Toni Zenet

«Hay mucho detractor de las versiones de canciones»

El artista Zenet presentará su último disco, 'La guapería', en el Palau de les Arts. /DAMIÁN TORRES
El artista Zenet presentará su último disco, 'La guapería', en el Palau de les Arts. / DAMIÁN TORRES

El artista malagueño Toni Zenet, que presentará el disco 'La Guapería' el 17 de mayo en Les Arts, adapta los clásicos de Olga Guillot y Bola de Nieve

Sara Roqueta
SARA ROQUETA

Suena una trompeta y es La Habana. Tonit Zenet, que participa en 'Hache', la nueva serie de Netflix, se ha inspirado en los ritmos que toman la calle para dar forma a su último disco, 'La Guapería'. El álbum recupera ese amor hacia los boleros clásicos de la Cuba de mediados del siglo XX. «Un viaje en el tiempo, un tren que lo arrasa todo», dice el cantante que actuará el próximo 17 de mayo en el Palau de les Arts.

–¿Cómo nace 'La Guapería'?

–Había tres propuestas y ésta tomó la delantera. Yo vengo de hacer canciones originales, de haber desarrollado un sonido propio y hay mucho detractor de las versiones de canciones, pero este disco va más allá. Quería bucear en el pasado con mi voz y hacer un viaje en el tiempo. Le puse por título arqueosofía musical. Un término que combina ese nexo de unión y ese amor por lo antiguo. Existen temas que los puedes hacer por jazz, pop o flamenco porque son piezas maestras que permiten remodelarlas.

–En este álbum adapta clásicos de Bola de Nieve, Olga Guillot o Celeste Mendoza. ¿Fue todo un reto? 

–Totalmente. Hubo un momento en el que sentí aprehensión. Todo empezó como un juego con mis compañeros cubanos, pero cuando me vi estructurando el disco para conseguir la sonoridad de los años 20, 30 y 40, me di cuenta del trabajo que teníamos por delante. Eso sí, me bastó con echar una mirada atrás y ver una sonrisa amplia de todos mis compañeros para continuar con el proyecto.

«Artistas como Rosalía o Sílvia Pérez Cruz tienen una formación musical brutal»

–Para trabajar con fuerza, ambición y carácter... ¿Habla también de esto 'La Guapería'?

–Sí. De hecho, nosotros nos hemos inspirado en el concepto de guapería en el sentido más positivo de la palabra. Ese tipo pintoresco que no sabe que comerá esta noche, pero no le falta un detalle de lo limpia que lleva la ropa. Esto para mí es la guapería. En Cuba vi a un hombre que cruzaba la avenida principal de La Habana donde hay muchos charcos. Él la atraviesa vestido de blanco sin que le caiga una sola gota de agua ni de barro. Cuando llega a la otra acera se saca un pañuelo del bolsillo, se pega en el talón y sigue caminado. Esa dignidad interna de no sé que comeré hoy, pero yo me cuido. Eso es la guapería.

–¿Practica Zenet ese saber estar? 

–Por supuesto. Me acuerdo mucho de una frase que me dijo mi padre: «Fíjate lo importante que es cuidarte a ti mismo, que cuando peor te sientas, aséate bien, ponte guapo, sal a la calle y verás como tu percepción del mundo cambia». Si te hundes, no saldrás de ese bache.

–Una dignidad que acompaña a este disco intervenido, en su mayoría, por artistas cubanos. ¿Se hace notar su presencia en ritmos? 

–En cada nota. Ellos nos dan lecciones a los músicos españoles de su formación musical. Aunque ahora hay un nuevo sector de jóvenes españoles que basan sus temas en una pedagogía moderna de la música muy intuitiva y creativa. Artistas como Rosalía o Silvia Pérez Cruz tienen una formación brutal.

–Una sensibilidad también aparente en 'La Guapería' con esos paisajes sonoros de La Habana que aparecen entre canción y canción.

–Sí. En la edición en vinilo se oyen al completo pasos, gaviotas del malecón, una puerta que se abre, otra que se cierra. El fonograma, entendido como tal, es un concepto precioso, un viaje sonoro.

«Las fronteras no existen. Es muy interesante la capacidad que tiene la música para hibridar generaciones»

–El público se traslada, de su mano, hasta Cuba. En un siglo XXI que continúa marcado por las diferencias, el odio y los conflictos armados, ¿confía en el poder que tiene la música, por encima de todo, para crear vínculos entre territorios?

–Absolutamente. Las fronteras no existen, es la música la que se contagia. Es muy interesante la capacidad que tiene la música para hibridar generaciones.

–'Borrasca', el primer single del disco, podría ser por su ritmo, la banda sonora de una película. Hablando de cine, como actor, ¿en qué proyectos está involucrado?

–Acabo de terminar de rodar 'Hache', una serie producida por Netflix. Mi papel es el de un tipo que toca y canta el piano en el club de la mafia. La serie se estrenará a final de verano y cuenta con grandes perfiles como Adriana Ugarte o Javier Rey.