El calendario despejará el 'brexit' y a May

Theresa May (c). /Efe
Theresa May (c). / Efe

La primera ministra británica tiene aún dos cartuchos para ratificar el Acuerdo antes de ceder el paso a otro líder

IÑIGO GURRUCHAGACorresponsal en Londres (Reino Unido)

Theresa May persistirá en la negociación con el Partido Laborista para reformar la Declaración Política que acompaña al Acuerdo de Retirada de la UE, de tal modo que el 'brexit' pueda ser ratificado antes de las elecciones europeas en mayo. La prórroga concedida por el Consejo Europeo hasta el próximo 31 de octubre añade al calendario de May cuatro meses en los que es improbable que siga ocupando la jefatura del Gobierno.

En una declaración al Parlamento para dar cuenta de la larga reunión del Consejo, que se prolongó hasta la madrugada de este jueves, May explicó: «El debate fue difícil y muchos de nuestros socios europeos comparten, sin que pueda sorprendernos, la profunda frustración que muchos de nosotros sentimos en esta Cámara por el 'impasse' actual». Ese retrato sería un aval para emprender «un camino que no es normal en la política británica».

El sistema electoral británico ha sido elogiado porque favorece la formación de mayorías suficientes para que el Gobierno pueda introducir su programa sin necesidad de pactos. May no reconoce un posible error al no buscar un consenso entre partidos sobre el 'brexit', al menos desde que perdió su pequeña mayoría en las elecciones de 2017, y ahora expresa convicción en el diálogo con la oposición.

«Llegar a un acuerdo no será fácil porque requiere que ambas partes cedan», según May. Pero «en esta situación única con el Parlamento bloqueado, corresponde a las primeras filas del Gobierno y de la oposición trabajar juntos para cumplir con lo que la población votó». El laborista Jeremy Corbyn calificó el diálogo como «serio, detallado y continuo».

Del discurso de ambos se desgajaron también palabras que justifican que el líder liberal-demócrata, Vince Cable, manifestase: «Les interesa ese diálogo para su beneficio, pero no los tomo muy en serio; me asombraría que llegasen a un acuerdo». May habló de «adiciones y aclaraciones» sobre la Declaración Política. Corbyn, de «atrincherar» los acuerdos para protegerlos de futuros líderes conservadores.

Alternativas

Tras anunciar tan inusual diálogo, la carrera para sustituir a May es pública. El archieuroescéptico Bill Cash exige su dimisión por la «abyecta rendición» en Bruselas. La ministra Liz Truss habla y posa en los medios. El veterano 'tory' John Whittingdale responde en un estudio de televisión que votaría a Boris Johnson como nuevo líder. La lista de candidatos se amplía cada jornada.

El calendario del Consejo Europeo es descrito como el resultado de un compromiso «chapucero» por la insistencia de Emmanuel Macron de no ir más allá del 30 de junio, pero ofrece protección a la Unión de las posibles derivas de la política británica en los próximos meses. Cuyo punto de salida es una vacación del Parlamento hasta el día 23 mientras prosigue el diálogo entre Gobierno y laboristas.

«Utilicemos la oportunidad del receso para reflexionar sobre las decisiones que tendremos que tomar rápidamente cuando regresemos», recomienda May. La velocidad es imprescindible para ella. Un pronto acuerdo con los laboristas sería ideal y la alternativa es que, si no lo alcanzan, elijan al menos las alternativas para ser votadas por la Cámara, con Corbyn exigiendo la inclusión de un segundo referéndum.

Como el Consejo está dispuesto a «reconsiderar» la Declaración Política, un acuerdo con los laboristas o la obtención posterior de una mayoría para alguna de las alternativas encajaría para las dos partes porque, salvo la segunda consulta, pertenecen a la Declaración; sea la unión aduanera laborista, o el ingreso en la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA).

Pero son posiblemente los dos últimos cartuchos de May, que prometió dimitir si ratifica el Acuerdo de Retirada. Su supervivencia sería difícil más allá de junio si fracasa de nuevo. La mayoría de partícipes y comentaristas de la política británica cree que no será líder cuando el Partido Conservador se reúna en Mánchester, del 29 de septiembre al 2 de octubre.

La transición entre la actual Comisión Europea y la siguiente cita, como muy tarde el 31 de octubre, podría beneficiarse de una mayor nitidez en la situación del 'brexit', sea por la ratificación británica del Acuerdo de Retirada, por su anulación tras una segunda consulta o por la claridad de ambas partes para despedirse sin acuerdo, si los conservadores eligiesen un nuevo líder auténticamente 'brexiter'.

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