Hallan una joya del arte valenciano

'San Bartolomé', de Miguel March, en el Monestir de Poblet. /LP
'San Bartolomé', de Miguel March, en el Monestir de Poblet. / LP

Un experto atribuye a Miguel March un 'San Bartolomé' del Monastir de Poblet. La obra del siglo XVII muestra la influencia de Ribera en la producción del pintor de la Comunitat, presente en la colección del Prado

Noelia Camacho
NOELIA CAMACHOValencia

«El arte valenciano no deja de deparar sorpresas. Este 'San Bartolomé', es una joya». Lo dice con rotundidad el historiador Damià Amorós, encargado de atribuir esta pieza al artista de la Comunitat. Se trata, cuenta el experto, de una obra que se encuentra en el Monestir de Poblet (Tarragona), lugar que el investigador tutela, y que ha sido catalogada como perteneciente al pincel de Miguel March (Valencia, 1633-1670) gracias a un exhaustivo estudio. La obra, afirma el historiador a LAS PROVINCIAS, siempre había suscitado el interés por descifrar su autoría. «Ahora, y con el proyecto de crear un museo para exhibir los fondos del Monestir, se ha podido llevar a cabo», narra.

La escena de San Bartolomé, cuyo nombre aparece en la pintura en grandes letras en latín, presenta la imagen de un hombre de apenas tres cuartos y «aparentemente sentado», reza el estudio. En su análisis, Amorós describe el cuadro, en el que esa figura masculina anciana coronada con un halo «es un modelo que ya comprobamos recurrentemente en la pintura valenciana del siglo XVII». De ahí que el historiador comenzara a tirar del hilo para averiguar el origen del lienzo. Por ello, el investigador dio un paso más y asegura que «la figura representa a un San Bartolomé resulta referencial y recurrente dentro de la escuela valenciana, sobre todo por los seguidores de José de Ribera».

Para Amorós, «precisamente en las obras de juventud del pintor de Xàtiva, como por ejemplo el 'Juicio de Salomón', de la Galeria Borghese de Roma; 'Jesús entre los doctores', de Langres; o claramente el en el modelo, también de 'San Bartolomé', de la Fundación Roberto Longhi de Florencia» se ve la influencia en la obra de March.

Asimismo, y aunque esta obra «no reúne los requisitos para atribuirla» a Ribera, para Amorós «cuadra en la nómina artística de uno de sus seguidores más exitosos: Miguel March». Da otros ejemplos. Las series de alegorías que se encuentran en el Museo de Bellas Artes de Valencia –el sonido, la vista y el busto– y de esta misma pinacoteca las telas de 'San Pablo ermitaño' y 'San Onofre'. Pero también 'Diógenes pidiendo limosna a la estatua', un obra desconocida hasta que en 2007 apareció en el mercado del arte en Madrid, señala el experto, u otra tela de gran formato de una colección particular que representa a Diógenes «con un modelo similar al de la tela de Poblet, lo que nos remite a misma figura que antes ya había utilizado Ribera».

Cabe destacar, sin embargo, que la prematura muerte de March y el hecho de ser hijo de otro de los pintores emblemáticos del arte valenciano como Esteban March (Valencia 1610-1668), eclipsó su influencia en el arte. Aunque también «por la repetición de las composiciones, formalidades técnicas y recursos pictóricos de la generación de su padre y no de su entorno».

Pese a ello, su producción forma parte de algunas colecciones importantes, como la del Museo del Prado. En la pinacoteca nacional se conservan 'San Jerónimo penitente', –en depósito en el Museo Municipal de Xàtiva–; 'Milano atacando un gallinero'; y 'Adoración de los Reyes Magos'. Según los historiadores del Prado, «lo más conocido de su producción son pinturas de carácter alegórico, ejecutadas con pinceladas sueltas y vibrantes, y colores cálidos, tostados y rojizos, heredados de su padre, bodegones de cocina de iluminación tenebrista y gran naturalismo, y floreros de rigurosa simetría, gran riqueza cromática y de exquisito sentido decorativo».

En este sentido, según revela Amorós, en los últimos años han aparecido en el Monestir obras de Juan de Juanes, lo que demuestra la importancia del arte valenciano en este enclave tarraconense. Asimismo, la pieza se exhibirá próximamente cuando se abra el museo que se está desarrollando en este espacio y que pretende poner en valor la rica colección del monasterio. Antes, será restaurada por la Diputación de Tarragona.