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El partido se juega en el juzgado

El levantinista Xavi Torres agarra a Gabi en el partido entre el Levante y el Zaragoza. / jesús signes
El levantinista Xavi Torres agarra a Gabi en el partido entre el Levante y el Zaragoza. / jesús signes

La salida de fondos del conjunto maño, la ausencia de gastos de los jugadores granotas y un informe de estadísticas de LaLiga, claves de las acusaciones | El juicio por el amaño del Levante-Zaragoza, con 36 futbolistas acusados, arranca hoy

A. RALLO / A. MARTÍNEZVALENCIA.

La Ciudad de la Justicia alberga hoy un juicio sin precedentes. Por primera vez en la historia judicial, futbolistas de dos clubes se sientan en el banquillo acusados de un delito de corrupción deportiva, es decir, del amaño de un partido de fútbol a cambio de dinero. Se trata del único partido del que hasta la fecha se han encontrado indicios de criminalidad suficientes para abrir un procedimiento penal. Y este hecho resulta ya por sí mismo un aviso al resto de conjuntos: alterar la competición te puede sentar en el banquillo. El partido, el Levante Zaragoza, se celebró en la temporada 2010-2011, hace más de ocho años, cuando las casas de apuestas todavía no se habían asentado con la fortaleza actual, pero se hablaba de forma casi recurrente de los maletines de final de temporada.

Las acusaciones cuentan fundamentalmente con tres indicios para tratar de lograr una sentencia condenatoria. La conformidad, un acuerdo previo en el que se reconocen los hechos y evita la celebración del juicio, está descartada. Uno son las salidas de fondos, cerca de un millón de euros, que fueron transferidos desde el Zaragoza a varios jugadores del club sin que se conozca el motivo. Esto coincide con la sorprendente reducción del gasto de numerosos jugadores del Levante en los meses posteriores al encuentro. Un informe del Ministerio de Hacienda acredita que los deportistas gastaron menos dinero de sus cuentas respecto a los meses anteriores. El hecho de que fuera una práctica generalizada y las peregrinas excusas que ofrecieron los investigados durante la instrucción multiplican la potencia de los indicios. No hay que olvidar que se trata de personas que manejan significativas cantidades de dinero y que acumulan importantes desembolsos mensuales. La brusca caída de los gastos conduce a que durante ese tiempo, las vacaciones de aquel verano, supuestamente recurrieron al efectivo trasladado por sus rivales.

Y, por último, sobresale en la causa un informe que ha aportado la Liga y que apuntala la idea de que el encuentro estaba amañado. El minucioso análisis de todas las estadísticas lleva a concluir que no hubo tensión competitiva. Al parecer, se dio un desarrollo anómalo porque del análisis de los diferentes lances del juego el resultado se desvía en exceso de las medias.

El estudio cuestiona que el equipo granota atacara y defendiera de acuerdo a una mínima exigencia competitiva. En definitiva, fue de los peores partidos del Levante en casa y de los mejores del Zaragoza fuera. La comparativa de estos datos con otros 15 partidos en idénticas circunstancias -un equipo salvado y otro que necesitaba de la victoria para mantenerse en la categoría- también refuerza la idea de que no se compitió.

La Ciudad de la Justicia ultimaba ayer el dispositivo para la celebración de esta macrocausa. De nuevo se hará en la sala Tirant, las dependencias del edificio habilitadas para los juicios con numerosos acusados. Los operarios se afanaban por solucionar una gotera, otro de los inconvenientes habituales de estas dependencias tras las intensas lluvias de las últimas horas. Hoy comienza otro partido donde el árbitro también viste de negro.

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