Concienciación

L'Hort del Manyano: feminismo, integración social y activismo

Proyectos clave: el encuentro de mujeres, la gestión de huertos urbanos y la restauración medioambiental. /LP
Proyectos clave: el encuentro de mujeres, la gestión de huertos urbanos y la restauración medioambiental. / LP
La cooperativa trabaja la restauración medioambiental mediante la custodia de territorios
MARTA ASUNCIÓNCastellón

L'Hort del Manyano es una cooperativa de trabajo asociado, sin ánimo de lucro, de custodia de territorio, de desarrollo local y con certificación ecológica del Comité de Agricultura Ecológica de la Comunitat Valenciana, que opera en la provincia de Castellón. Las fundadoras son Esperanza Menéndez y Begoña Antequera, y el presidente es Javier Santo.

Sus principales objetivos, en este momento, son sociales y medioambientales. De todos modos, también comercializan productos hortícolas, naranjas, almendras y aceitunas de fincas que han sido recuperadas para la agricultura tras años en abandono. Esto se debe a que la financiación de esta cooperativa se basa en subvenciones del Estado y en los ingresos que obtiene por la venta de dichos alimentos.

Para conseguir sus objetivos más importantes, l'Hort del Manyano se está centrando en tres proyectos clave: el encuentro de mujeres del primer sector, la gestión de huertos urbanos y la restauración ambiental.

Cada dos años, la cooperativa realiza un encuentro de mujeres del sector primario, que este año se realizará en Morella. Este proyecto surge de una colaboración entre l'Hort del Manyano y la Diputación de Castellón. Se celebrará los días 12, 13 y 14 de septiembre en la capital de Els Ports. A la cita acudirán la filósofa feminista Amelia Valcárcel y la activista Neus Albertos, entre otras, y se tratarán temas como el éxodo rural, la economía verde o el feminismo. Eso sí, todos estos debates tendrán como punto de partida alguna problemática del sector primario.

Venden productos de fincas recuperadas tras años de abandono

Mediante el proyecto Llaurant oportunitats, la cooperativa gestiona huertos urbanos para cederlos a entidades y fundaciones que tengan proyectos sociales, como, por ejemplo, la escuela de personas con autismo El Cau o el centro sociosanitario Gran Vía, ambos de Castellón. Los alimentos que se cultivan mediante este proyecto se destinan a comedores sociales o entidades que los donen a personas con necesidad.

Mediante el proyecto Llaurant oportunitats, la cooperativa gestiona huertos urbanos y los cede a entidades con proyectos sociales.
Mediante el proyecto Llaurant oportunitats, la cooperativa gestiona huertos urbanos y los cede a entidades con proyectos sociales. / LP

Una de las señas de identidad de esta cooperativa se basa en su propósito de la restauración ambiental. Este proyecto, en el que también colabora el Ayuntamiento de Castelló, se basa el concepto de custodia del territorio, tanto en su forma tradicional como en su adaptación a terrenos urbanos.

La noción de custodia del territorio surgió en los años 50 en Estados Unidos. Básicamente, se trata de identificar terrenos con valor patrimonial y poner en contacto a los propietarios privados de sus parcelas (que suelen ser el 90%) con el Estado (que suele tener en propiedad el 10% restante).

Cada dos años realiza un foro de mujeres del sector primario

Así, se proponen una serie de medidas para proteger y cuidar los terrenos. Para ello, se crea un plan de gestión ambiental, en el que se establecen dichas normas o acciones propuestas para preservar el territorio y se llevan a cabo, lo que suele significar un largo periodo de tiempo.

L'Hort del Manyano tiene varios territorios en custodia. En la mayoría de ocasiones, los propietarios de las parcelas se han mostrado receptivos a la hora de acatar las medidas propuestas, e incluso se han llegado a ofrecer para realizar dichas tareas. Esto se debe a que, realmente, los dueños de los solares son los primeros interesados en cuidar lo que tienen, ya que así, además de mejorar el terreno, pueden evitarse incendios.

Una de las señas de identidad es la restauración ambiental

La cooperativa también se encarga de llevar la custodia del territorio a la ciudad. Así, se ayuda a aprovechar zonas abandonadas y a luchar contra el cambio climático. En Castellón, se ha aprovechado el edificio CIES, situado en la Ciudad del Transporte, para situar allí un jardín abierto al público. En este espacio, cualquier persona puede plantar y cultivar sus hortalizas.

Además, también se han plantado especies que consumen mucho dióxido de carbono y que, a su vez, expulsan mucho oxígeno. Esto causa una considerable rebaja de la temperatura y ayuda a conseguir un aire más limpio.

Para llevar a cabo todos estos proyectos en profundidad, la cooperativa se coordina con la Asociación Som Custodia, de la que Begoña Antequera es presidenta.