El cura que casará a Nadal se enteró «por la prensa»

El sacerdote Tomeu Català junto a la reina Sofía en un acto de Proyecto Hombre en Palma en 2012. / efe
El sacerdote Tomeu Català junto a la reina Sofía en un acto de Proyecto Hombre en Palma en 2012. / efe

Fundador de Proyecto Hombre en Baleares, Tomeu Català es buen amigo de la familia del tenista y de la reina Sofía

PEDRO MUÑOZ

La boda de Rafa Nadal ya tiene cura, aunque éste se enteró por la prensa de que sería el oficiante del enlace entre el tenista, de 33 años, y su novia, Mery Perelló, de 31, el próximo 19 de octubre en Sa Fortalesa (Pollença), un antiguo castillo reconvertido en lujoso escenario de eventos. Tomeu Català, un sacerdote que fundó Proyecto Hombre en Baleares, ha sido el elegido para dirigir la ceremonia. El cura, que ya lleva «unos meses» preparando la boda con la pareja, conoce a la familia del tenista desde hace tiempo y siente gran aprecio por todos ellos, que, además, llevan años apoyando a Proyecto Hombre, una asociación volcada en la rehabilitación y reinserción de drogodependientes. De hecho, el abuelo de Nadal, que era director de orquesta, participó en numerosas ocasiones en conciertos en beneficio de esta ONG. El religioso mantiene una estrecha relación con la reina Sofía, que respalda con su presencia los conciertos benéficos que Proyecto Hombre celebra anualmente en Palma.

«Me enteré de que era uno de los candidatos para casar a Rafa Nadal y a Xisca (así se refiere a ella) por la prensa. También de la hora de la ceremonia. Tuve que llamarles para saber si era cierto», cuenta Català entre risas a 'Diario de Mallorca', bastante ajeno a la trascendencia mediática de un enlace que, todo indica, permanecerá blindado a la prensa.

Los novios le han pedido que sea una ceremonia «sencilla, íntima y personal»

«He casado a mucha gente. Cada una de las bodas que he hecho ha sido especial, y con esta será igual. Solo voy a casar a dos personas que se quieren. Y esto es un juicio que no puedo hacer, pero es lo que he percibido cuando he estado con ellos», ilustra Tomeu, a quien los novios sólo le han pedido que sea una ceremonia «sencilla, íntima y personal». «Por poco que pueda, pondré de mi parte para que su día sea muy bonito», apunta el sacerdote, que aún desconoce los detalles de la ceremonia, «ya que muchas cosas dependen de la pareja».

Català se deshace en elogios hacia Nadal. A Xisca la conoce menos, pero ha encontrado «una persona sencilla, llena de delicadeza e ilusión». De Rafa resalta que es un ejemplo por los valores que transmite. «Es una persona que ama y que es amado, y eso no se compra ni se vende».

La boda y el posterior convite tendrán lugar en un escenario de ensueño: Sa Fortalesa, un antiguo bastión militar del siglo XVII, inaccesible para quien carezca de autorización para entrar, y donde se casaron también el futbolista Gareth Bale y el jugador de baloncesto Rudy Fernández y Helen Lindes.