El Etna extiende el miedo en Sicilia

Una de las zonas afectadas por Etna. /Afp
Una de las zonas afectadas por Etna. / Afp

El presidente de la región italiana declara hoy el estado de calamidad después del terremoto de 4,8 grados vinculado a la erupción del volcán

E. BAO AGUIRRE

El terremoto de 4,8 grados registrado la madrugada de ayer y la erupción del Etna aconsejan al presidente de la región italiana de Sicilia, Nello Musumeci, declarar hoy el estado de calamidad y pedir al Ejecutivo central que conceda el estado de emergencia. Y el delegado del Gobierno en Catania, Claudio Sammartino, coordina un servicio de atención urgente con Protección Civil, que entre otros capítulos establece la apertura de las escuelas y los gimnasios para alojar a los varios cientos de personas que ya han visto dañadas sus viviendas o que tienen miedo de volver a sus casas. De momento, cerca de 600 personas tendrán que ser alojadas en estos centros o en hoteles de la zona.

El mayor movimiento sísmico desde la nueva entrada en erupción del Etna sacudió a las 3:18 horas la provincia de Catania y extendió el miedo por toda Sicilia. El terremoto causó los derrumbes de varios edificios y decenas de heridos de carácter leve, que fueron trasladados en ambulancia al hospital o, en muchos casos, acudieron a recibir asistencia por su propio pie. Predominaban los pequeños cortes y contusiones y los ataques de pánico.

El sismo, que los expertos vinculan con la actividad eruptiva que registra el Etna desde el lunes, tuvo como epicentro las localidades de Viagrande y Trecastagni y se produjo a una profundidad de un kilómetro, informó el Observatorio del Etna del Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología.

Según un primer informe de Protección Civil, los seis municipios que sufrieron mayores daños son Zafferana Etnea, Acireale, Aci S. Antonio, Aci Catena, Aci Bonaccorsi y Santa Venerina, donde se produjeron derrumbes parciales de unas quince casas habitadas. Varias edificaciones antiguas y abandonadas se vinieron abajo parcialmente en Fleri y Zafferana Etnea. En Fleri, una familia de cuatro personas –un matrimonio y sus dos hijos menores– vieron cómo las paredes de su casa de desmoronaron, pero salieron ilesos. «Estamos vivos de milagro, las paredes se nos vinieron encima», resumieron los afectados. Un jubilado de 80 años tuvo que ser rescatado entre los escombros. La víctima de mayor gravedad es una mujer de edad avanzada con varias fracturas.

Imágenes de Sicilia tras la erupción del Etna. / Agencias

También el Stromboli

El terremoto dañó la iglesia de María Santísima del Carmelo, en la que se derrumbó el campanario, recientemente restaurado, y quedó destruida la estatua de san Emidio, considerado protector frente a los terremotos, en el pueblo de Pennisi, una pedanía de Acireale, así como el templo del Sagrado Corazón en Santa Venerina.

El jefe de Protección Civil, Angelo Borrelli, aseguró que la actividad eruptiva del Etna está disminuyendo y que el pico ya habría pasado. Respecto a la erupción del volcán de la isla de Stromboli, que también inició su actividad en las últimas horas, el director del Instituto de Geofísica y Vulcanología de Catania, Eugenio Privitera, desmintió que exista correlación entre ambos volcanes, como sostienen otros especialistas, y aseguró que se trata de una casualidad.

Privitera señaló que la fuerte actividad sísmica de estos días sólo puede preocupar y que es necesario observar lo que sucederá ahora porque «un terremoto tan fuerte es un evento en sí». Con todo, la consideración de que lo peor del episodio telúrico puede haber pasado llevó a operar a pleno rendimiento al aeropuerto de Fontanarossa, en Catania, que sí se vio afectado en los primeros momentos por la erupción del Etna. La carretera que bordea la costa si permanecía anoche cerrada parcialmente por prevención.

Un peligro constante

El Etna, con 3.300 metros, es el volcán más activo de Europa, sus erupciones son relativamente frecuentes y se tiene noticia de ellas desde hace al menos 2.700 años. El episodio ocurrido en 1699 arrasó casi por completo Catania. La montaña vivió su anterior fase eruptiva en la primavera de 2017 y la última gran convulsión en el invierno de 2008-2009.

Más información

 

Fotos

Vídeos