Las reinas de una gala accidentada

Las elegidas para la Corte de Honor 2020./J. Montañana
Las elegidas para la Corte de Honor 2020. / J. Montañana

Valencia elige a las cortes de honor de las falleras mayores en un acto lleno de fallos en la Fonteta

Lola Soriano / Álex serrano
LOLA SORIANO / ÁLEX SERRANO

Valencia ya tiene sus cortes de honor. La ciudad está un paso más cerca de conocer a las reinas de las Fallas de 2020. Las 26 elegidas oyeron su nombre casi con media hora de retraso sobre el horario previsto y tras una gala accidentada, con problemas de sonido, pero que no eliminó ni un ápice de la emoción de saberse las seleccionadas para representar a la fiesta Patrimonio de la Humanidad desde el mes próximo. Ahora, se enfrentan a unas semanas de pruebas en las que el jurado elegirá a las falleras mayores del año que viene.

Las seleccionadas provienen de todos los puntos cardinales de la ciudad y, además, como suele ser habitual, varias hunden sus raíces en familias con pedigrí fallero. Es el caso de Sara Rivas, de la corte infantil, que es sobrina de Sandra Climent, fallera mayor de Valencia en 1997; o de Anna Adela Dugann, a quienes los más falleros recordarán de la corte de honor infantil de 2008 y que ahora repetirá en la mayor. Además, Raquel Nebot es sobrina de Pepa Oliver, fallera mayor de Valencia de 1990, y María Ayora, de Covadonga Balaguer, que reinó en 1989. Se da la circunstancia, además, de que otras dos representantes son hijas de los presidentes del sector: Gabriela García del representante de Rascanya y Marina Fagoaga, del de La Seu-La Xerea-El Mercat. Además, Consuelo Llobell, de la corte mayor, es sobrina del conocido ilustrador Sento Llobell.

A punto estuvo, eso sí, de rozarse la debacle cuando se leyó el nombre de Marta Tejedo pero salió al escenario una chica de nombre parecido. Al término de la lectura de las trece seleccionadas para la corte mayor, las chicas fueron rápidamente retiradas del escenario mientras se discernía qué había pasado. Junta Central Fallera, incluso, borró el tuit donde relataba las seleccionadas y que en un primer momento hacía referencia a la joven que había salido al escenario. Minutos más tarde, lo cambió para nombrar a Tejedo, de la falla Arquitecto Alfaro-Francisco Cubells y en el correo enviado a los medios de comunicación pasada la medianoche aparece el nombre de esta fallera, sin que al cierre de esta edición se hubiera explicado quién había cometido el error.

Fue el colofón a una gala tremendamente accidentada. Empezó con al menos 10 minutos de retraso. Y es que, al parecer, a las 20 horas todavía se estaban haciendo los controles de seguridad a los invitados en la puerta para que no accedieran con, por ejemplo, tapones de botella. Por eso, el espectáculo comenzó y aún había gente acudiendo a sus asientos. A todo esto hay que añadir algunos problemas de sonido, que incluso motivaron gritos de 'no se oye' desde las gradas, acompañados del sonido del micrófono al acoplarse con los altavoces, y una temperatura muy elevada en el interior del pabellón, que causó no sólo problemas a algunas falleras sino también al público, que hubo de tirar de abanicos para soportar las altas temperaturas.

Una de las novedades de este año es que se ha querido personalizar y dar protagonismo a cada una de las 146 candidatas. Junta Central Fallera quería rendir un homenaje a todas ellas. Por eso, nada más empezar el acto, salieron al escenario más de 200 falleros voluntarios de todas las comisiones de Valencia vestidos de negro con la cara maquillada y portando cada uno globos con mensaje. En los hinchables más grandes, aparecía rotulado el nombre de cada sector, mientras que en el resto, más pequeños, se podía leer el de cada candidata. De este modo, comenzaba la gala que llevaba por título «Elles» en referencia a todas las chicas que habían pasado el primer corte como preseleccionadas para la mágica noche de la Fonteta.

Un momento muy emotivo fue cuando la corte infantil y mayor bajó al ruedo y una voz en off de cada una de las protagonistas recordaba los sentimientos que han vivido durante todo el reinado. Como anécdota, dos componentes de la corte infantil, Raquel Ganau y Celia Vicedo, tuvieron que ausentarse durante unos minutos porque tenían demasiado calor y nervios. Una vez se reincorporaron de nuevo, fueron aplaudidas por todo el público.

Marina Civera, fallera mayor de Valencia de 2019, resumió lo que es la fiesta de una forma muy visual: «El mundo es redondo y lo que a veces parece el final, también puede ser el principio. Comenzamos todos juntos aquí y ahora nos vamos de la misma manera, todos juntos». Sara Larrazábal, fallera mayor infantil de 2019, recordó que los niños son «el futuro, pero tened en cuenta que también somos el presente de nuestra fiesta». Las dos máximas representantes explicaron que durante este camino han aprendido mucho sobre cultura, tradición y «de la magnitud de la fiesta del fuego».

Agradecimientos

Sara y Marina quisieron hacer un homenaje público a todos los gremios de la fiesta. Destacaron el papel de los indumentaristas, peluqueros, maquilladores, orfebres, sederos y artesanos, así como artistas falleros, músicos, pirotécnicos y poetas, que se ponen «al servicio de la fiesta». De hecho, Marina dijo que se preocuparon «para que fuéramos perfectas desde la peineta hasta los pies».

Las dos jóvenes destacaron la 'germanor' que han vivido con las comisiones donde las han recibido con los brazos abiertos. No faltaron las emociones a flor de piel y las lágrimas de ambas, así como los recuerdos a los familiares y a las autoridades. Cerraron el discurso diciendo que todas las candidatas presentes englobaban «las mejores cualidades de la mujer y la niña valenciana». Marina tuvo un guiño a las que no resultaron elegidas y dijo: «Aunque no hayáis escuchado hoy vuestro nombre, levantad la cabeza bien alta y poned una gran sonrisa porque habéis demostrado ser extraordinarias valencianas». El punto final del discurso hizo referencia a que dejan escrita la historia de las Fallas de 2019, aunque Marina añadió que el guión de la fiesta «continuará escribiéndose siempre»: «Una historia donde todos vosotros, los falleros, sois los protagonistas».

El espectáculo estuvo dedicado a las 146 candidatas, con música conocida como la canción 'This is me' de 'The greatest showman' o la banda sonora de Juego de Tronos (con sillones coronados para las elegidas incluidos). La parte central del evento consistió en una pieza teatral donde las preseleccionadas se sobreponían a las preguntas de los jurados para ponerse en valor a ellas mismas. La gala terminó, antes de los nombramientos, con dos enormes Senyeras en el escenario, bajo las que se escondían todas las candidatas. Fue el momento más aplaudido por los miles de asistentes a La Fonteta que recibieron el espectáculo con cierta indiferencia.