Ford Almussafes comienza la cuenta atrás hacia su plan de reestructuración

Ford Almussafes comienza la cuenta atrás hacia su plan de reestructuración

El presidente de la firma en Europa suspende la visita de mañana a la planta, mientras que la semana que viene se retoma la negociación

Á. MOHORTE

«A partir de la semana que viene vuelve la intensidad», reconoce el renovado presidente del comité de empresa de Ford Almussafes, el ugetista Carlos Faubel. El también miembro del comité europeo se reúne a finales de la semana que viene con los representantes de otros centros productivos para poner en común la situación en el continente y, entre finales de marzo y primero de abril, será el encuentro con la dirección en el que ya se valorarán los ajustes que han de ejecutarse antes del mes de junio.

Sin embargo, el calendario tenía marcado en rojo el día de mañana por la esperada visita del presidente de Ford Europa, Steven Armstrong, pero finalmente esta se ha suspendido. En todo caso, sí acudirá el director de Fabricación continental, Dirk Heller, que inspeccionará la adecuación de la planta para producir el nuevo Kuga y los sindicatos esperan que explique algo del proceso de adecuación de la empresa para alcanzar el objetivo de situar el beneficio en un 6% de la facturación, como ha exigido Detroit.

Al proceso de negociación llega la factoría tras haber votado continuidad en su elecciones sindicales del lunes. En ese sentido, UGT ha revalidado su mayoría absoluta. La formación pasa a contar con 21 de los 35 miembros del comité y deja el desgaste que le acechaba en la pérdida de cuatro puestos frente a la convocatoria de 2015. En todo caso, en aquella ocasión el número de representantes era de 37, al haberse reducido ahora la plantilla con la eliminación de temporales y eventuales de los últimos tres años.

El triunfo de UGT en las elecciones sindicales refuerza la opción menos rupturista, pese al desgaste

STM Intersindical se afianza como segunda fuerza, al lograr una representación de nueve miembros del comité. De hecho, en su caso la reducción de asientos en el órgano de representación sindical no disimula su avance, ya que el sindicato que lidera Paco González ha sacado nueve asientos, frente a los cinco de hace cuatro años, cuando había un mayor número de puestos disponibles.

Aunque contraste ahora con el resultado, la inquietud en los últimos meses era evidente en UGT ante el riesgo de que los ERE pactados con la dirección pudieran hacer mella entre los miembros de sus filas que hubieran preferido una actitud distinta. De hecho, el plan de estabilidad, que salió adelante hace un año obtuvo un apoyo del 51%, pese a estar respaldado por UGT y CC OO, que sin embargo sumaban una mayoría aplastante en el comité.

Las que salen peor parados de este proceso son las otras dos formaciones que se postulaban: CC OO y CGT, con tres y dos representantes. Este dato contrasta con los cuatro y tres representantes de los que disponía hasta ahora. La participación se situó en el 88,97%, con un total de 6.375 votos emitidos, obteniendo UGT, 3.731; STM Intersindical, 1.688; CC OO, 490; CGT, 327; 56, nulos; y 83, en blanco.