Fútbol americano

De dormir al raso a acaparar focos en la NFL

Damon Sheehy-Guiseppi anota su 'touchdown' ante los Washington Redskins. /Kirk Irwin (Afp)
Damon Sheehy-Guiseppi anota su 'touchdown' ante los Washington Redskins. / Kirk Irwin (Afp)

El receptor Damon Sheehy-Guiseppi se convierte en protagonista de la primera jornada de pretemporada con un 'touchdown' para los Cleveland Browns que centra las miradas en su inspiradora historia de superación

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOTMadrid

El balón ovalado vuela ya sobre los estadios de la NFL. Pese a que resta poco menos de un mes para el inicio de una temporada en la que los New England Patriots tratarán de revalidar el título que conquistaron en la Super Bowl LIII ante Los Angeles Rams, las franquicias de la liga estadounidense de fútbol americano iniciaron este jueves su pretemporada con una tanda inicial de partidos que registraron el debut del español J.J. Arcega-Whiteside con la camiseta de los Philadelphia Eagles en un choque en el que escuadra de Pensilvania cayó ante los Tennessee Titans (27-10) y en el que el jugador de origen maño completó dos recepciones para 23 yardas.

Un bloque de duelos que calmó la ansiedad de unos aficionados ávidos de acción tras medio año sin competición y que contó entre sus protagonistas con Damon Sheehy-Guiseppi, otro receptor abierto cuyo 'touchdown' en el triunfo de los Cleveland Browns frente a los Washington Redskins ha puesto el foco en su inspiradora historia de superación.

Faltaban poco más de tres minutos cuando Sheehy-Guiseppi recogió un pase e inició una de las mejores acciones del partido. La victoria de los Browns, que mandaban ya por 24-10 en el choque disputado en el FirstEnergy Stadium, estaba prácticamente asegurada. Pero Sheehy-Guiseppi la certificó con una carrera de 86 yardas que le convirtió en el héroe del día.

Todas las cámaras apuntaban a su rostro. No podía dejar de sonreír. El 'touchdown' suponía un paso más en el improbable camino al estrellato de un 'rookie' que hace cuatro meses pasaba sus noches durmiendo al raso en Miami, cerca de las instalaciones del entrenador Pete Bommarito, al que había dado sus últimos 200 dólares para que le ayudase a preparar la prueba que tenía una semana después con los Cleveland Browns. Apenas dos bolsas con sus posesiones le acompañaban en esas horas de descanso mientras aguardaba la que, consideraba, era la oportunidad de su vida.

Nacido hace 24 años en Orlando, Sheehy-Guiseppi lo dejó todo por un sueño y, tras pasar la criba, el jueves saltó al verde del FirstEnergy Stadium determinado a exprimir al límite su oportunidad de convertirse en un valor en auge de la NFL. «No sé por dónde empezar», manifestaba mientras las cámaras y los micrófonos se agolpaban ante su rostro para captar las impresiones de un novato que empieza a recoger los frutos de su esfuerzo. El camino es largo y está lleno de baches, pero la convicción a prueba de bombas de Sheehy-Guiseppi es ya un faro para los miles de chicos que cada año sueñan con alcanzar la gloria en uno de los deportes más duros que existen.