Un monumento de suciedad

Plaza del Tossal, en una noche de botellón. / lp
Plaza del Tossal, en una noche de botellón. / lp

Los vecinos lamentan de nuevo la falta de limpieza en el centro y el descontrol del botellón la víspera de San José | La basura se amontona en fuentes y edificios protegidos, con pintadas en columnas del jardín del Hospital y más quejas por los ríos de orines

PACO MORENO

El final de fiesta también ha dejado su rastro de suciedad y vandalismo en el centro histórico, igual que ocurrió en días pasados. Las verbenas y el botellón que se deriva de estas fiestas provocaron montones de basura ayer a primera hora de la mañana, como un epílogo a uno de los problemas más polémicos de estas fiestas.

«Hay ejemplos por todo el centro, como un banco destrozado junto a la taquilla de las torres de Serranos», señaló César Guardeño, de la asociación Círculo por la Defensa del Patrimonio. «Es increíble cómo han podido hacerlo, pero el caso es que está roto en varios trozos», señaló. Una cinta colocada por el Ayuntamiento protegía a los viandantes de cualquier tropezón.

Hay más casos como la suciedad y daños que acumula la fuente de la plaza San Luis Bertrán, en la puerta del Almudín, una de las zonas más monumentales. Los rastros de petardos se ven por todo el vaso, mientras la escultura del santo que la preside (una réplica) ha desaparecido. El concejal del Ciclo Integral del Agua, Vicent Sarrià, señaló este extremo, así como la posibilidad de que haya sido trasladada a una almacén provisionalmente por la delegación de Patrimonio Cultural, lo que no fue posible confirmar con su responsable, Glòria Tello.

El botellón volvió a dejar montones de residuos en el entorno de la Lonja, demostrando que de poco ha servido la colocación de un paramento de madera en el acceso principal. El resto del inmueble ha estado indefenso y convertido en una letrina o en su defecto, la barra de un bar al aprovecharse las repisas de las ventanas góticas para dejar vasos y botellas de cristal.

El Mercado Central acometió esta madrugada otra limpieza extraordinaria en su entorno para poder abrir con seguridad. Fuentes vecinales destacaron la ausencia de patrullas policiales en toda esta zona. «Habrían conseguido para esto de algún modo», aunque la realidad es que los participantes en el botellón llegaron a lanzar botellas al vigilante del mercado cuando éste intentaba que no saltaran la verja metálica para orinar en la rampa del garaje, señalaron fuentes de la entidad. Una situación de verdadero peligro para el personal de servicio.

El refuerzo de limpieza tendrá que seguir los próximos días antes de que recupere la normalidad. El pavimento está pegajoso por los residuos y los orines. En el jardín del Hospital varias columnas que forman parte de la zona verde protegida aparecieron ayer con grafitis de arriba a abajo. «Se ha abierto la veda», señaló un vecino que alertó a este periódico del vandalismo producido, en clara referencia a la polémica abierta por la exposición de PichiAvo en el Centro del Carmen, donde realizaron un mural con este estilo artístico en el claustro medieval. «No es sólo este jardín, la degradación ha aumentado en el centro, sobre todo por la llegada de más indigentes», consideraron.

Las comisiones del entorno de la Lonja contratan empresas para realizar refuerzos de limpieza, aunque este año ha servido de poco, al igual que el número de urinarios, claramente insuficiente a la vista de cómo han quedado numerosas calles. «Hay multitud de detalles como lo que ha pasado alrededor de otros inmuebles protegidos», señaló Guardeño, para destacar una carpa fallera colocada junto al mercado de Colón. «Hay que encontrar una solución a todos estos temas», señaló. De momento, conseguir que el éxito de las Fallas no se mida sólo en la cantidad de basura recogida de las calles.

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