La patrulla canina que fulmina la droga en Paterna

Los tres integrantes caninos de la unidad policial, junto a su nuevo vehículo de transporte. / lp
Los tres integrantes caninos de la unidad policial, junto a su nuevo vehículo de transporte. / lp

La unidad policial registra los mejores datos en detección de sustancias estupefaciantes desde su creación y se sitúa a la cabeza de la provincia en control y prevención

MARINA COSTA PATERNA.

En tres espaciosos caniles, dotados de aire acondicionado, del vehículo de la Unidad Canina de la Policía Local de Paterna viajan los tres agentes de cuatro patas más temidos por traficantes y consumidores de estupefacientes de Paterna.

Las destrezas policiacas de 'Urko', 'Fany' y 'Kira' sitúan a este equipo perruno en el Olimpo de los rastreadores de drogas. Ni la más famosa patrulla canina televisiva puede emular a estos auténticos profesionales con pelo y gran olfato. Desde su equipado centro de operaciones, la Unidad Canina de Paterna ha logrado, en algo menos de dos dos años, acabar con más del 90% de los puntos de tráfico y menudeo de drogas del municipio, especialmente en parques y zonas comunes donde se escondía, traficaba o se consumían sustancias ilícitas.

Tras el tercer fichaje del grupo, con la llegada de 'Fany', el equipo se ha situado a la cabeza de la provincia de Valencia en prevención y control de drogas. En 2017, el dispositivo efectuó 355 incautaciones. Este año, aún sin terminar, el número de expedientes ya roza los 600, lo que da una idea de la eficacia de este operativo, dotado con estos tres canes y tres agentes adiestradores.

El equipo se creó en 2014 con la llegada de 'Urko', un pastor belga malinois, que pronto se convirtió en el policía detector más temido de la ciudad. Su espectacular olfato ha permitido hallar droga en los lugares más insospechados. Desde el doble fondo de una guantera del coche, al interior de un bastón portado por un 'camello' octogenario o en el hueco del tronco de una palmera. Su eficacia dio tanta rabia a sus enemigos que hasta le dedicaron varias pintadas amenazadoras con frases como 'Urko muerto ya'.

Después llegó 'Kira', una spaniel bretón, y, por último, 'Fany', un pastor alemán. La unidad ha colaborado con el Gran Premio de Motociclismo de Cheste, realizando patrullas por el municipio con 200 incautaciones en un fin de semana; ha peinado estadios de fútbol como el del Español, y participó en campeonatos nacionales de detección de sustancias olorosas. La patrulla de Paterna quedó segunda en el campeonato militar de 2016, «un evento de gran nivel de exigencia, en el que participan los mejores guías de la Policía Nacional, la Guardia Civil, los Mossos de Escuadra y el Ejército», destaca el Jefe de la Policía Local de Paterna, Rafael Mestre. Pero el adiestramiento de este singular cuerpo de elite no termina nunca. El perfeccionamiento para detectar todo tipo de nuevas sustancias y sus intrincados sistemas de ocultación implica que los canes viajen a cursos y seminarios por España y Europa. En Bélgica estuvieron una semana aprendiendo técnicas de adiestramiento de la Policía Federal Belga y realizando macrocontroles en la frontera con Holanda, llegando incluso a colaborar en el registro de celdas de la cárcel más grande de Bélgica. Hasta en esta operación brilló 'Urko' al localizar metanfetamina escondida entre detergentes.

La unidad canina de Paterna está formada para detectar drogas de diseño como la marihuana sintética y las llamadas 'sales de baño', sustancias cristalizadas mucho más potentes que la anfetamina. Lo cierto es que «la efectividad que estamos consiguiendo con este dispositivo ha sido exponencial en este tiempo», destaca Mestre.

El trabajo de los canes también se extiende a campañas de prevención en colegios e institutos. Los chavales reconocen a los perros por la calle, les llaman por su nombre, y es otra forma más de alertarles y de evitar que entren en el mundo de las drogas. Sin duda, la patrulla canina realiza una labor policial y preventiva de narices.