Los cuatro cargos de confianza del edil han sido hombres

LOLA SORIANO VALENCIA.

No son pocos los falleros que han criticado que el edil de Cultura Festiva, Pere Fuset, insista en el debate de la paridad en plenas Fallas cuando los cargos de confianza remunerados con los que ha contado son hombres. Y es que el primer asesor que tuvo fue Amadeu Mezquida, y el que tomó el relevo es Pepe Martínez Tormo. En el caso de los secretarios generales de la Junta, Fuset tampoco ha nombrado a ninguna mujer, ya que primero fue Martínez Tormo, y luego Ramón Estellés.

El edil justifica que «en los cargos uninominales no se pide la paridad». A la pregunta de si nombrará una mujer como secretaria general si ganan las elecciones, dice que «si encuentro un perfil, por qué no». Y sobre cómo vería que hubiera una concejala, dijo que lo vería bien: «Y si las fallas deciden en un congreso ser independientes y eligen una mujer, estaría encantado».

En cuanto a la composición de la concejalía, cuenta con dos jefas de sección: Amparo Tello y Sonia Morales y dos hombres, Josep Lluís Marín, jefe de Patrimonio Festivo, y Gil Manuel Hernández, director de los museos de las fiestas. El primero era funcionario de la Generalitat y el segundo de la Universitat y estaban en comisión de servicio. Cuando se convocaron los concursos, el edil popular Félix Crespo denunció que les habían hecho unas bases a medida. Por otro lado, tenía como jefa se servicio a Irene Olmos, pero la funcionaria pidió el traslado en mayo y se lo concedieron en diciembre y ahora está vacante.

El edil aseguró ayer que en su concejalía cumplen con la paridad, pero así como un compañero de partido ha elegido dos asesoras mujeres, en este caso, son hombres.