Bruselas retrasa la alianza entre Air Nostrum y Cityjet hasta finales de año

El presidente de Air Nostrum, Carlos Bertomeu, en la presentación de la alianza con Cityjet. /EFE
El presidente de Air Nostrum, Carlos Bertomeu, en la presentación de la alianza con Cityjet. / EFE

La dirección general de Competencia tardará aún varios meses en emitir su informe al cumplirse un año del anuncio del acuerdo

Álvaro Mohorte
ÁLVARO MOHORTEValencia

La mayor aerolínea regional de Europa, que debe nacer de la alianza entre la valenciana Air Nostrum y la irlandesa Cityjet, tendrá que esperar hasta el cuarto trimestre de 2019, según estiman fuentes de la compañía valenciana.

Después de once meses desde el anuncio de la voluntad de ambas compañías de unirse en un 'holding' del que cada una será socia, las negociaciones están estancadas por culpa de los tiempos que está imponiendo la Dirección General de Competencia de la Unión Europa en su análisis sobre el impacto de esta unión en el mercado de alquiler de aeronaves.

«En estos momentos nos encontramos a la espera de que se complete la 'due diligence' y que se pronuncie la dirección general de Competencia de la Unión Europea», señalan desde la empresa valenciana. Según sus previsiones, en las próximas semanas se podrá dar por concluido el proceso de recopilación de información y análisis de la situación económica de ambas compañías. De este modo, podrán avanzar en los cálculos del reparto accionarial que fuentes conocedoras del proceso pueden inclinarse hacia la sociedad española.

Competencia quiere más información

Sin embargo, en lo que se refiere a la decisión del organismo comunitario sobre el efecto de la nueva empresa en la competencia, el procedimiento sigue su curso lentamente. «Se ha remitido a Bruselas la información que sobre el mercado de 'wet lease' se nos habían solicitado. Esperamos que el expediente esté concluido en los próximos meses», apuntan. Se trata del alquiler de aviones con tripulación, clave del negocio conjunto y que sirve para ofrecer los servicios regionales a otras compañías.

Ambas empresas tienen una amplia experiencia en este negocio. Air Nostrum hace esto como Iberia Regional con AIG en España, pero también con Lufthansa, SAS, Binter y Croatian Airlines. Por su parte, Cityjet hace lo propio con Air France, Brussels Airline y SAS.

Una vez aprobada la operación por los órganos competentes de la Comisión Europea, se entraría en la fase de negociación final entre las dos compañías, un proceso que podría concluir en el último cuatrimestre del año.

La voluntad de Air Nostrum de sacar adelante este proyecto lo evidencia la reestructuración que ha acometido de puertas para adentro. La reorganización no implica despidos ni modificaciones de las condiciones laborales de los 1.500 trabajadores de la firma, que pasarán a depender de las siete sociedades de gestión en que se estructura el nuevo grupo de servicios aeronáuticos de ILAI, la sociedad inversora de Bertomeu junto a sus socios, los fundadores del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) Antonio Pellicer y José Remohí.

Bertomeu cede el poder en los trenes y lo gana en los aviones

«El peor negocio es el que no se hace». Esta es una de las máximas del empresario Carlos Bertomeu y explica buena parte de sus decisiones, como su decisión hace cuatro años de entrar en la carrera por el negocio de la alta velocidad privada en España antes que ningún otro candidato o su intención de forjar el mayor grupo europeo de alquiler de aviones con y sin tripulación junto a los irlandeses de Cityjet, entre otros negocios.

Sin embargo, una vez que la actividad ha rodado, no en todos los casos ha mantenido el liderazgo. Esto es lo que ha pasado con ILSA, su filial ferroviaria, donde fue consciente de la necesidad de tamaño para asumir ese reto y encontró el respaldo de Acciona, que ha entrada como accionista mayoritario, y en la que la relevancia de Air Nostrum será menor cuando capten a un socio industrial internacional que se encargue de proveer trenes.

Por contra sí se dispone a liderar la unión con los irlandeses de Cityjet. Aunque ambas empresas son de un perfil y tamaño similar, su voluntad es encabezar el equipo que comande esta sociedad que aún tiene por definir sus características, sede y tamaño, en función de lo que diga Bruselas y se negocie entre las partes.