El Palau de la Música iniciará la temporada sin reparar el trencadís de la fachada

Varios técnicos colocan una malla en la fachada del Palau para evitar más desprendimientos. / consuelo Chambó
Varios técnicos colocan una malla en la fachada del Palau para evitar más desprendimientos. / consuelo Chambó

El auditorio, que acogerá el primer concierto el 8 de septiembre, está cubierto por una malla desde que hace casi cinco meses se cayó el material cerámico

NOELIA CAMACHO VALENCIA.

Más de cuatro meses lleva el Palau de la Música de Valencia con un enorme desconchón en su fachada después de que el pasado abril se desprendiera una parte del trencadís plateado de su cubierta. Durante todo este tiempo, salvo la colocación de una malla para evitar desprendimientos a la vía pública y la elaboración de un informe para investigar las causas del suceso, nada más se ha hecho para devolver al auditorio municipal su estado original. Y así, al menos, seguirá más tiempo ya que el Ayuntamiento de Valencia no maneja plazos para su reparación. Por ello, la próxima temporada del coliseo, que se inicia el próximo 8 de septiembre con un concierto benéfico de la cantante valenciana Sole Giménez, empezará con el trencadís sin reponer. Así, al menos, lo asumen fuentes del propio Consistorio, que alegan que los plazos administrativos y burocráticos por los que atraviesa el proceso impedirán que el arreglo llegue antes de la primera semana de septiembre.

No hay que olvidar que, durante el mes de agosto, el Palau está cerrado por vacaciones. Un tiempo que podía haberse utilizado para realizar los trabajos de reforma de la cubierta del auditorio. Es más, los responsables del Palau ya tienen en su poder el informe elaborado por la empresa que, hace nueve años, colocó el material cerámico. En él se recogen las causas de la caída del trencadís. Un documento que el Consistorio no ha hecho público alegando de nuevo que el procedimiento burocrático tiene sus tiempos y que ha de seguir el cauce administrativo. El mismo que ha impedido, aseguran, que se hayan realizado los trabajos.

No obstante, y tal y como adelantó LAS PROVINCIAS, la propia presidenta del auditorio, la concejala de Cultura del Ayuntamiento, Glòria Tello, aseguró el pasado mes de junio en el consejo de administración del Palau que el Consistorio estaba buscando presupuestos para arreglar el material cerámico de la fachada del edificio.

El gobierno del 'cap i casal' no maneja plazos para la reforma pese a contar con un informe sobre los daños El grupo municipal de Ciudadanos denuncia la «dejadez» del Consistorio para arreglar la cubierta

Sin embargo, después de más de cuatro meses, en el coliseo no hay marcados unos plazos para las obras. Por ello, no sólo el concierto de Sole Giménez se desarrollará en un edificio cubierto con una malla, instalada el pasado julio para evitar desprendimientos de cascotes a la vía pública, sino que tampoco lo harán otras actuaciones como la del cuarteto de Saxofonos Purpura Pansa (19 de septiembre) o la de la propia Orquesta de Valencia, que arrancará la temporada el 21 de septiembre.

Desde el grupo municipal Ciudadanos han denunciado la «dejadez» con la que el Ayuntamiento y el Paalu han tratado la problemática de la fachada. «Demuestra una importante falta de conocimiento de la situación. Se podía haber utilizado el mes de agosto, en el que está cerrado y sin actividad, para realizar las obras», sostiene el concejal de Cs, Manuel Camarasa.

El gran desconchado resultante de los daños ocasionados el pasado mes de abril se encuentra en el lateral más próximo a la plaza Zaragoza. La falta de trencadís es evidente y se observa con facilidad. Sobre todo, por la gran malla que envuelve la cubierta para evitar que el material cerámico se siga despegando y caiga a la calle. Como publicó este diario, el coliseo detectó que «el desprendimiento de una parte de trencadís» se registró en «los días de fuerte viento de ese mes», según fuentes del Palau. La primera medida que tomó el auditorio municipal fue reclamar a la empresa encargada de poner las teselas cerámicas un informe técnico. Después, y como también publicó este diario, llegó la colocación de la red. Se hizo «por precaución», insistieron desde el auditorio municipal, que tomó esta decisión tres meses después de que se cayera el revestimiento.

La inclusión del trencadís plateado en el Palau de la Música se realizó hace nueve años, cuando el edificio diseñado por José María Paredes se sometió a un lavado de cara. Se destinaron 784.000 euros procedentes del Plan Confianza del Consell. Nueve años después, parte del material cerámico se ha desprendido y requiere de una reforma.

Este elemento es habitual en los edificios del Mediterráneo. Uno de sus principales impulsores fue el arquitecto catalán Antonio Gaudí (1852-1926), que se decantó por estas teselas de mosaico para revestir las superficies curvas de sus edificios.