Drones para perfeccionar los cultivos

Un dron evoluciona sobre naranjos de la 'Masía del Doctor'. /Damián Torres
Un dron evoluciona sobre naranjos de la 'Masía del Doctor'. / Damián Torres

La aplicación en el campo de sistemas de inteligencia artificial busca reducir costes y ganar eficacia en las producciones agrarias

Vicente Lladró
VICENTE LLADRÓValencia

Los dispositivos y sistemas de inteligencia artificial van adentrándose cada vez más en todos los sectores productivos, incluida la agricultura, aunque aquí, dadas sus peculiaridades, se hace más complicado extender aplicaciones que son hoy pautas habituales en las demás actividades. No obstante, se multiplican las iniciativas para introducir innovaciones tecnológicas en el campo, como ahora hace el instituto tecnológico agroalimentario Ainia, que ha ultimado un dron aéreo y un robot terrestre plagados de sensores y capaces ya de realizar labores y aportar datos que pueden facilitar las cosas a los empresarios agrarios.

Ambos 'vehículos' fueron presentados ayer por los responsables del departamento de instrumentación y automática de Ainia en el centro de experiencias agrarias de Anecoop en Museros. Los técnicos les hicieron evolucionar sobvevolando naranjos y recorriendo el campo entre hileras del arbolado.

No son instrumentos definitivos, pero ya son válidos para muchas cosas prácticas y es muy previsible que en poco tiempo incorporen más medios y sensores, que serán más eficaces, de mayor resolución, más pequeños y más baratos, como así viene ocurriendo cada pocos meses.

La 'visión' del dron tiene una resolución de un centímetro, lo que ya es un enorme avance frente a los varios metros de las imágenes capturadas por satélites. Dispone de sensores de visión hiperespectral que permiten interpretar el grado de humedad presente en el follaje del arbolado, la concentración de nitrógeno en las hojas, diferenciar la masa de cosecha para calcular el volumen de producción... Todo ello, combinado con datos meteorológicos y la información acumulada en 'big data' puede facilitar, por ejemplo, el conocimiento de las necesidades de riego y fertilización, la presencia de plagas y hasta prevenir, a partir del análisis de parámetros concretos, posibles ataques de patógenos, anticipándose para hacerles frente.

Los técnicos de Ainia mostraron en imágenes que del 'trabajo' de su dron se pude disponer de una relación detallada en imagen espectral de cada árbol o planta de una explotación agraria, conociendo los responsables de la misma el estado vegetativo de cada unidad, para decidir en consecuencia lo necesario y corregir posibles deficiencias detectadas.

Como el aparato cuenta los árboles y las plantas y estima la cosecha que 've', puede estimar así mismo la producción del conjunto de las fincas revisadas o controladas. Aunque para ajustar más el aforo de producción se necesita la colaboración en tierra del robot de 'Robotnik', que aporta información adicional de la fruta que detecta en las partes bajas y dentro del arbolado. Este robot es además muy útil en la detección de posibles plagas, puesto que aporta imágenes de mucha más resolución, de menos de un milímetro.

Naturalmente no son instrumentos pensados para pequeñas parcelas, donde el agricultor conoce a la perfección cada planta o árbol y los puede recorrer a diario, sino para facilitar las cosas en grandes explotaciones, donde los controles rutinarios de este tipo, imprescindibles para asegurar el mejor cultivo, son más complicados o esporádicos. Las máquinas no se cansan, ni les afecta el calor, tan sólo las limita la autonomía de las pilas. De hecho, Nicolás Juste, técnico de Anecoop, indicó que esta cooperativa de segundo grado trabaja «en mejorar el rendimiento de los cultivos con soluciones tecnológicas avanzadas, por lo que esperamos que este tipo de técnicas nos permitan dar un salto cualitativo en esta línea».

En realidad, en el terreno de los drones agrícolas se aprecian aún más expectativas que realidades absolutas, pero es notorio que el gran salto está a punto de producirse. De ahí que Ainia dé un paso tan relevante y tome posiciones. Ricardo Díaz, responsable de instrumentación, reveló que grandes exportadores y productores valencianos de cítricos ya les han mostrado su interés por probar y avanzar en este campo tan prometedor.