Pueblos con encanto en la Sierra de Grazalema

Pueblos con encanto en la Sierra de Grazalema

Este parque natural aparece como un oasis en el sur de Andalucía regalando una exuberante vegetación y coquetos municipios blancos

ÁLVARO ROMERO

El Parque Natural de la Sierra de Grazalema, declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO, aparece de manera inesperada en los extensos campos del sur de Andalucía, repartiendo su territorio entre las provincias de Cádiz y Málaga. El enclave cuenta con más de 50.000 hectáreas y se caracteriza por su incalculable valor ecológico y paisajístico.

A pesar de su localización, en la zona meridional de la Península Ibérica, tiene uno de los mayores ratios de precipitaciones de todo el país. Factor que contribuye de manera decisiva a la belleza de unos parajes que exhiben ríos, embalses y saltos de agua, además de frondosos bosques y amplios valles. Más aun teniendo en cuenta la naturaleza caliza del terreno que facilita la formación del paisaje cárstico que presenta hoy en día, rico en núcleos escarpados, grutas, cuevas y sinuosas gargantas. Un oasis situado en el extremo occidental de la cordillera Subbética que alberga maravillas naturales y pueblecitos llenos de encanto, entre los que destacan:

Zahara de la Sierra, pueblo blanco

Zahara de la Sierra se sitúa en el extremo nororiental de la provincia de Cádiz, sobre la falda de la sierra del Jaral, en la Ruta de los Pueblos Blancos. Localidad serrana declarada Conjunto Histórico perteneciente a la red de Los Pueblos Más Bonitos de España, y no es para menos pues regala belleza por los cuatro costados. La cal cubre calles, plazas y edificios tiznando el bello paisaje que rodea la villa.

La fundación de Zahara se remonta a época musulmana de la cual aún se conserva, además del típico entramado urbano andalusí, el castillo que data del siglo XIII. Sin olvidar la Torre del Homenaje y los restos de la villa medieval con tramos de las murallas. Mientras las calles se escalonan dirigiendo al visitante hasta el coqueto casco histórico, entre muros blancos y floridas macetas. Desde la altura se contemplan unas vistas impresionantes los alrededores.

Grazalema, el corazón de la sierra

El municipio de Grazalema encuentra su sitio en el corazón de la sierra homónima, en la provincia de Cádiz. Presenta una hermosa y pintoresca estampa donde el color blanco se hace fuerte y predomina en cada una de sus calles y plazoletas. En su casco urbano, declarado Conjunto Histórico, la típica arquitectura popular combina a la perfección con la riqueza monumental. Presenta una estampa típica gaditana con casas encaladas y techumbres a dos aguas.

La joya patrimonial de la villa es la iglesia barroca de Nuestra Señora de la Aurora, junto a la que se dan cita otros edificios de interés. Al igual que Zahara, forma parte de la red de Los Pueblos Más Bonitos de España. Toda la belleza que presenta a día de hoy es el resultado de siglos de historia y herencia de todos los pueblos que por allí pasaron. Por suerte aún se conservan oficios artesanales, sobre todo los de carácter textil.

Ronda, desafiando la gravedad

La localidad de Ronda se ubica en la parte noroccidental de la provincia de Málaga, en una cuenca rodeada de montañas, lugar desde donde enamora a miles de visitantes cada año, pues si algo caracteriza a la villa es su atractivo turístico basado en factores tan importantes como el paisaje, el patrimonio, la historia y la gastronomía local. Su casco urbano yace dividido en dos por el Tajo de Ronda, desfiladero de más de 150 metros decorado por el fotogénico Puente Nuevo, imagen típica de la ciudad y desde donde desafía la ley de la gravedad.

Su casco antiguo está declarado Bien de Interés Cultural, por allí pasaron pueblos y civilizaciones que encontraron en Ronda una fortaleza inexpugnable pues se erige imponente como si de una atalaya natural se tratara. Entre sus calles exhibe bellas pinceladas árabes y trazado medieval, tomando importancia la alcazaba, los puentes y los miradores, enclaves que regalan unas vistas difíciles de igualar.

Ubrique, arte gaditano

En plena Ruta de los Pueblos Blancos aparece, lleno de encanto, el municipio de Ubrique. Arropado entre las montañas del interior de la provincia de Cádiz se adapta a ellas conformando un trazado cuyo casco antiguo está declarado Bien de Interés Cultural. Cuna de famosos toreros, la villa de Ubrique ofrece su pintoresca arquitectura popular y una antiquísima tradición marroquinera.

El entorno enriquece aún más si cabe a Ubrique, localidad comprometida con el turismo sostenible y de calidad, enclave perfecto para disfrutar de la tradición y el costumbrismo andaluz. Su casco histórico de trazado medieval presenta calles angostas, pintorescos rincones, bellas plazas con fuentes de estilo andalusí e iglesias barrocas como las de San Antonio, San Juan de Letrán y el Convento de Capuchinos.