La sospecha de daños estructurales en el Palau obliga al cierre del escenario principal

Parte de la cubierta de la sala Iturbi del Palau donde se localizó el desprendimiento. / LP
Parte de la cubierta de la sala Iturbi del Palau donde se localizó el desprendimiento. / LP

El informe de bomberos detecta deficiencias de «cierta entidad» en la bóveda y en los muros laterales de la cubierta

LAURA GARCÉS VALENCIA.

El Palau de la Música de Valencia requerirá obras de reparación o sustitución tras los desperfectos observados en la sala Iturbi a consecuencia de las filtraciones de agua que desencadenaron el miércoles la caída de un trozo del techo del escenario principal. La intervención será necesaria por unos daños que, según los primeros informes, apuntan la sospecha de que la estructura de la cubierta pueda estar afectada. El estudio de bomberos, al que ha tenido acceso LAS PROVINCIAS, califica los desperfectos de «cierta entidad» y advierte de humedades en los nudos de las cerchas de soporte de la bóveda de cubierta en el punto en que se encuentran con los nudos laterales.

Otra circunstancia constatada es que el área afectada -donde se produjo el desprendimiento- se ha localizado en los paneles de aglomerado de las conchas acústicas sobre las tribunas primera par y segunda impar. Todas estas observaciones se desprenden del mencionado estudio, que comprende la primera valoración. Ahora, como apuntaron desde la dirección del coliseo, se está a la espera de conocer la valoración definitiva que se emita desde los servicios técnicos.

Glòria Tello, concejal y presidenta del Palau, se pronunció sobre los informes destacando que los equipos técnicos estudian cómo subsanar la filtración, pero añadió que se ha encargado «un estudio en profundidad de todo el techo del recinto para que sea un equipo de ingeniería y arquitectura el que pueda prevenir cualquier incidencia que pudiera ocurrir en el futuro». A ello añadió que para la instalación «se apuesta por un modelo de mantenimiento global para todo el auditorio».

La concejala Gloria Tello anuncia que han pedido un «estudio en profundidad de todo el techo»

Los gestores del espacio señalaron que «por prevención» ayer se decidió suspender la programación para el fin de semana en una sala en la que los bomberos aconsejaron la instalación de una malla protectora, además del apuntalamiento de la zona afectada.

Desde la dirección del Palau explicaron que con «las primeras lluvias ya hubo filtraciones» y desde ese momento estaba decidido actuar, pero dado que las precipitaciones siguieron no fue posible la intervención porque la superficie estaba mojada. Incluso explicaron que ya se había solicitado presupuesto, aunque no facilitaron el importe a la espera de que la actuación -que calificaron de «reparación»- se encuentre «terminada». Sí que aclararon que el coste se asumirá con cargo a la partida presupuestaria destinada a mantenimiento, que como informó LAS PROVINCIAS, contempla 53.100 euros para 2019.

El Palau de la Música, que no permitió el acceso de fotógrafos a la zona afectada, ofreció su propia explicación a lo ocurrido situando el origen de las filtraciones en la presencia de «canaletas agujereadas» desde las que se produjeron las filtraciones, si bien insistieron en esperar a disponer del informe definitivo.

El comité de empresa reclama «mayor inversión en mantenimiento y más personal»

También el comité de empresa se pronunció sobre lo ocurrido. El presidente del órgano de representación de los trabajadores, Francisco Palomares -de CC.OO- señaló que el origen se encuentra en «la junta de la cúpula con la pared lateral». También habló de la presencia de «una canaleta» que, según sus declaraciones «hay que sustituir».

Críticas y reivindicaciones

Ante la situación detectada el comité de empresa no se limitó a relatar los acontecimientos, dio a conocer sus críticas y reivindicaciones en relación a las instalaciones poniendo de manifiesto las carencias de mantenimiento que aseguran existe en las instalaciones. Francisco Palomares recordó que desde el órgano de representación del personal han «reclamado mayor inversión en mantenimiento». A su juicio las iniciativas en esta materia deben plantearse desde el punto de vista «de prevención y detección», de manera que no sólo se actúe cuando suceda algo. El camino para alcanzar ese objetivo es «presupuestar», algo para lo que, según Palomares, «nunca ha habido una apuesta seria».

La dirección del coliseo no se pronunció sobre el tiempo transcurrido desde la última vez que se habían realizado trabajos de revisión o mantenimiento en la cubierta. No obstante, fuentes consultadas por LAS PROVINCIAS, apuntaron la posibilidad de que no se haya actuado en esa zona del edificio desde la reparación del trencadís, intervención acometida en 2009.

El del pasado miércoles no es el único desprendimiento que ha vivido el coliseo en los últimos meses. La cerámica de la fachada corrió la misma suerte el pasado abril y, desde entonces, esta parte del edificio está cubierta por una malla para evitar que el material del trencadís acabe en la vía pública. Entonces fue el viento, ahora la lluvia.

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