Los ajustes en Ford Almussafes recortan la producción en 36.600 unidades

Un trabajador en la planta de motorores de Ford Almussafes/Jesús Signes
Un trabajador en la planta de motorores de Ford Almussafes / Jesús Signes

La producción queda en 380.402 vehículos, la cifra más baja desde que pasó de tres a cinco modelos en 2014

R. E. Valencia

Los ajustes pasan factura en Ford Almussafes. La planta valenciana de la compañía del óvalo va a terminar el año con la producción de 36.599 unidades menos que el año pasado hasta los 380.403. En porcentaje esto es un 8,7% por debajo que hace un año, pero evidencia un problema y hace temer la línea de los ajustes: fuera los monovolúmenes y adiós a puestos de trabajo.

El cálculo, que ha echado el sindicato UGT, es especialmente grave porque desde 2015 la factoría no tenía datos tan malos, cuando la planta quedó plenamente operativa tras la millonaria inversión que iba a blindar la instalación para el futuro y llegó a hacer merecedor a Ford España de una Alta distinción de la Generalitat.

En este ejercicio, por efecto de los días de ajuste no trabajados y el expediente de regulación de empleo temporal activo desde el 9 de noviembre, no se salva ningún modelo y sólo se diferencian en la dimensión de la caída. El más damnificado en número de unidades es el Kuga, que acapara el 47,5% de la producción y que cae un 6,7% hasta las 180.874 unidades.

Porcentualmente, como ya se sabía, las mayores caídas fueron para los monovolúmenes, el tipo de vehículo que se ha decidido suprimir en la planta alemana de Saarlouis a la vez que se eliminaba un turno que emplea a 1.600 trabajadores, en su caso en C-Max y el Grand C-Max. En el caso del valenciano S-Max, salieron 13.402, un 27% menos que un año antes; y de Galaxy salieron 13.402, un 27,5% menos que el pasado ejercicio.

Las furgonetas Connect, cuya producción significó la mayor inversión en la instalación hace cuatro años, perdió un 17,7% de producción hasta los 109.957 vehículos; y del Mondeo se dejó de producir un 10,2%, hasta los 54.475.

Un problema continental

En Europa, a empresa ha sufrido una caída de ventas entre enero y octubre del 1,5% con 855.916 unidades, en contra de la tendencia de sus principales rivales, pese a crecer en octubre en el viejo continente un 3,4%, hasta las 108.200 unidades de vehículos. Los últimos datos disponibles muestran como, con estas matriculaciones, la cuota de mercado de Ford en el continente es del 8,2%, lo que supone 0,6 puntos porcentuales más en tasa interanual.

La previsión es que el ejercicio 2018 no corrija la tendencia que ha llevado a la empresa a cumular pérdidas desde hace varios años. Del total de ventas, 75.800 han correspondido a turismos, el 2,5% menos en tasa interanual. La cuota de mercado de Ford en este segmento es del 7%, 0,3 puntos más que hace un año.

En el caso de los comerciales, Ford entregó en octubre 32.500 unidades, el 20,1% más, lo que ha permitido que su peso en el mercado haya ascendido al 14%, 1,6 puntos porcentuales más que en octubre de 2017. La cifra de ventas de comerciales es la más alta desde 1993, mientras que la de cuota de mercado es la mejor desde el ejercicio 1995.

Durante los diez primeros meses del año, las cinco primeras marcas en Europa fueron Volkswagen, con 1,49 millones de unidades, un 4,2% más; Renault, con 954.815 unidades, un 0,6% por encima; Ford, con 855.916 unidades, un 1,5% menos; Peugeot, con 832.360 unidades, un 7,7% más, y Opel/Vauxhall, con 763.679 unidades, un 254% más.

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