Sara Larrazábal brilla con su espolín color blanco roto

Sara Larrazábal brilla con su espolín color blanco roto

La fallera mayor infantil se viste de gala para su exaltación

Jaume Lita
JAUME LITA

Llega la tarde más esperada por Sara Larrazábal desde que el 10 de octubre sonara el teléfono de su casa para notificarle que había sido nombrada fallera mayor infantil de Valencia 2019. La máxima representante infantil se ha descantado por un espolín de color blanco roto para el acto que tiene lugar en el Palau de la Música de Valencia.

El espolín ha sido tejido manualmente, empleando unas 650 horas para tejer 12 metros de dicha tela. L´Atelier de la seda son los encargados en esta ocasión de la confección del traje para que Sara luzca con esplendor en tan esperada tarde.

Como es habitual en la elección tanto del fondo, como de sus motivos florares, aparte del equipo de Vives y Marí, se ha contado con el gusto personal de nuestra fallera mayor infantil.

El color de fondo Blanco roto es una tonalidad de blanco suave y dulce que junto con el colorido elegante con el que se han trabajado sus motivos florales y el metal oro viejo que se ha utilizado como metal principal para la orla que rodea el ramo, consiguen una tela que encaja perfectamente con la personalidad de Sara.

El azul atlantis fue el tono escogido por su compañera de reinado, la fallera mayor de Valencia Marina Civera, para la exaltación que se celebró este viernes en el coliseo valenciano.

El tono elegido por Sara coge el testigo de sus predecesoras en el cargo. Daniela Gómez de los Ángeles se dacantó en 2018 por un azul turquí, mientras que Clara María Parejo (2017) eligió un rosa cuarzo. Otro tono azul apareció en el Palau de la Música con Sofía Soler (2016), en ese caso un cerceta. María Donderis (2015) eligió un granate 'Jumilla', mientras que Claudia Villodre (2014) se decantó por un crema caramelo.

Carla González, en 2013, eligió un turmalina tono morado afresado, mientras que Rocío Pascual (2012) brilló con un azul cobalto. En 2011, el color elegido para su espolín de la exaltación por parte de Carmen Monzonís fue un violeta y oro, mientras que el verde fue el elegido por Ariadna Galán en 2010.