Entrevista

Boris Izaguirre: «La prensa del corazón es parte de nuestra cultura»

Boriz Izaguirre. /
Boriz Izaguirre.

Conduce el debate 'Lazos de sangre', que este miércoles repasa la vida de los hermanos Salazar

JULIÁN ALÍA

El ritmo y la historia de los hermanos Salazar protagonizan este miércoles la nueva entrega de 'Lazos de sangre'. Toñi, Encarna, José y Juan, integrantes de Azúcar Moreno y Los Chunguitos, se pondrán ante las cámaras de La 1 de TVE a partir de las 22:40 horas para recordar sus difíciles infancias y contar sus peripecias hasta consolidar sus carreras y triunfar en la música. Después del documental, Boris Izaguirre (Caracas, Venezuela, 53 años) conducirá un debate en directo en el que harán acto de presencia las dos mujeres del clan.

-¿Cómo se convirtió en el presentador del debate?

Había colaborado mucho en el programa. El año pasado di una larga entrevista que luego se utilizó para varias de las sagas que se emitieron durante la temporada. De pronto, como que nos caímos muy bien y, cuando regresé de Miami (allí siguió haciendo televisión), volvieron a contar conmigo para otras dos entrevistas: la de Tita Thyssen y la de Isabel Preysler. Un día, para mi sorpresa, me llamó Toñi Prieto (directora de entretenimiento de TVE), que quería proponerme algo ideal para mí. Me encantaría que cuando la gente vea el programa, inmediatamente después empiece a hablar y a debatir sobre él. Ese es mi papel y lo que yo quiero trasladar.

-¿Se le ha escapado algún personaje en la segunda temporada?

Creo que no. Precisamente, uno de los secretos del programa es que estás muy familiarizado, tengas la edad que tengas, con estas sagas, gente que te ha hecho compañía a lo largo de la vida. Hombre, a veces puedes creer que están todos y de repente pensar: 'No, aquí falta alguien'. Me encantaría Sara Montiel, por ejemplo. Creo que se merece un 'Lazos de sangre'.

-¿Cuándo se despertó su interés por el género 'rosa'?

¡Uy!, desde muy pequeño. A los 10 años ya me di cuenta de que la revista '¡Hola!' iba a ser una parte importantísima de mi formación general. Esta revista no solo ha sido un producto de información muy valioso y muy necesario para muchos latinoamericanos; también nos ha permitido conocer mejor y entender más este país. Realmente, forma parte absoluta de la cultura de España. También es cierto que la prensa del corazón ha conseguido un extraordinario aliado en la televisión, y en ella empecé yo un poco mi carrera. Siempre me decían que era curiosísimo que no siendo español supiese tanto de este país. Y la respuesta era el '¡Hola!'.

-Ahora se le ve más relajado en televisión. ¿A qué se debe este cambio?

Me gusta esa idea. Lo encuentro un gran halago. Creo que ha sido muy importante mi paso por 'MasterChef', y también esos cuatro años de televisión en Miami. Lo que hago ahora es una forma distinta de hacer televisión, pero manteniendo el encanto por la vida, por la curiosidad. He pasado muchos años trabajando en el medio y llegó un momento en el que tenía que hacer un cambio en mi histrionismo para poder seguir disfrutando frente a las cámaras. La mezcla de esas dos cosas me han llevado hasta esto. Relajado, pero sin dejar de estar pendiente de dónde está esa chispa, ese brillo de ironía para quitarle hierro a lo que necesita que sea así. Nunca debemos tomarnos tan en serio a nosotros mismos. Es un buen regreso, y estoy encantado de trabajar de nuevo y de estar disfrutando de la oportunidad.