https://static.lasprovincias.es/www/menu/img/levanteud-desktop.jpg

El técnico que llegó de prácticas

Alessio Lisci, en las oficinas del Ciutat de València. /Levante UD
Alessio Lisci, en las oficinas del Ciutat de València. / Levante UD

Alessio Lisci dirige un Levante Juvenil A que busca la final de Copa para hacer historia

Alberto Martínez de la Calle
ALBERTO MARTÍNEZ DE LA CALLE

Era el verano de 2011 y, tras una experiencia en la escuela de la Lazio, Alessio Lisci envió su solicitud para realizar prácticas a todos los equipos de la Primera División española. Le respondieron el Atlético de Madrid y el Levante. El conjunto rojiblanco le ofreció un puesto de ayudante en un equipo de fútbol 8, mientras que el club granota le dio la posibilidad de arrancar como segundo entrenador del Juvenil A. Ahora, ocho años después, está a un paso de hacer historia. Llegó desde Italia como aprendiz y ya lidera una generación rebosante de talento.

En su primera temporada como máximo responsable del Juvenil A, Lisci se ha proclamado subcampeón de Liga y ha alcanzado las semifinales de la Copa del Rey. El pasado sábado superó al Numancia en cuartos y hoy conocerá a su nuevo rival. Será el último obstáculo hacia la final. En la entidad de Orriols, creció de la mano de Miguel Ángel Villafaina. El actual técnico de Orihuela, quien acaba de celebrar el ascenso a Segunda B, contó con el italiano como segundo entrenador durante una larga etapa.

Alessio dejó su Roma natal para aterrizar en el Levante. «Yo estaba en el Juvenil A y no teníamos segundo entrenador. Entonces vino a hacer las prácticas con nosotros. Estuvo conmigo seis años de segundo entrenador. Pero al mismo tiempo entraba a otros equipos de las categorías inferiores del club», recuerda Villafaina. Durante su escalada como técnico, se adjudicó cuatro títulos de Liga. Concretamente, con el Alevín D, el Infantil E, el Infantil C y el Juvenil B. Paralelamente, ejerciendo de ayudante, disfrutó de dos participaciones en la Copa del Rey y un ascenso con el filial granota a Segunda B.

En febrero de 2016, Villafaina y Lisci fueron destituidos del Atlético Levante. Sin embargo, el destino iba a volver a unir al italiano con Orriols apenas unos meses después. «Él volvió a Roma. En un principio íbamos a seguir juntos en otro equipo, pero yo no acababa de aceptar ninguna de las opciones me salían. Entonces me llamó Sergio Gómez -responsable de la escuela del Levante- para comentarme que estaba valorando llamar a Alessio para entrenar el Juvenil B porque había una vacante. Me pareció perfecto. Y recomendé a Alessio que volviese al Levante porque mi futuro era incierto», añade el valenciano.

Entre el valenciano y el italiano se fraguó una estrecha relación. «Es una persona trabajadora, con capacidad y pasional... Me siento bastante identificado con él. Está preparado para poder crecer como entrenador. Vive por y para el fútbol. Tratamos de adaptarnos al equipo que tenemos. Nuestros equipos van a más en las segundas vueltas», subraya Villafaina.

Lisci, quien tomó las riendas del Juvenil A el pasado verano, ha terminado la Liga proclamándose subcampeón tras encadenar 12 victorias. Ahora, el italiano afronta las semifinales de la Copa del Rey, una ronda que el Levante alcanzó en 2013 y 2016. En caso de superarla, hará historia.

La incertidumbre alrededor de la dirección deportiva del club provoca que haya varios puestos en el aire. El contrato de Lisci expira el día 30. Villafaina destaca la labor de Tevenet al frente del filial, aunque también ve capacitado al italiano para tomar las riendas del segundo equipo granota. Y es que lidera una hornada de futbolistas que llama a las puertas del Atlético Levante. Generación de oro.