Análisis

El Atlético no deja de creer antes del Camp Nou

Los rojiblancos, que se exigen pelear por el título, vivieron con emoción en su estadio la remontada amarilla pero acabaron decepcionados por el empate final del líder en Villarreal

Rodrigo Errasti Mendiguren
RODRIGO ERRASTI MENDIGURENMadrid

«Siempre vamos a tener fe. Tenemos que buscar puntos hasta el final y mirar qué pasa. Aún quedan fechas y cualquier cosa puede pasar. Aunque está complicado vamos a intentarlo primero y después ya se verá hasta donde llegamos», dijo Santiago Arias a los medios tras la victoria ante el Girona, cuando aún el Barcelona ganaba en El Madrigal y sólo unos minutos después de que su entrenador Diego Pablo Simeone hubiese insistido en que la Liga aún es posible. «Tenemos como objetivo terminar todos los años lo más arriba posible... Miro siempre hacia adelante (en la clasificación) y no me muevo de ahí», recordó el argentino que se mostró molesto cuando le recordaron que hay poca emoción en esta recta final.

«Si la temporada está tirada con un Atlético de Madrid peleando por acercarse al Barcelona, peleando por poder quedar segundo en una Liga donde reinan desde hace diez años Real Madrid y Barcelona, a mí me sorprende. Sinceramente, me sorprende», enfatizó el técnico, que enfoca a la pelea por el liderato de la Liga con el club azulgrana. «Miro siempre para adelante (en la clasificación) y no me muevo de ahí», remarcó el entrenador, cuando fue preguntado por la segunda posición que ocupa actualmente en la clasificación. «Más allá del resultado que tenga el Barcelona hoy, tenemos como objetivo terminar todos los años lo más arriba posible. Intentaremos hacer lo que tenemos que hacer, que es intentar ganar, claro».

Y es que la plantilla del Atlético lleva dentro el 'Nunca dejes de creer'. «Nosotros lo tenemos bien claro de que pensamos en cada partido como si fuese una final. Depende de ganar nuestro partido, si no ganamos nuestro partido es difícil recortar. Vamos a ir con todas y a intentar ganar», dijo Diego Godín, autor del 1-0 y que ya ha logrados dos goles decisivos en el Metropolitano gracias al VAR mientras que su compatriota y amigo José María Giménez insistió en la idea:«Hasta que tengamos oportunidades matemáticas lo vamos a intentar».

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Rodrigo Hernández fue el más claro de todos ellos: «Pelear por el subcampeonato o el tercer puesto no es un objetivo. Eso no es el ADN del Atlético. A día de hoy, porque todavía tenemos la opción de quedar primeros, cuanto mas arriba quedemos mejor, pero cuanto haya posibilidad tenemos que ser ambiciosos, vamos a ir a pelear todos los partidos, a intentar poner las cosas difíciles y ojalá podamos alcanzarles. Sabemos que desgraciadamente no depende de nosotros, pero lo que depende de nosotros es salir todos los domingos a ganar y es lo que haremos, por nuestra gente que nos ha estado apoyando todo el año en las buenas y en las malas, hasta que las matemáticas nos digan lo contrario vamos a ir a pelearlo la Liga», agregó.

Después de mostrar su confianza en un 'milagro' el partido de La Cerámica mutó para alegría de todos los integrantes del equipo que aún estaban dentro del Metropolitano. Se gritó el empate 2-2 y sobre todo el 3-2, tanto que se escuchó en la zona de trabajo de la prensa. Mientras abandonan el estadio hacia sus casas llegó el cuarto, que desató la emoción entre los aficionados que aún estaban cerca del estadio. La roja a Álvaro hizo saltar la preocupación... por una posible remontada azulgrana que se confirmó en la prolongación. Pequeña decepción pese a recortar dos puntos antes de viajar a Barcelona. Una visita que puede considerarse una final por el título liguero. No es la misma situación que 2014 eso sí cuando los rojiblancos dependían de sí mismos en la jornada final. En el caso de ser capaces de ganar en el Camp Nou (sábado, 20.45 horas), aún serían 5 puntos de diferencia entre el primero y el segundo (en la ida empataron 1-1), con 21 puntos por disputarse en siete jornadas.

Morata y Costa, serias dudas

La plantilla se juntó para comer todos juntos una barbacoa en el en una zona cercana a los campos de entrenamiento en los que se ejercitan a diario. Fue un asado de conjura preparado por La Mano de Pablo, restaurante uruguayo que introdujo en su día Diego Forlán en la plantilla y uno de los preferidos del capitán Diego Godín. El ambiente es bueno, pese a que Álvaro Morata está afectado por esa epidemia muscular de la que solo se han librado cinco jugadores: Oblak, Adán, Thomas, Rodrigo y Griezmann. El delantero madrileño sufre un esguince tibioperoneo anterior en el tobillo, queda pendiente de evolución y es duda para el encuentro.

Simeone, que nunca ha podido vencer en el Camp Nou, sigue a expensas de los lesionados Lemar y Costa, además del citado Morata pero con la seguridad de que los futbolistas advertidos de sanción -Giménez, Thomas y Griezmann- salvaron el partido de ayer sin amarilla y podrán jugar en el Camp Nou. No quiere el Cholo buscar excusas para el duelo más importante que resta esta campaña. «Después del golpe de Turín fue duro y es duro porque teníamos mucha ilusiones en la Champions, pero llevan siete años compitiendo muy bien. Sólo un partido no competimos bien. No queremos cambiar y no vamos a cambiar», avisó un Cholo que recordó que «Oblak y Antoine Griezmann son de los mejores del mundo en sus posiciones».

Se detuvo en el francés, que rompió una racha de siete encuentros consecutivos sin marcar. «Puede pasar que un futbolista que hace siempre goles tenga una etapa donde no pueda marcar. Es importante para él y para el equipo volver a encontrarse con el gol, aparte de la calidad con la que terminó definiendo. Creo que habla por sí solo el futbolista que es. Siguió con la misma tranquilidad de siempre insistiendo», destacó sobre el '7', que marcó y no celebró en plenos rumores sobre su futuro.

La machada atlética pasa primero por romper la racha en el estadio azulgrana, donde el último triunfo fue hace más de 13 años gracias en gran parte a un doblete de un joven Fernando Torres (1-3 en un 5 de febrero de 2006).