Los Calabuig no venden Global Omnium

Eugenio Calabuig./Juan J. Monzó
Eugenio Calabuig. / Juan J. Monzó

La familia propietaria de la antigua Aguas de Valencia descarta la oferta de compra de un fondo canadiense

Álvaro Mohorte
ÁLVARO MOHORTEValencia

Los propietarios de Global Omnium, la familia Calabuig, descartan abrir sus puertas para la entrada del canadiense Ontario Teacher's Pension Fund, OTPP, el fondo de pensiones de los maestros de esa ciudad del país. La oferta, que anuncia hoy el diario Cinco Días y confirma la compañía, es una «non-binding offer», un tanteo formal que se concreta en una carta al consejo de administración de la antigua Aguas de Valencia en la que se recoge la voluntad de entrar en negociaciones.

Fuentes de Global Omnium reconocen que no es la primera vez que alguien se acerca con la intención de comprar o participar en la compañía. Aunque en su mayoría han sido inversores internacionales, muchos de ellos fondos, también se han contado con el interés de firmas locales, como Atitlan, de Aritza Rodero y el yerno de Juan Roig, Roberto Centeno.

Sin embargo, en ningún caso han sido intentos de reconquista por parte de viejos compañeros de consejo mal avenidos como el Suez Environnement o la compañía también francesa Saur.

Compañía en expansión

La empresa cerró el ejercicio 2017 con una cifra de negocio de 311 millones de euros, al mejorar sus números un 4,8% frente a los obtenidos el año anterior. El beneficio neto de la compañía alcanzó los 35 millones de euros, un 8% más que en 2016.

La razón de estos datos, según la compañía, está en los nuevos contratos logrados en la Comunitat Valenciana pero también en el resto de España y Latinoamérica. De hecho, el objetivo que se ha marcado la empresa es seguir creciendo en comunidades autónomas estratégicas para la compañía como Cataluña, Andalucía, País Vasco y Galicia, según destaca la empresa en un comunicado.

Durante 2017, Global Omnium consiguió alcanzar los 221 millones de euros de cartera contratada. La incorporación del Acuario de Sevilla, el Oceanogràfic de Valencia, los nuevos contratos logrados dentro del país, así como nuevos concursos en Colombia y Ecuador, le permiten alcanzar esta cifra. La apuesta estratégica por el sector tecnológico es la tercera clave del ejercicio.

Paz accioniarial

Hace ya más de tres años los Calabuig lograba imponer la paz accionarial definitiva en Aguas de Valencia, consiguiendo la valencianización de la compañía con la salida del accionariado de la empresa de gestión de servicios hídricos de La Caixa y de la compañía francesa Suez Environnement, considerada por muchos como un auténtico caballo de Troya, al ser uno de los principales accionistas de su rival Aguas de Barcelona (Agbar).

La pieza se pudo cobrar tras lograr en septiembre de 2014 un acuerdo con los franceses para comprarles el 33% del capital de la empresa que preside Eugenio Calabuig. De este modo, a través de Inversiones Financieras Agval, participada a su vez al 100% por su empresa familiar, Fomento Urbano de Castellón, consiguió controlar ya prácticamente todo el capital.

El objetivo de esta empresa ya vuelve a ser plenamente la gestión de su propio negocio sin ruidos ni interferencias que distraigan al equipo. Actualmente, Aguas de Valencia es un potente grupo empresarial compuesto por 16 empresas especializadas en diferentes áreas relacionadas con la gestión hidráulica que hacen que sea única en su sector y que le permite consolidar su posición en el territorio nacional, ampliando sus expectativas de expansión en el panorama internacional. De hecho, presta servicio en más de 300 municipios de España, África y América Latina y su plan es ganar cuota de mercado nacional y en el extranjero.