Así le va a la Comunitat Valenciana con Donald Trump

Las exportaciones de la Comunitat a Estados Unidos no paran de crecer desde la llegada de Donald Trump

Inés Herrero
INÉS HERRERO

A golpe de tuit, el presidente Donald Trump es capaz de sembrar incertidumbre en la economía mundial, con incendiarias amenazas de declarar la guerra comercial a China o la Unión Europea para que «América vuelva a ser grande».

Su llegada a la Casa Blanca se interpretó como un huracán capaz de poner en jaque las relaciones comerciales con Estados Unidos de las más de 4.000 empresas de la Comunitat Valenciana que exportan, sobre todo, automóviles, maquinaria mecánica, productos cerámicos, calzado, material eléctrico y muebles.

Hasta la fecha, no obstante, las ventas valencianas en el mercado estadounidense no han dejado de crecer desde que el defensor del 'América primero' relevó a Barack Obama en enero de 2017. Ese año se elevaron de 1.859 a 1.878 millones de euros, según datos del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, y en 2018 recuperaron el dinamismo previo a la crisis, hasta alcanzar los 2.071 millones, con un incremento acumulado del 11,4% que acerca a las exportaciones valencianas a los 2.110 millones de 2015.

De momento, la principal consecuencia de la deriva proteccionista del magnate norteamericano es «un fuerte aumento de la incertidumbre, que no es buena para los negocios», según constata el director del Departamento Internacional de Cámara Valencia, Vicente Mompó.

«Mejor que nunca»

En declaraciones a LAS PROVINCIAS, destaca el buen momento de las relaciones comerciales con ese mercado. «Las exportaciones a Estados Unidos están funcionando fenomenal, mejor que nunca, incluso con las caídas en la automoción», asegura, en relación al descenso en un 1,9% de los envíos de automóviles al mercado norteamericano desde que Trump llegó al poder.

Una de las peores noticias en este ámbito atañe a la factoría de Ford en Almussafes, que en 2021 dejará de exportar a Estados Unidos sus furgonetas Transit Connect, las empleadas en la flota de taxis de Nueva York y que representan el 10% de la carga de trabajo de la planta, a la espera de los recortes anunciados por la firma. Ford trasladará a México esa producción para que parte de las piezas del vehículo procedan de Estados Unidos y Canadá, en el marco del nuevo acuerdo de libre comercio de América del Norte.

Desde Cámara Valencia piden prudencia ante las «bravuconadas» de un mandatario al que definen como «un jugador de póquer, no un estadista, con tendencia a amenazar con aranceles para presionar y provocar una negociación», ya sea con China o con la Unión Europea, con ejemplos como el reciente anuncio de 11.000 millones de dólares en aranceles a productos europeos por las subvenciones a Airbus y su perjuicio a la estadounidense Boeing.

«Sube la tensión comercial y provoca más incertidumbre», subraya Mompó, quien precisa que «habrá que ver si realmente incumple las reglas de la Organización Mundial del Comercio, porque a continuación la Unión Europea haría lo mismo», y recuerda que «no sería la primera vez que estas amenazas quedan en nada, como con el aluminio».

Sin entrar en futuribles, hoy los datos reflejan que Trump no está pasando factura a las exportaciones.

Cítricos y azulejos, pendientes de la última amenaza

«Es el único país que, con un tuit, es capaz de mover el mundo», apuntan desde el Comité de Gestión de Cítricos sobre la alarma generada por Donald Trump con su última amenaza de aranceles sobre productos europeos, incluidos los cítricos. A EE UU se exportan sobre todo clementinas y limones, naranjas pocas, en «un mercado venido a menos» por la competencia de Marruecos y la creciente producción de clementinas en California.

A la expectativa está también la patronal azulejera Ascer, para la que «cualquier aumento de aranceles y obstáculos al comercio es negativo». Aunque «no hay nada definitivo», están «en contacto con la asociación europea Cerame-Unie por si hubiese que poner en marcha acciones conjuntas». Para la industria cerámica, EE UU es el segundo destino de exportaciones, con opciones de desbancar a Francia como primer cliente, y de ahí los esfuerzos realizados por Ascer, Cevisama e Ivace en la feria de Orlando.