La catarsis de la Fonteta

La catarsis de la Fonteta
EFE

Los taronja reaccionan tras la máxima renta del Andorra endureciendo la defensa, anotando en transición y salvan la primera 'final' de Copa

Juan Carlos Villena
JUAN CARLOS VILLENAValencia

Si les gusta el baloncesto no traten de entenderlo. Disfruten con él. Lo que ocurrió ayer por la tarde sobre la madera de la Fonteta tardará mucho tiempo en olvidarse. El Valencia Basket perdía 40-51 a 7:15 para el final del tercer cuarto. Acabó ganando 91-72. Ese parcial de 51-21 en 17 minutos es el premio a la constancia de un grupo de jugadores, junto a su entrenador Jaume Ponsarnau, que no han dejado de creer en una idea. «Somos una familia y cuando un hermano está en peligro estamos más tensos».

La frase, de San Emeterio a LAS PROVINCIAS durante el parón, tomó todo su sentido en un momento tan delicado donde la Copa del Rey estaba en peligro. El cántabro era uno de los cinco jugadores en pista, junto a Van Rossom, Matt Thomas, Will Thomas y Dubljevic. El quinteto de la catarsis desató la locura con un parcial de 22-2 en cinco minutos (62-53) que tuvo su continuidad en el último cuarto. Todo partió de la defensa, lo cual permitió correr y anotar en transición. Así de 'sencillo'.

El camino hacia el torneo copero de Madrid aún es largo pero si llega el puñetazo encima del tablero del Valencia Basket ante el MoraBanc ganará en valor. La segunda parte de este sábado, 76-12 en valoración, permanecerá siempre en la memoria de los 7.063 espectadores que presenciaron el partido en la Fonteta. Al fin, una tarde de basket esta temporada en Hermanos Maristas terminó con una ovación compartida entre los jugadores y la grada. Un punto de inflexión donde el aumento de rotación, con minutos de calidad de Rafa Martínez, permitió por ejemplo a Matt Thomas volver al rol para el que se le fichó.

Con menos minutos el americano rindió a su mejor nivel. Esa era su pieza en el reloj. El conjunto de Ibon Navarro llenó de trampas defensivas los sistemas ofensivos del conjunto taronja, sabedor de la falta de fluidez en el juego de los últimos partidos, y convirtió en un mal de cabeza constante una primera parte donde las indudables ganas de hacerlo bien, la actitud, de los jugadores de Jaume Ponsarnau evitaron el desastre. Una botella medio llena en toda regla puesto que el 37-39 no reflejaron esas dudas y espesura en los ataques valencianos. El 7-15 inicial, tras un parcial de 0-8, fue el primer aviso de las intenciones del MoraBanc en la Fonteta. La entrada de Van Rossom por Vives, el catalán saltó en el quinteto titular pero volvió a estar impreciso en la creación, activó a los taronja, que recortaron la ventaja andorrana al final del primer cuarto (18-22) y alargaron la reacción hasta su primer liderato (33-32 tras mate de Labeyrie).

Tras ese parcial consumado de 26-17 llegó otra desconexión del Valencia Basket. El gran problema junto a las pérdidas de balón que están lastrando la evolución de los valencianos. Un nuevo estirón del MoraBanc simbolizado en un 0-7 (33-39 con canasta de Albicy) volvió a agriar los rostros en la Fonteta. Un último arreón de furia de Van Rossom y Will Thomas, que cerró el segundo cuarto con un mate, permitió a los locales llegar con más opciones abiertas tras el reinicio del partido.

Todo pareció torcerse tras el 3-12 de inicio del segundo cuarto (40-51), con técnica posterior para Ponsarnau y amago de expulsión (lo que le costó un enganchón al técnico con Rafa Martínez tras un empujón para apartarle de la vista de Martín Bertrán). Todo precedió a la catarsis y la locura, traducida al baloncesto para el entrenador: «En los entrenamientos esos momentos de chispa estaban comenzando a aparecer de forma continuada y eso se ha podido consumar en ese momento, a partir de la defensa y de la confianza».

91 Valencia Basket

Vives (-), Abalde (5), San Emeterio (14), Will Thomas (18), Dubljevic (8) -cinco titular- García (-), Labeyrie (11), Van Rossom (10), Tobey (7), Rafa Martínez (5), Matt Thomas (11) y Doornekamp (2)

72 Morabanc Andorra

Albicy (13), Ennis (11), Vitali (9), Shurna (7), Diagne (2) -cinco titular- Luz (7), Walker (7), Jelinek (-), Upshaw (12), Whitthinton (4) y Stevic (-)

PARCIALES:
18-22, 19-17 (37-39), 29-18 (66-57) y 25-15 (91-72)
ÁRBITROS:
Martín Bertrán, Bultó y Torres. Sin eliminados
INCIDENCIAS:
partido correspondiente a la jornada 15 de la Liga ACB disputado en el pabellón de la Fuente de San Luis ante 7.063 espectadores

Ambos equipos volvieron a la pista dispuestos a jugarse el partido desde la línea de 6'75, algo lógico en el juego del Andorra pero no de un Valencia que teóricamente tiene mucho más potencial interior. Dos triples de Albicy y un par de buenas acciones de Shurna dieron la razón a los visitantes (40-51, m.23).

Van Rossom sostuvo con cinco puntos al Valencia en sus peores momentos y le dio tiempo a volver a enchufarse en defensa y a poder correr, cosa que hizo pese a q no tener el mejor quinteto para lograrlo y que le permitió correr y dar la vuelta al marcador con Matt y Will Thomas desatados (62-53, m.27).

Absolutamente desbordado, el Andorra no encontró respuesta ni en el juego colectivo ni en ninguno de sus jugadores hasta que apareció Upshaw, pero nadie le siguió y los minutos fueron cayendo hasta que el triunfo de los locales fue incontestable con San Emeterio alimentando el marcador local hasta elevar la renta hasta cerca de los veinte puntos.

 

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