Tres centrales, pesadilla reciente

Ignashevic, líder de la defensa rusa. /EFE
Ignashevic, líder de la defensa rusa. / EFE

Rusia medita utilizar un sistema que se le atragantó a España en el Mundial de Brasil (Holanda y Chile) y la Euro de Francia (Italia), provocando su eliminación de ambos torneos

Rodrigo Errasti Mendiguren
RODRIGO ERRASTI MENDIGURENMoscú. Enviado especial.

Fernando Hierro insiste es que no desea mirar hacia atrás, que no ayuda nada fijarse en los precedentes y que las estadísticas están para romperlas. «Nos pasa a todos los entrenadores: todos tenemos un plan y podemos ver vídeos toda la noche y, cuando vienes al estadio y te dan la hoja no juegan tres de los que pensabas. Por la gente que trabaja con nosotros sabemos cómo son, las condiciones individuales, grupales, por líneas de sistemas... Tengo claro que tengo un gran equipo de trabajo, que tiene la capacidad de adaptarnos rápidamente antes de salir al campo si hay cualquier tipo de cambio de sistema», apunta el técnico.

Pero lo cierto es que las dos últimas eliminaciones de España en el Mundial y Eurocopa se produjeron ante equipos rivales cuya defensa estaba formada por tres centrales: Holanda le aplastó 1-5 en Salvador de Bahía y Chile le superó en una primera mitad asombrosa en Maracaná mientras que hace dos veranos fue Italia la que borró del césped a España en el Stade de France. «Has recordado esos precedentes pero hubo otros rivales a los que sí fuimos capaces de ganar», dijo con una medio sonrisa David Silva, presente en aquellos encuentros mundialistas.

El último precedente en un gran torneo es doloroso. España llegaba con cierta depresión por caer al lado duro del cuadro. La 'Nazionale' descansó la tercera jornada y tenía claro el plan ante un rival que no cambió la mala dinámica de Brasil. Debido a una presión alta España optó por pelotazos en largo hacia Morata, incapaz de hacer nada con ellos ante Barzagli y Bonucci, que comenzaban el juego de manera sencilla pero siempre del mismo modo aprovechando los movimientos sistemáticos de Eder y Pelle, incrustado por delante de Busquets para taponarle la salida y prolongar. Con más faltas y menor posesión, disparó más entre los tres palos (7/11 por 5/13 españoles) obligando a De Gea a completar un recital para poder llegar con opciones a la recta final. «En la primera parte hemos estado muy pendientes de lo que estaban haciendo ellos. Nos hemos equivocado. No nos salen bien las cosas contra equipos con ese tipo de sistema y habrá que mejorarlo en el futuro», reconoció aquel día Iniesta, muy autocrítico.

Lopetegui lo machacó

Julen Lopetegui nada más llegar al cargo lo tuvo claro y usó aquel partido para 'machacar' a sus futbolistas en las cosas que aún había por mejorar. El cuadro italiano era su principal rival de grupo para estar en Rusia de modo directo y La Roja pudo vencer en Turín, empató por un penalti de Ramos en la recta final del duelo, y goleó 3-0 en el Santiago Bernabéu. El vasco aprovechó aquel repaso, que Antonio Conte preparó la víspera durante 2 horas y 50 minutos. Veremos si Hierro repite el libreto de Julen, que funcionó para superar a Italia y Albania en la fase de clasificación que trajo al equipo a Rusia. Le preocupaba el duelo de Shkoder y afrontó colocando él también a tres atrás: Ramos, Piqué (que luego anunciaría su adiós por el asunto de las mangas) y Monreal, recién llegado de urgencia. La solución funcionó a las mil maravillas.

A Hierro ya le ronda la cabeza esa opción rival de que Stanislav Cherchésov opte por tres defensas centrales, algo que el técnico había descartado en los últimos meses desde los amistosos en marzo contra Brasil y Francia. «Cuando jugamos en San Petersburgo contra ellos (en noviembre 3-3), hicieron una presión alta y cambiaron de sistema. En este Mundial no han presionado tan alto, pero no nos podemos poner en la cabeza de su seleccionador, si van a cambiar de sistema, si van a presionar arriba o en bloque medio... Hay cosas que dependen de ti y otras que no. El juego directo se puede hacer después de continuidad, de balones parados, de las veces que tu disparas a la otra portería. Tenemos claro el plan, sabemos lo que queremos, lo que es Rusia, sus condiciones, y, a partir de ahí, mucha confianza en nuestro trabajo, en nuestros chicos, 23 jugadores que pueden rendir a gran nivel». No tiene previsto hacer más cambios, respecto a Marruecos, que el de Koke por Thiago.

Cherchésov, que eliminó a Hierro en los cuartos de final de la Copa de Europa en 1991 cuando uno estaba en el Spartak y el seleccionador ya en el Real Madrid, no oculta que habrá un plan muy distinto al de noviembre: de hecho, sólo uno de los jugadores que tomaron parte aquel día repetirá en el Luzhniki. «No cambiamos porque quisimos, sino porque la vida nos obligó. Ahora en el torneo jugamos con esos cambios y hemos logrado éxitos provisionales», indicó un Cherchesov al que le regalaron una estatuilla para que le dé suerte contra España.

Silva no cree en esas maldiciones aunque reconoce que, más allá del nombre de los rivales, no es fácil medirse a equipos que cierran con tres centrales y dos laterales. «Son defensas complicadas, pero contra nosotros todos los equipos cambian y tenemos que jugar muy rápido. Si jugamos muy rápido atrás los de arriba podremos tener más opciones. Ante equipos que se te meten atrás y son tan ordenados la clave es estar bien atrás y ser rápidos para intentar hacer daño», vaticinó.