Camilo Sesto: «Nunca me he cansado de decirlo: el meu cor és d'Alcoi»

Homenaje a Camilo Sesto en Alcoi/EFE
Homenaje a Camilo Sesto en Alcoi / EFE

El cantante recibió la medalla de oro y la distinción de hijo predilecto de la ciudad en 2016

EFEAlcoy

El cantante Camilo Sesto, que ha fallecido hoy a los 72 años de un fallo renal, fue de los pocos que consiguió ser profeta en su tierra. Recibió la medalla de oro y la distinción de hijo predilecto de su ciudad natal, Alcoy, en un acto celebrado el 18 de noviembre de 2016 en el teatro Calderón de la localidad ante cerca de un millar de seguidores . Hoy, tras la noticia del fallecimiento, el alcalde del muncipio ha decretado dos días de luto oficial.

Durante el homenaje, Sesto se mostró emocionado y orgulloso de su gente: «Nunca me he cansado de decirlo: el meu cor és d'Alcoi», afirmó parafraseando una de los temas en los que habla de sus orígenes. Precisamente esta melodía ha servido como acompañamiento a la entrada del protagonista al escenario, junto a los 'maceros' y el alcalde de Alcoy, Antonio Francés.

«Cuando me preguntaban de dónde era, yo siempre decía: alcoyano de pura cepa», afirmó Camilo Sesto, a quien los sentimientos invadieron nada más empezar a hablar: «Estoy muy orgulloso, gracias por contar conmigo».

El discurso de Sesto fue acompañado de varios momentos anecdóticos, por ejemplo cuando entre las butacas alguien gritó que le pongan una calle en su nombre. «Ya sabes lo que te piden», recordó al alcalde.

Y es que el artista tiene siempre ha estado en el corazón de los vecinos de la localidad alicantina. De hecho, los alcoyanos hicieron horas de cola desde la madrugada para conseguir una de las 480 entradas al acto de homenaje. Los que se quedaron fuera pudieron seguir el acto por las pantallas en las que se retransmitió el emotivo homenaje.

Camilo en el balcón del Ayuntamiento de Alcoy en 2016.
Camilo en el balcón del Ayuntamiento de Alcoy en 2016.

Asimismo, el artista siempre fue un enamorado de las tradiciones de su tierra. En 2017, ya retirado de la vida pública, se dejó ver en el balcón del Ayuntamiento de Alcoy durante la entrada cristiana del desfile de Moros y Cristianos.

La vida según el artista

En 2016, Camilo Sesto (cuyo verdadero apellido es Blanes) cumpía 70 años y lo quiso celebrar con otra reaparición pública en la que el cantautor, productor y compositor alicantino recordó cómo los 70 supusieron para él una «década de oro«, los años de »sus mejores canciones«, algunas suyas, otras de Juan Carlos Calderón, como »¿Quieres ser mi amante?« o »El amor de mi vida« (la más vendida en España de toda la década).

«Era una época en la que íbamos con uñas y dientes a ver quién daba más, todo lo que teníamos, y el público lo agradecía y lo sigue agradeciendo», dijo Sesto ante decenas de seguidores, algunos llegados incluso de otros países.

Camilo Sesto recordó sus inicios, recién llegado a Madrid desde Alcoy, cuando «abrió el camino a los musicales en la Gran Vía madrileña» con «Jesucristo Superstar«, que él protagonizó y costeó, obteniendo los parabienes incluso del autor de la música, Andrew Lloyd Webber, quien dijo que la española era una de las pocas producciones equiparables a la original.

Camilo Sesto en su casa de Alcoy en 1997.
Camilo Sesto en su casa de Alcoy en 1997. / EFE

Después de aquello solo quedaba volar a otros países de Europa y, ya en los 80, a Hispanoamérica. «Y allí la armamos». «Entonces había que trabajárselo a pie, sudando el alma, pero eran tiempos muy bonitos. Hoy mucha gente dice que ha triunfado en América con 800 personas en el Madison Square Garden de Nueva York«, destacó durante la entrevista este artista que actuó ante 45.000 espectadores en ese recinto y al que en el estado de Nevada se rinde homenaje cada 28 de mayo con «El día de Camilo Sesto».

En 1983 ocurrió otro milagro en su vida: De su relación con la mexicana Lourdes Ornelas nació su hijo, Camilo Michael. Tras algunas tensiones, Blanes logró que se le reconociera legalmente la paternidad de su hijo. En 1987 se trajo a España, y sin consentimiento de la madre, a su hijo Camilo y abandonó por completo los escenarios para dedicarse a cuidarle. Volvió a actuar el 22 de septiembre de 1990 en Puerto Rico.

La década de los 90 traería otras corrientes y gustos y su actividad y repercusión no fue tan intensa, hasta que en la primera década del nuevo siglo sorprendió a todo el mundo con un disco, «Alma» (2002), y un sencillo, «Mola mazo», tan discutido como impactante por su estilo.

Sus últimos años los pasó pintando, sin beber ni fumar y practicando «una vida muy sana, muy en contacto con la naturaleza, más que con el asfalto».

Concierto de Camilo Sesto en Benidorm en el año 2000.
Concierto de Camilo Sesto en Benidorm en el año 2000.