Arteta: «No es un acosador. Pondría mi mano en el fuego»

Ainhoa Arteta, con Plácido Domingo en 2004. / Nabil Mounzer
Ainhoa Arteta, con Plácido Domingo en 2004. / Nabil Mounzer

I. URRUTIA CABRERA

La soprano Ainhoa Arteta, que protagoniza hoy la última función de 'Madama Butterfly' en la Quincena Donostiarra, no ha dudado en salir al paso para defender la reputación de Plácido Domingo. «Sé que no es un acosador. Pondría mi mano en el fuego», ha declarado sin matices. No niega que sea un hombre al que le gusta el galanteo o el flirteo, pero las relaciones que puedan haberse dado «habrán sido consentidas». Ganadora en 1993 del concurso Operalia, fundado y presidido por el propio Domingo, la artista vasca no esconde lo mucho que debe profesionalmente al cantante madrileño. «Es un caballero y la persona más respetuosa que he conocido en mi vida. Todo esto es una calumnia y una canallada».

En la misma línea se posiciona la mezzosoprano canaria Nancy Fabiola Herrera, que también obtuvo en su momento un galardón en la competición de Operalia (el Pepita Embil, que lleva el nombre de la madre del cantante). «En estos 25 años en que he tenido la inmensa fortuna de trabajar con él, ha sido uno de los seres más humanos, generosos y brillantes que he conocido; siempre atento, solidario, increíble compañero, respetuoso, galante, atento a las necesidades de todos...», ha colgado en su página de Facebook. Las redes sociales se han convertido en un hervidero al hilo de las acusaciones. Con sorpresas abracadabrantes: los hay como el director de orquesta Riccardo Frizza que han descubierto que Patricia Wulf, la única mujer que se identifica como acusadora de Domingo, se vanagloria en Linkedin de haberlo conocido a la hora de vender casas en Virginia como agente inmobiliaria.

No se cancela en Europa

Fuera del campo de la música clásica, tampoco le faltan respaldos al titán de la ópera. Entre ellos, Paloma San Basilio: «Es un artista de los que no abundan y con el que tuve el privilegio de compartir escenario». Hasta ahora, ningún intérprete de primera fila, que haya tratado al español, ha dicho lo contrario. A falta de una denuncia formal y pruebas, todo lo demás son especulaciones. Todos los teatros europeos, desde la Royal Opera House a la Ópera de Viena, pasando por el Teatro Real de Madrid y el Palau de les Arts de Valencia, mantienen los compromisos de Plácido Domingo. La investigación de la Ópera de Los Ángeles, que someterá a interrogatorios al personal del coliseo, así como a colegas del tenor (reconvertido en barítono), despejará las dudas.