida Blasco Ibáñez y el final de la Alameda), se trata de un lugar de fácil acceso para cualquier residente en Valencia, que abre todos los días entre las 7.30 y las 20.30 horas en los meses de noviembre a marzo, y entre las 7.30 y las 21.30 horas de abril a octubre.

Considerada la zona verde más emblemática de Valencia, Viveros cuenta con diferentes estilos de jardinería. Presenta, por ejemplo, parterres de estilo romántico en la zona sur, espacios que imitan paisajes naturales en su parte norte. Entre los 2.769 ejemplares de 167 especies botánicas diferentes que contiene el jardín, se encuentran árboles excepcionales como las Washingtonian filiferas o el impactante Podocarpus macrophyllus.

Por todo ello, lo que más llama la atención de estos jardines es la diversidad y la abundancia de vegetación con la que cuentan, lo que los convierte en un lugar donde uno puede relajarse.

La imagen de visitantes leyendo en los bancos y espacios verdes es una estampa diaria en Viveros. Como Manuel, un jubilado que aprecia la tranquilidad que se respira en estos jardines, lo que le permite disfrutar de una tarde de lectura y paz. Otro de los habituales del parque, Luis Miguel Pradas, agradece todos estos espacios verdes, pero piensa que algunos están algo «desaprovechados», y agradecería una mejor conservación de estos lugares.

Imágenes 1 y 2: zonas de abundante vegetación en los Jardines de Viveros. Imagen 3: Luis Miguel Pradas, vecino que suele acudir con sus hijos al parque. / Cayetano Manchón

Otra escena habitual es la de una gran cantidad de personas haciendo deportes, running, andando o simplemente montando en bicicleta (aunque no cuentan con carril bici). Existe, además, un espacio vallado para quien decida acudir con perros, en el que pueden jugar libremente.

Los Jardines del Real contaron hace años con un zoológico dentro de sus instalaciones. Tras su cierre, se decidió ampliar el espacio del parque, aprovechándolo para la creación de más espacios verdes, e incluso un aviario con pavos reales en su interior. Este no es el único aviario del recinto, que cuenta con dos más cerca de la entrada Este (Avenida del Botánico Cavanilles), con gran diversidad de especies en su interior.

Espacios para los más pequeños

«En un mismo día puedes hacer muchas cosas con los chiquillos», comenta Jacob García, uno de los padres que acude a Viveros para disfrutar con sus hijos. Según este vecino de Valencia, el parque es ideal para celebrar cumpleaños o meriendas y para que los niños jueguen, aunque lamenta que «no cuente con zonas infantiles más nuevas», ya que muchas de las que hay están algo obsoletas. Sin embargo, sí reconoce los esfuerzos que poco a poco se hacen desde las instituciones para crear parques más «innovadores».

«Estaría bien que hubiera parques más nuevos» Jacob garcía

Lola Sarrión es otra de las madres que acude «a diario» al parque con sus hijos y se alegra de contar con un espacio así, que permite actividades para niños de todas las edades en mitad de la ciudad.

Los jardines disponen de un Parque de Educación Viaria: un circuito para bicicletas o patines, que simula a la perfección una red de calles de la ciudad, con semáforos, pasos de cebra, largas calzadas de diferentes carriles, puentes... Concretamente, este espacio ha contado con una mejora y ampliación durante los últimos años, lo que lo convierte en una zona mucho más conseguida y más atractiva para los niños. Aún así, algunos padres, como Jacob sí que echan en falta mesas o bancos de piedra para aprovechar más este espacio.

«Viveros permite actividades para niños de todas las edades» Lola Sarrión

Imágenes 1 y 2: Parque de Educación Viaria. Imagen 3: Jacob García, vecino que visita el parque con sus hijos. / Cayetano Manchón

Gran oferta cultural

Viveros es un lugar con una importante oferta cultural. En los jardines se encuentra el Museo de Ciencias Naturales (que este año celebra su XX aniversario), el e, incluso una .

Todos los veranos, estos jardines acogen los conciertos de la Feria de Julio. Durante la edición de este año, actuarán artistas como Cristal Fighters o Aitana.

Ideal para quien busca tranquilidad

Dentro de la diversidad que ofrecen los jardines, destaca el sosiego que se respira en sus grandes espacios abiertos, unido a la sombra que arrojan sus monumentales árboles. Estos factores convierten al parque en un lugar ideal para buscar tranquilidad y descanso. Entre estos espacios, aparte de las amplias zonas de césped, encontramos la Rosaleda Dr. López Rosat, que cuenta con 10.590 rosales de 62 variedades, plantados en 94 parcelas diferentes.

Estos grandes espacios abiertos suponen un plus para quien busca desestresarse tras una semana de trabajo, ya que te permite «una visión más amplia» si estás acostumbrado a trabajar delante de un ordenador, según una vecina de la zona, que acude regularmente a estos jardines.

Un jardín con historia

Los Jardines del Real, construidos durante el siglo XIV, reciben este nombre debido a que acompañaron al Palacio Real de Valencia, demolido en 1810 tras la Guerra de Independencia. El otro nombre por el que se los conoce, Jardines de Viveros, surge a lo largo del siglo XIV, cuando Fernando II recurrió a ellos para que acogieran numerosas especies arbóreas destinadas a adornar el Palacio de Aranjuez.

En el siglo XIX, Francisco Javier Elio, capitán general de Valencia, inició un plan de mejora de los jardines, plantando diversas especies vegetales ornamentales. Es a finales del siglo XIX cuando el Patrimonio Real cedió la tituaridad de los jardines a la Diputación Provincial de Valencia que, posteriormente (1903), se los cedió al Ayuntamiento de la ciudad, convirtiéndolos en un lugar público para la ciudadanía.

Información de interés

Dirección.
San Pío V (entrada principal). Accesos también por calle Pintor Genaro Lahuerta, calle Jaca y Avenida del Botánico Cavanilles.
Horario.
De noviembre a marzo: de 07.30h a 20.30h. De abril a octubre: de 07.30h a 21.30h.