Análisis

La carrera histórica de Marc Márquez

Marc Márquez, tras arrasar el domingo en Aragón. /Europa Press
Marc Márquez, tras arrasar el domingo en Aragón. / Europa Press

El catalán suma 200 grandes premios disputados con números espectaculares

BORJA GONZÁLEZ

Ocho victorias y cinco segundos puestos en catorce grandes premios (y podrían ser nueve triunfos si no llega a cometer el único error grosero del año, el de Austin cuando lideraba la carrera con más de tres segundos de ventaja en un circuito en el que hasta este año era imbatible); nueve poles de catorce posibles; 300 puntos sumados de los 350 puestos en juego hasta este pasado domingo, más de un 85 por ciento de efectividad.

Números estratosféricos que hacen que Marc Márquez pueda ya esta próxima semana en Tailandia, en el Circuito de Buriram, proclamarse campeón del mundo de MotoGP, con cuatro grandes premios por disputarse (los de Japón, Australia, Malasia y de la Comunidad Valenciana), el que sería su sexto título en la clase reina de los siete que ha corrido, el octavo en su trayectoria mundialista después de participar en once temporadas del campeonato del mundo de motociclismo.

Y es que la carrera del piloto nacido en Cervera hace 26 años, sólo 26 años, ha terminado convirtiéndose en una contrarreloj contra la historia de este deporte, una escalada frenética hacia los primeros puestos de todos los ránkings elaborados desde aquella temporada 1949 que inauguró el motociclismo moderno.

«Es difícil aguantar doscientos grandes premios a este nivel, pero nuestro objetivo cada año en mi carrera deportiva es luchar por victorias y por títulos y divertirme, esta ambición es la que te motiva para no perder y para seguir», afirmaba el líder de la clase reina, que este domingo arrasó como se esperaba en el Motorland de Aragón, lo que le permitió pasear como ganador la bandera homenaje a sus 200 grandes premios en el Mundial que le había preparado su club de fans.

Esto con la mente puesta ya en Tailandia, en un fin de semana al que llega con 98 puntos de ventaja sobre el segundo clasificado, Andrea Dovizioso, lo que hace que necesite sumar dos puntos más que el italiano para tener esos 100 de margen que finiquitarán el título puesto en juego en 2019, con los rivales devanándose los sesos para entender qué se puede hacer para batir al piloto español. Pilotos y fábricas, aunque los datos no invitan a pensar que sea la RC213V de este curso la que haya marcado, en general, las diferencias, si no este prototipo en manos de Márquez.

El propio piloto no esconde que este Mundial está hecho y que sólo depende de él cuándo cerrarlo, ya que la primera oportunidad la tendrá la semana que viene en Tailandia,

Como ejemplo lo vivido este domingo, con la segunda moto oficial de Honda sexta a más de 10 segundos (en lo que se puede considerar un buen resultado para Cal Crutchlow tras las muchas dificultades de los últimos fines de semana), y la tercera vigésima a 46, la de un Jorge Lorenzo cuya situación empieza a parecer un expediente X. Algo, el papel del mallorquín, que está complicando a la marca nipona cumplir con otro de sus objetivos, el de cerrar la triple corona, las victorias en los mundiales de pilotos, constructores y equipos; en los dos primeros cuenta con un buen margen, pero en el último el Repsol Honda está 24 puntos por detrás del Ducati Team de Dovizioso y Danilo Petrucci.

Márquez sumó en el Motorland su victoria 78 en el Mundial (la 52 en MotoGP). Con la 77, la de Misano, había desempatado en el cuarto puesto histórico del escalafón con Mike Hailwood, y ahora mira hacia las 90 que alcanzó el maestro Ángel Nieto (y después las 115 de Valentino Rossi y las 122 de Giacomo Agostini, palabras mayores).

Esto para el piloto que ostenta el récord de un mayor número de triunfos en un mismo curso, los 13 de 2014. Y también supuso su podio 129 en esas 200 carreras (el número 90 en la clase reina), con un porcentaje de éxito espectacular del 64.5 por ciento. Es más, con 26 años y 217 días es el más joven de la historia en alcanzar esa doble centena de pruebas disputadas. Todo esto adornado con 89 poles, una estadística en la que es el rey indiscutible de estos 70 años de mundiales (también en 2014 fijó el récord de poles en una temporada, 13). Y no hay nada que haga pensar que esta tormenta de números vaya a bajar en intensidad en el medio plazo.

En Buriram podría cerrar este 2019 con cuatro pruebas por disputar, algo que en la era MotoGP (desde 2001) ya ha hecho Rossi en dos ocasiones, en 2002, cuando el italiano se proclamó campeón del mundo en Brasil a falta de que se corriese en Japón (en el llamado Gran Premio del Pacífico disputado en Motegi), Malasia, Australia y Valencia, en un campeonato de sólo 16 grandes premios, y en 2005, año en el que se proclamó campeón en Malasia, todavía con visitas pendientes a Catar, Australia, Turquía y Valencia, en un curso con 17 citas, dos menos que las 19 de 2019.