Los valencianos rinden culto a la Real Senyera

Visitantes a la exposición de la Senyera, en el Salón de Cristal del Ayuntamiento de Valencia./Jesús Montañana
Visitantes a la exposición de la Senyera, en el Salón de Cristal del Ayuntamiento de Valencia. / Jesús Montañana

Vecinos, alumnos de colegios y turistas visitan el emblema de 1928 | María José Catalá, portadora del estandarte, pide a Cultura que agilice la autorización para restaurar la bandera

Lola Soriano
LOLA SORIANO

No hacen falta palabras. Un gesto de felicidad, una lágrima recorriendo el rostro y la necesidad de inmortalizar el momento con una foto. Estas fueron algunas de las experiencias vividas ayer en el Salón de Cristal del Ayuntamiento, donde se exponía la Real Senyera que este 9 d'Octubre recorrerá las calles de Valencia en la tradicional procesión cívica por el centro.

Una de las primeras personas de la cola para ver al símbolo de los valencianos fue Pilar Rodríguez. «En otras ocasiones he visto la Senyera dentro de la vitrina, pero al venir en la vespra de la fiesta, he querido contemplarla de cerca. Nunca la había visto tan de cerca».

Uno de los 'fieles' visitantes de la Senyera fue José Luis Simón. «Llevo más de 20 años viniendo a verla. Para mi es un orgullo ser valenciano y nunca falto a la exposición ni tampoco a la procesión cívica».

Con la misma emoción asistieron José Luis Aguilar, diseñador de fallas, y un amigo, Óscar Bokoko. «Por trabajo nunca antes había podido venir y ahora me siento muy emocionado», añadió Aguilar.

María Amparo Domingo, de Moncada, y Milagros Partiveiro, de Quart de Poblet, tampoco faltaron a la cita. «Muchas veces viajas al extranjero y acudes a todos los sitios y tienes cosas bellas en tu ciudad y nunca hay tiempo para ir. Hoy era el día. Nos ha llamado la atención el balcón del Ayuntamiento que es más grande de lo que parece», indicaron.

Vicent Oller, vecino de Valencia, acudió con orgullo con su nieto Martí, que reside en Moraira. «Estos días ha venido a conocer la fiesta y a él le encantan las historias relacionadas con el rey Jaume I, por eso, hemos venido a ver la Senyera».

Las jóvenes María Alberola, vecina de Quatretonda, y Malena Ruiz, de Vilamarxant, no cesaron de hacer fotos. «Ver la Senyera de cerca impacta. Eso sí, se nota el paso de la historia», en referencia a la necesaria restauración de la bandera.

Desde Ribarroja se desplazó ayer en metro Jaume Ochoa para estar en la exposición. «Vengo a rendir honor a mi bandera porque soy valenciano de corazón. Además, soy gran aficionado del Valencia CF». Jaume reconoce que «quizá habría que aligerar el peso de la Senyera para que los portadores lo lleven con más comodidad», opinó.

Una vecina de Torrefiel, Erika Sánchez, asistió con una amiga, Isabel. «Estudio Historia del Arte y le estoy explicando datos de las dependencias del Ayuntamiento y de la Senyera». En esta jornada de puertas abiertas también se pudo ver alumnos de colegios, como los de Les Carolines, que estuvieron muy atentos a las explicaciones del guía oficial, Albert Iborra.

Un grupo de amigas integrado por Teresa García, Pilar y Mari Martínez, Gere Planells y Mari Carmen Llusar, vecinas del Marítimo y de la Canyada, se habían propuesto la idea de besar la bandera, algo que lógicamente no podía ser. «Veníamos a jurar bandera, pero como no puede ser, le lanzaremos un beso y nos haremos una foto», indicaron. Mari Carmen Llusar añadió que tiene un hijo en Palma, «le he llamado para decirle que estaba junto a la Senyera y se ha emocionado». Todas ellas irán esta tarde a ver también la entrada de moros y cristianos por la calle de la Paz y San Vicente.

Ana Agustí y Pepe Castellano bajaron desde Sagunto para rendir honor a la Senyera y para ver el museo. «Como el día de la fiesta estamos en Sagunto, porque allí también hay procesión, hemos querido ver el ambiente de Valencia».

Por el Salón de Cristal también pasaron turistas de Holanda, Francia o Bélgica que se mostraron interesados por conocer la historia.

Holandeses, franceses y belgas acuden al Consistorio

Minutos antes de que empezará la visita de vecinos y turistas, los grupos políticos posaron junto a la Senyera. La portadora de este año, la portavoz popular María José Catalá, explicó que «la Senyera tiene un peso de 18 kilos, pero el peso emocional hace que sea más ligero». Dijo que hoy será para ella un día «imborrable, de los que bordas con hilo de oro».

Confesó que estos días ha acudido a un fisioterapeuta y que vestirá con zapato plano y un conjunto con pantalón en tono azul, en un guiño a la Senyera.

Catalá indicó que cuando gobierne el PP, «la Real Senyera volverá a entrar en la catedral el 9 d'Octubre como marca la tradición y la historia». Dijo que Lo Rat Penat impulsó la recuperación de la procesión cívica y fue la institución que promovió el homenaje a Jaume I. Merece llevar una de las borlas de la Senyera». También pidió que la Conselleria de Cultura agilice la autorización para restaurar la Senyera, ya que la última intervención fue en 2008.

Ribó indica que es momento de exigir la financiación

Por su parte, el alcalde de Valencia, Joan Ribó, comentó que «se ha trabajado para que sea un 9 d'Octubre de fiesta, pero recordó que es momento de reivindicar «ante un gobierno estatal que tiene que cumplir con los valencianos en la financiación. Son necesarias inversiones en la ciudad como las conexiones ferroviarias, ayudas al transporte metropolitano y para soterrar las vías a la altura de Nazaret». También comentó que hay que tener conciencia medioambiental. «Necesitamos infraestructuras potentes y respetuosas con el medio ambiente».