Las defensas antipiratas de la costa valenciana

Las defensas antipiratas de la costa valenciana

A partir del siglo XVI las poblaciones del mediterráneo construyeron una línea de fortificaciones para vigilar y avisar del peligro que llegaba por mar

Gracia M. Morant
GRACIA M. MORANTValencia

El 25 de mayo de 1550 el almirante otomano Dragut, sucesor de Barbaroja, llegó a la costa de Cullera. Esa noche, aprovechando el resguardo de la oscuridad, se adentró a través de una cueva, situada en la Isla de los Pensamientos, y permaneció escondido allí con sus hombres antes de atacar la ciudad. Este no fue el único asalto pirata en la Comunitat. La fachada marítima valenciana, con sus puertos y astilleros, repleta de importantes puntos de comercio e intercambio económico, era foco de la piratería. Los barcos berberiscos surcaban el mediterráneo procedentes del norte de África sembrando el terror en las poblaciones costeras: Cullera, Orihuela, Dénia, Alicante, Benidorm, Elche o Guardamar...

Contra estos ataques, la monarquía impulsó la creación de una red de torres vigías a lo largo de los 518 kilómetros de la costa valenciana, Murcia, Málaga y Almería. También en las Islas Baleares, frecuentemente invadidas y utilizadas como punto de ataque hacia la península. La construcción y mantenimiento de estas defensas también incluía las poblaciones fortificadas como Peñíscola, Castellón, Villareal, Burriana, Valencia, Cullera, Dénia, Vilajoiosa, Alicante, Santa Pola, Orihuela... Un centenar de torres, torreones y castillos con el objetivo de otear el horizonte marino, y ante la visualización del peligro avisar rápidamente con fuego y humo para organizar la protección y defensa. Así, la mayoría de estos edificios siguen un esquema constructivo semejante. De base estrecha y elevada altura. Sobre el cuerpo macizo de la torre se asentaba la puerta a la que se accedía por una escalera. Podían tener una estancia o dos, y la artillería se instalaba, en ocasiones, en la parte superior.

Un ejemplo de la espectacularidad de esta arquitectura militar es la fortificación de Oropesa, más castillo que torre. Y es que, en la provincia de Alicante se construyeron gran parte de estas estructuras defensivas, hasta 22 torres costeras. Aunque, actualmente sólo algunas se mantienen en pie, edificaciones como la de Cabo Roig en Orihuela, el Moro o la Mata en Torrevieja, el Carabassí, Tamarit o Escaletes en Santa Pola y la Torre de la Horadada, la torre de l'Aguiló en la Cala de la Vila, o la de Les Caletes en Benidorm.

1. Aguiló, en Vila Joiosa. 2. la Mata, en Torrevieja. 3. Escaletes, en Santa Pola. / lp

Entre Almenara y Oropesa también había una decena de estas construcciones: la torre del Mar en Burriana, la de San Vicente en Benicàssim, la Colomera, de la Corda y del Rey en Oropesa, la Torre de la Sal en Cabanes o la Badum en Peñíscola, entre otras. Esta última está situada en uno de los acantilados del Parque Natural de la Sierra de Irta, una alineación montañosa paralela a la costa que alcanza los 100 metros sobre el nivel del mar. Localización estratégica para proteger el peligro proveniente de todo el litoral. Esta torre, una de las fortificaciones defensivas más emblemáticas de la costa de Castellón, despierta la curiosidad del visitante al no poseer puertas. Su acceso se halla a unos seis metros de altura, a través de una ventana que te lleva hasta el habitáculo de los vigías.

El ataque de Dragut forzó también la construcción de la torre Marenyet en Cullera. Esta fortificación se levantó en 1577 y formaba parte de esta red de torres vigías que se edificaron a lo largo del litoral valenciano. Emplazada estratégicamente, se construyó junto a la desembocadura del río Júcar, en una zona pantanosa. La función de control y vigilancia costera era desempeñada por soldados o «atalladors», comunicando directamente con las desaparecidas Torre del Cap del Far, Torre Alfandech y la Torre de la Gola de la Albufera. Actualmente, contiene una muestra expositiva permanente sobre la piratería en el Mediterráneo, el ataque del temido pirata Dragut a la ciudad y la construcción de la propia torre que se puede visitar con cita previa en la Oficina de Turismo de la localidad o a través de los teléfonos 96 173 26 43 - 672 788 009.

En su conjunto, este centenar de torres permiten a los visitantes conocer la magnitud de esta red militar fortificada del siglo XVI y dan luz a un paisaje característico que forma parte del Patrimonio de todos los valencianos. Los ojos que vigilaban a los piratas que venían desde el mar, la protección de las costas del mediterráneo.

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