Marzà elude las críticas por la gestión de Les Arts

El conseller de Cultura, Vicent Marzà, ayer. / consuelo chambó
El conseller de Cultura, Vicent Marzà, ayer. / consuelo chambó

El conseller no comparte la postura del Comité de Empresa del coliseo al denunciar «la falta de rumbo y proyecto» del auditorio

N. C.

El conseller de Cultura, Vicent Marzà, eludió ayer las críticas formuladas por el Comité de Empresa del Palau de les Arts hace unos días, entre las que denunciaban la falta de «dirección», «rumbo» y un «proyecto claro» en el coliseo y reiteraban que «tanto la conselleria como el Patronato están dando palos de ciego, sin un proyecto claro y definido».

Marzà afirmó que «no comparte» estas afirmaciones y que la gestión del centro operístico «no se esté haciendo de manera estratégica», por lo que defendió el trabajo de su departamento: «Estamos contentos, hay que seguir avanzando pero el camino está bien marcado y la estrategia es bien clara».

No obstante, agradeció que la «gente manifieste su opinión» porque es «una manera de que, entre todos, podamos mejorar lo que hacemos». «No comparto que no se esté haciendo de manera estratégica, lo demuestran los resultados que estamos teniendo, no solo por voluntad y por mejor gestión sino por mayor inversión y mayor priorización de la cultura», cxpresó.

El conseller dudó de que «haya habido anteriormente equipos de Cultura que se hayan dedicado» a la gestión del departamento como lo hace la actual administración, que trabaja por «recobrar lo que nunca se debería haber perdido. que es que la Comunitat «es y debe ser referente». «No lo estaba precisamente por las instituciones, creo que ahora por fin las instituciones van de la mano del nivel y valor cultural del pueblo valenciano y sus creadores, y eso es gracias a una apuesta colectiva, a un trabajo que se hace sin descanso», agregó. Marzà sacó pecho, pese a las críticas a su gestión por parte de distintos colectivos. «Estoy muy contento con el trabajo que se está haciendo y los resultados», aunque «uno cuando es autoexigente se queda como que aún hay que hacer más».