Rincón de Ademuz, una abrupta isla de senderos

Vega del río Turia a su paso por Ademuz. /LP
Vega del río Turia a su paso por Ademuz. / LP
Su accidentado paisaje es una de las mejores tarjetas de presentación de la comarca valenciana

La comarca valenciana del Rincón de Ademuz es una isla perdida entre Teruel y Cuenca, desligada geográficamente de la provincia de Valencia, a la que pertenece, pero unida a ella, por ejemplo, por su entorno única. Sus montañas y muelas conectan por el este con el macizo de Javalambre y por el oeste con los Montes Universales. Esta orografía montañosa, perteneciente al Sistema Ibérico, dota a la comarca de una gran altitud. El punto más bajo se encuentra a 700 metros, en la localidad de Casas Bajas, cuando el río Turia sale de este enclave. El pico más elevado de la provincia, el alto de las Barracas (1.837 metros), se encuentra en la Puebla de San Miguel y cuenta con espléndidas formaciones vegetales de sabinas y pino albar.El botánico valenciano Antonio José de Cavanilles escribió en el XVIII: «Y allí se puede sentar un hombre en el reino de Valencia de modo que mirando al norte ponga su pie derecho en Aragón, y el izquierdo en Castilla (…). Gozan las tierras de Ademuz aguas abundantes y puras, y un cielo despejado (…). Todo prospera en aquel suelo, que produce maíz y toda especie de granos, vino y una cantidad considerable de nueces; vense con frecuencia nogales monstruosos y no pocas veces como bosques de ellos». Unas palabras que, a pesar de estar escritas hace casi tres siglos, continúan muy vigentes hoy en día.

La comarca valenciana está repleta de rincones por descubrir.
La comarca valenciana está repleta de rincones por descubrir. / LP

En la comarca del Rincón de Ademuz se puede disfrutar de la tranquilidad en un marco natural de gran belleza, sin las aglomeraciones de otros destinos turísticos de interior. La variedad de paisajes y una extensa red de senderos son el acicate del excursionista. Su accidentado paisaje es su mejor tarjeta de presentación. El río Turia, conocido en la zona como río Blanco, atraviesa de norte a sur el Rincón de Ademuz segándolo en dos partes. Esta frontera natural marca las diferencias en un paisaje siempre salpicado de pequeñas aldeas, más abrupto en la zona oriental, con cerros y profundos barrancos, que en la occidental, donde se han cincelado valles y praderas.

Rutas

Entre los senderos más conocidos destaca la Cruz de los Tres Reinos, que parte del singular pueblo de Castielfabib. Desde el final de la calle del Calicio, el sendero transcurre por diversos asentamientos antiguos utilizados como corrales ganaderos, como Casas Quemadas o los Corrales de la Nava. Tras pasar junto al molino de Arroyo Cerezo, se llega la aldea del mismo nombre y la fuente del Abrevadero, que desemboca en la ascensión a la Cruz de los Tres Reinos. En este vértice colisionan Castilla-La Mancha, Aragón y la Comunitat Valenciana. El bosque de pinos ha dejado paso a un paraje de sabinas, declarado microrreserva de flora. El descenso pasa por el Arroyo Cerezo y el barranco de las Tóvedas y constituye parte de un antiguo camino maderero. La ruta de Cavanilles comienza en la aldea de Negrón y cruza el pintoresco pueblo de Vallanca a través de la vega del río Bohilgues. Tras atravesar la loma del Cerro se llega a la fuente conocida como Pozuelo. A partir de aquí un paisaje de romeros nos conduce hasta los límites del barranco de las Tóvedas por el camino maderero. El paraje por el que paseaba Cavanilles desciende hasta la fuente de las Claretas para concluir en Castielfabib. En la población de El Cuervo (Teruel) se inicia la ruta del Ebrón, que bordea este río y atraviesa la aldea de Cuesta el Rato para desembocar en el puente del Barrioso que conecta con Castielfabib. El recorrido se acerca a los vestigios del convento de San Guillermo y a un mirador que ofrece una panorámica espectacular del río y la localidad. A continuación, uno se tropieza con el puente románico del Canal de Piedra y el Molino Papel hasta llegar a la aldea de Los Santos. El sendero termina en la población de Torrebaja.Desde la aldea de Cuesta el Rato nace otro itinerario conocido como ruta del Rodeno. A través de bosques de pinos y carrascas se llega hasta el abrevadero de las Fuentecillas. El camino continúa por los mágicos paisajes de sabinas, enebros y grandes piedras de las Roturas hasta que se adentra por la zona de El Rodeno, cuyo nombre se debe a la gran cantidad de pinos de esta especie que se pueden encontrar. A continuación, una senda conduce entre agrestes montañas hasta el barranco del Val del Agua y la aldea del Mas del Jacinto. Desde aquí se puede regresar hacia Cuesta el Rato y terminar la ruta de forma circular.La ruta del Turia atraviesa el Rincón de Ademuz de norte a sur por la vía fluvial que divide la comarca. Se parte de la aldea de Mas de Jacinto, en la ribera se cruza el Puente de la Angelina y se pasa por la rambla de Riodeva para llegar a Torrealta. Tras esta atravesar esta población, el sendero conduce por una preciosa chopera y un puente sobre el río Ebrón. Desde allí se toma el antiguo Camino Real, que une Aragón con Castilla-La Mancha y donde se pueden visitar la ermita de San José, el molino San José o el molino del Señor. La ruta también se adentra en Ademuz y los tradicionales cultivos de manzanos y cerezos y llega hasta Casas Altas y, unos kilómetros después, hasta Casas Bajas, donde concluye.