Mike Kennedy: «He sido un informal»

En capilla. «Tengo que operarme de cataratas y estoy cagado», confiesa el artista desde un bar de Vitoria. / igor martín
En capilla. «Tengo que operarme de cataratas y estoy cagado», confiesa el artista desde un bar de Vitoria. / igor martín

«Por lo visto, aún significamos algo para alguien», dice el 'bravo' Mike Kennedy, recién 'resucitado' por Tarantino para la banda sonora de su última película

ICIAR OCHOA DE OLANO

Lo más cosmopolita que le ocurrió a la España tardofranquista fue tener como rey del pop-rock nacional a un alemán rubio y de ojos azules que cantaba (y cómo) en inglés. Lo hizo al frente de Los Bravos. 53 años después de que lanzaran 'Bring a Little Lovin', Quentin Tarantino ha elegido la electrizante canción para promocionar su última película. Recordamos los viejos tiempos con su majestad, Mike Kennedy.

- Leonardo Di Caprio, Brad Pitt y usted. ¿Se imaginó alguna vez en semejante trío?

- No nos confundamos, Los Bravos somos un pulga diminuta en ese enorme evento que es la película de Tarantino y de todos esos actores, entre los que también está, aunque con un papel pequeño, Al Pacino, el actor más grande de todos los tiempos. Me chifla.

- Y se enteró por...

- Un fan. Me llamó. Creía que se trataba de una broma, claro. Ha sido una sorpresa bonita e inesperada.

- ¿Cómo se ve ambientando el verano de Los Ángeles de 1969?

- No he visto la película. Pero me han enviado la emisora de la que Tarantino sacó todas las canciones. (La busca en su móvil). Neil Diamond, The Mama's&The Papas, The Box Tops... Me pone triste escucharlas...

- ¿Qué dicen los otros 'bravos'?

- Yo les llamo 'Los Raros'. No sé el tiempo en que no se comunican conmigo... No quiero hablar mal de ellos. Paso olímpicamente.

- Además de un cineasta de culto, Tarantino es un melómano de gusto refinado. Que haya elegido un tema suyo como banda sonora de su nuevo trabajo, ¿le da alas?

- Por lo visto, todavía significamos algo para alguien... ¿Conoce una cosa que se llama Enantyum? Tomo tres al día. No le deseo ni a mi peor enemigo esta artrosis.

- Al menos le caerán unos 'royalties' extra.

- Veremos. Luis Cobos nos hace un reparto tres veces al año. Hace unos días hablé con el asesor jurídico y me dijo que sí, pero que tenemos que esperar a la recaudación de la película, dentro de un año o por ahí... Igual ya no estamos aquí.

- Esa actuación en TVE cantando ese temazo -'Bring a Little Lovin'- con sombrero y chaquetón de piel. Estilazo.

- Me gustaban las camisas entalladas y estaba delgado. Los tauro tenemos mano para eso. Compraba la ropa en Londres. En Carnaby Street.

- Y esa voz tan 'cool'. ¿Por qué fueron tan efímeros?

- Por nuestra propia incompetencia. Éramos demasiado jóvenes y había celos... Y yo, que he sido muy informal. Quién lo iba a decir, viniendo de una abuela prusiana.

- 'Érase una vez en... Hollywood'. ¿Cómo fue el suyo particular?

- Una de las cosas que más me gustó fue tocar en el cumpleaños de Compay Segundo, siempre con su habano en la boca y su vaso de ron. Qué gran artista. Me gustan los cubanos. Son gente sencilla. Fidel también quiso que tocáramos para él, pero no fuimos. El comunismo es ciencia ficción.

- Con 'Black is Black' lograron ser número uno en Canadá, dos en el Reino Unido y cuatro en Estados Unidos... ¡en 1966! ¿Cómo le recibieron Lennon y Jagger allá arriba?

- Eran muy esnobs. Con Jagger coincidí en el Festival de San Remo. Cantamos la misma canción con Mina. Por separado. Era un tipo muy reservado, el único 'businessman' de la banda. Viajaban con tres o cuatro psiquiatras y en cada contrato especificaban la cantidad de coca que querían.

Pedro Sánchez y Johnny Cash

- Tengo entendido que a Franco le tenía contento.

- No le conocí.

- Y que a Massiel aún más.

- Fue mi primer polvo. Yo era muy tímido. Tuvimos una gran amistad. Era una mujer super inteligente y con mucho gusto. Sabía meterse a la gente en el bolsillo. Era un animal. Con la que estuve a punto de casarme fue con Concha Velasco.

- ¿En serio?

- Sus piernas. Yo soy muy fetichista de las piernas. A ver las suyas...

- Huyó de la RDA. ¿Ha pisado la Alemania de Merkel?

- Yo la defendía mucho al principio, pero ya no. Era hija de Kolh, un tipo que ni sabía cuántas cuentas en negro tenía. La Alemania de hoy me marea. Hay una gran confusión allá y en todo el mundo, iniciada por Trump, creo.

- La España de Sánchez en funciones, ¿da el cante?

- Pedro Sánchez es super inteligente. Se nota que los otros, Casado y Rivera, le tienen envidia. Yo no veo la tele española. Solo para saber qué tiempo va a hacer. Pero sé que en este país no hay respeto, ni disciplina; no hay complicidad, sino envidia. Y me da mucha pena el abismo tremendo que existe entre jóvenes y viejos.

- ¿Qué lección le dio la fama?

- Sinceramente, no la supe digerir. Cuando vine a España cantaba 'country'. Kenny Rogers, Johnny Cash... Eran mis raíces. Nunca pensé que iba a ser mundialmente famoso.

- ¿Qué queda de aquella estrella fugaz del rock?

- Yo era guapo y no imitaba absolutamente a nadie... Quiero morirme en Cuba. Y que me entierren al lado de Antonio Gades.