«Debemos controlar más las verbenas»

Joan Ribó. / lp
Joan Ribó. / lp

El primer edil insiste en defender una tasa turística, aboga por proteger los edificios históricos y Giner critica la suciedad en la ciudad

P. M. VALENCIA.

«Un taxista me decía que hacía 50 años que no veía tantos visitantes. Faltan todavía los datos oficiales, pero parecen bueno». El alcalde Joan Ribó destacó ayer esa impresión como muestra de la buena afluencia de turistas este año, aunque también se refirió al problema creciente del botellón y las verbenas.

«En el Ayuntamiento se ha hecho un buen trabajo, donde destacó a los compañeros Pere Fuset, Pilar Soriano o Anaïs Menguzzato», para señalar que el botellón hay que «abordarlo, sobre todo en lugares donde hay edificios históricos; hemos protegido la Lonja, pero tenemos que abordarlo más».

A preguntas de los periodistas sobre una posible prohibición de algunas de estas verbenas, respondió que «no me gusta la palabra prohibir, pero sí que hay que tomar medidas de control más serias con una protección efectiva», en referencia al centro histórico.

Consideró que es «normal» la bajada de turistas de los dos últimos días, después de un intenso fin de semana, para subrayar que han sido unas Fallas «seguras, con un único accidente en una falla, pero con mucha seguridad. Destaco también el trabajo de limpieza y el consenso para el bando fallero», opinó, para insistir en que de cara a 2020 habrá que insistir en las «cuestiones que no se han cumplido en el bando».

El primer edil se mostró favorable a una tasa turística, aunque no específica para las Fallas. «La tasa hay que hablarla, es importante, tenemos crecimiento de visitantes en la ciudad y eso supone una serie de gastos en limpieza y seguridad; habrá que financiarlo como se hace en otras ciudades».

Por su parte, el portavoz municipal de Ciudadanos, Fernando Giner, se mostró más crítico en su balance fallero: «El alcalde no se cree que las Fallas son Patrimonio Inmaterial de la Humanidad y no trabaja para ponerlas al nivel que se merecen», para añadir que la ciudad debe «aspirar a que sean esa gran fiesta internacional, que realmente son, y evitar que se conviertan en una fiesta inasumible para sus habitantes. Hay que evitar la confrontación entre los falleros y los valencianos que no lo son. Muchas veces provocada por el propio tripartito. La ciudad ha estado sucia por falta de gestión. Una vez más, Ribó no ha previsto un buen dispositivo de limpieza y recogida de residuos. Es lamentable».