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Pesadilla después del descanso

Sevilla-Levante. / Agencias

Un desaparecido Levante permitió que el Sevilla metiera cinco goles en la segunda parte y manchó el buen hacer de los primeros 45 minutos cuando sí supieron controlar a los locales. Una mitad para olvidar

José Molins
JOSÉ MOLINSValencia

No había mejor ocasión en toda la temporada para visitar el Sánchez-Pizjuán que ayer, con el Sevilla cansado y centrado en la Copa del Rey. Pero el Levante tiró a la basura sus opciones con una segunda parte de pesadilla, en la que dio todas las facilidades a su rival y convirtió ambas bandas, con Morales y Coke desbordados, en auténticos pasillos para que los andaluces golearan sin despeinarse. El equipo granota, que había competido bien en la primera mitad, salió tras el descanso sin garra ni carácter y nada más recibir el primer gol empezó a temblar. Se avecinaba el desastre, y directamente bajó los brazos, desconectó con el segundo tanto. Un hecho inaceptable de falta de orgullo que se tradujo en el 5-0 final.

Se le han indigestado a los azulgranas los dos partidos ligueros contra los sevillistas, que les han marcado 11 goles en total y han provocado las dos peores tardes del conjunto valenciano esta temporada. La imagen del segundo tiempo no se corresponde con la de un equipo con las señas de identidad del Levante. Ni compitió, ni fue mentalmente fuerte, ni creó complicaciones al rival, ni tampoco fue a por el partido. La valentía y el coraje de otras ocasiones, pero también el orden defensivo, se quedaron en el vestuario en el descanso. Fue una de las peores segundas partes que se recuerdan.

Se equivocó Paco López al revolucionar la alineación con varios cambios. Por si la baja de Toño no era suficiente, el técnico tampoco sacó a Jason y apostó por dos alas nuevas, con Coke por la derecha y Morales por la izquierda, con el máximo goleador, Roger, en el banquillo, y el canterano Fran Manzanara debutando desde el inicio como central, que no es su posición natural. Sin duda decisiones arriesgadas del entrenador que el equipo pagó caro, con una dura derrota.

Muy pronto pudo marcar el Sevilla tras una mala acción defensiva de Morales, que recibió un caño y no supo frenar el pase a Ben Yedder, pero el disparo de éste lo sacó Oier a bocajarro para evitar el gol. El madrileño se encontraba demasiado encorsetado en su labor en la banda izquierda, donde fue un coladero en defensa, y eso le restó capacidad para aportar peligro en ataque. Esa fue la única parada en ambas porterías en toda la primera parte, que fue intensa y tuvo muchas llegadas a las áreas pero sin concretar, aunque justo antes del descanso el exgranota Roque Mesa envió al poste un disparo que pudo haber significado el primer golpe.

Hasta el descanso, la imagen granota fue la habitual. El Levante combinaba con la calidad de Rochina en el centro del campo y buscaba la portería con la movilidad y el hambre de Boateng, que trataba de rematar todo lo que le llegaba y creaba problemas a la defensa. Los granotas poco a poco iban creciendo, pisando el área, ya que el dominio era alterno de ambos equipos, y una falta ejecutada por el de Sagunto estuvieron a punto de cabecearla a gol Manzanara y Coke. El que no estaba cómodo era Mayoral, que chocaba contra el muro defensivo sin capacidad para encontrar un hueco. No tuvo su tarde tampoco el delantero azulgrana.

Si al inicio del partido Ben Yedder había perdonado, la segunda mitad tuvo un comienzo calcado y el delantero francés, en la misma posición, esta vez sí acertó para marcar el 1-0 al ganarle la posición a Rober Pier tras un pase de Roque Mesa, que, aprovechando las carencias defensivas de Morales, había entrado con facilidad hasta el área. Los granotas debían ganar metros para buscar el empate, y pudo llegar con un disparo de Bardhi que se envenenó al rebotar en un defensa y lo repelió el poste.

Esa fue la clave del encuentro, ahí pudo haberse metido el Levante y hubiera cambiado el desarrollo posterior. Pero no entró. Del posible empate de Bardhi se pasó al 2-0 que marcó André Silva, de nuevo tras un error defensivo de Morales, que se vio superado por Promes en la banda y no taponó el centro para que el portugués sentenciara el encuentro. De hecho, Promes acabó coreado por el Pizjuán, ya que destrozó al capitán granota.

Y el Levante se hundió. Al equipo no le salía nada, y tras un córner en el que Campaña y Rochina quisieron innovar, el remate fallido de este último provocó un contragolpe que estuvo muy cerca de convertirse en el tercer tanto de un Sevilla que se había encontrado demasiadas facilidades tras el descanso. Nunca hubieran imaginado los de Machín que tras el esfuerzo en la Copa y con jugadores importantes lesionados, iban a pasar una tarde tan plácida para encarar con moral la vuelta ante el Barcelona.

El equipo granota estaba k.o. y Paco López seguía sin buscar una solución con un cambio que aportara ideas nuevas y algo de frescura a unos jugadores que se encontraban totalmente bloqueados. Y así llegó el 3-0 de Mudo Vázquez que acabó de finiquitar el encuentro, tras la falta de contundencia en el área para despejar, y en el que Oier pudo hacer algo más, igual que en el primer tanto.

Ya con el partido decidido entró Jason, como primer cambio a falta de sólo 18 minutos, y dos después Doukouré y Roger, ya sin expectativas de conseguir nada. Era tarde. El técnico había esperado demasiado. Rochina, Boateng y Bardhi fueron los que abandonaron el campo. Pero lejos de mejorar, todo empeoró aún más, y de nuevo Promes fue protagonista, al ser derribado en el área por Jason, aunque la imagen demuestra que el árbitro, o al menos el VAR, no debió haber pitado penalti. Aunque tampoco hubiera cambiado nada. Sarabia, que pese a estar tocado entró en la segunda parte, lo convirtió en el cuarto tanto.

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La inercia era tan poderosa que si el Sevilla hubiese necesitado marcar varios goles más, los hubiera conseguido sin problemas. De hecho en una carrera de Ben Yedder, Cabaco le derribó y de nuevo se señaló penalti. Tras el soberbio partido que había hecho, la grada coreó a Promes y éste lo lanzó, marcando el gol tras el rechace de Oier. El quinto, el que ponía fin a una auténtica pesadilla en la segunda parte, donde el Levante pareció dar todas las facilidades del mundo a su rival para que lo manejara como un juguete. La abultada derrota escuece, por lo que el equipo debe reponerse el próximo sábado ante el Getafe del varapalo de ayer para alejar los fantasmas y seguir en la zona tranquila.

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5 Sevilla FC

Vaclik; Aleix Vidal (Sarabia, m.53), Sergi Gómez (Mercado, m.12), Carriço, Wöber, Promes; Roque Mesa, Éver Banega (Amadou, m.74), Franco Vázquez; Ben Yedder y André Silva

0 Levante UD

Oier; Coke, Róber Pier, Manzanara, Cabaco, Morales; Bardhi (Doukoure, m.76), Camapaña, Rochina (Jason, m.71); Emmanuel Boateng (Roger, m.76) y Mayoral

GOLEs:
1-0, M.48: Ben Yedder. 2-0, M.60: André Silva. 3-0, M.71: Franco Vázquez. 4-0, M.80: Sarabia, de penalti. 5-0, M.90: Promes
ÁRBITRO:
Javier Alberola Rojas (Comité Castellano-Manchego). Amonestó a los locales Mercado (m.40) y Éver Banega (m.56) y al visitante Rober Pier (m.86)
INCIDENCIAS:
Partido de la vigésima primera jornada de LaLiga Santander, disputado en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán ante unos 35.000 espectadores. Los jugadores del Sevilla salieron al campo con una camiseta en recuerdo del décimo aniversario de la desaparición de la joven sevillana Marta del Castillo