Mundiales de piragüismo

Craviotto ya tiene plaza en Tokio 2020 para abanderar a España

Saul Craviotto, Carlos Arevalo, Marcus Walz y Rodrigo Germade, en los Mundiales de piragüismo de Hungría./Tamas Kovacs (Efe)
Saul Craviotto, Carlos Arevalo, Marcus Walz y Rodrigo Germade, en los Mundiales de piragüismo de Hungría. / Tamas Kovacs (Efe)

El piragüista, junto a Carlos Arévalo, Marcus Walz y Rodrigo Germade, sumó la medalla de plata en el Campeonato del Mundo de Szeged (Hungría)

Javier Varela
JAVIER VARELAMadrid

Saúl Craviotto una vez asegurada su plaza para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 tiene el camino despejado para ser el abanderado de la delegación española en la capital nipona. El integrante del K-4 500 junto a Carlos Arévalo, Marcus Walz y Rodrigo Germade lograron la medalla de plata en el Campeonato del Mundo de Szeged (Hungría), lo que les aseguraba una plaza olímpica. Según el reglamento del Comité Olímpico Español, el puesto de abanderado en la ceremonia inaugural de unos Juegos Olímpicos debe recaer en el deportista más laureado, al menos desde el año 2004. «No hay nadie que tenga dos oros, una plata y dos bronces», afirmó Alejandro Blanco, presidente del COE, hace unos meses cuando avisó que en caso de conseguir plaza olímpica el abanderado sería el piragüista. Y lo ha conseguido.

Pero la medalla de plata, que daba derecho a participar en los Juegos, fue muy trabajada. El cuarteto español se puso en cabeza con una espectacular salida y mediada la prueba comandaba la carrera por delante de los alemanes. Pero el equipo germano, formado por Liebscher, Rauhe, Rendschmidt y Lemke, apretó en los últimos metros y en un apretado final se llevaron el otro y el título mundial por tan solo 0.51 centésimas de diferencia con el barco español. Eslovaquia se llevó la medalla de bronce.

«Es la primera vez que me clasifico a la primera y estoy ahora mismo que no me lo creo», reconocía Craviotto tras la carrera. «Yo ya he estado en tres Olimpiadas, tengo 34 años, llegaré con 35 y la gente joven sube fuerte... no quiero anunciar mi retirada pero huele a que puede ser mi última olimpiada y me gustaría cerrar una carrera deportiva brillante allí», dijo dejando claro que será su última cita olímpica.

La medalla de plata conseguida por el K-4 tiene mucho mérito ya que apenas lleva un par de meses de trabajo conjunto. La renuncia de Carlos Toro, uno de los integrantes 'fijos' en el cuarteto, por cuestiones personales llevó a la inclusión de Carlos Arévalo, que sólo ha tenido un par de meses de entrenamientos con los compañeros para acoplarse al trabajo y a la embarcación. Quizá por el eso, el subcampeonato del mundo tenga un sabor especial, más allá del doble premio de la plaza olímpica. «Me siento muy, muy orgulloso de mis tres compañeros. Cooper ha tenido un año complicado en tema de lesiones, con Arévalo llevamos sólo un mes montando y me siento muy orgulloso de lo que hemos hecho», confesó Craviotto.

De esta manera, el piragüista será el encargado de abrir el desfile de la delegación española en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Tokio. Además de Craviotto, por número de medallas, la otra opción que se había barajado era Lydia Valentín, que ha logrado un oro, una plata y un bronce olímpicos.

La medalla del K-4 500 es la séptima de la delegación española, que además ha certificado cuatro plazas olímpicas. La sexta la lograron el manchego Paco Cubelos y del vasco Iñigo Peña en el K2 100. La pareja española logró la medalla de plata y la clasificación para los Juegos de Tokio 2020. Menos suerte tuvo Sete Benavides, que finalizó cuarto la Final A del C1 200 y Juan Oriyés y Dani Abad, que fueron quintos en el K2 200. El C4 500, con Mohssine Moutahir, Pablo Martínez, Ignacio Calvo y David Fernández, fue sexto.