La Fundación Hortensia Herrero restaurará la Iglesia de los Santos Juanes de Valencia

El Arzobispo de Valencia y Hortensia Herrero firman el acuerdo para la restauración de los Santos Juanes./Fundación Hortensia Herrero
El Arzobispo de Valencia y Hortensia Herrero firman el acuerdo para la restauración de los Santos Juanes. / Fundación Hortensia Herrero

La entidad invertirá seis millones en la iglesia de los Santos Juanes en unas obras que arrancarán en 2020 y concluirán en 2024

Noelia Camacho
NOELIA CAMACHOValencia

La Fundación Hortensia Herrero lo ha vuelto a hacer. Su próximo objetivo a recuperar será la Iglesia de los Santos Juanes de Valencia. La empresaria y mecenas valenciana quiere devolver el esplendor no sólo al edificio sino a los impresionantes frescos realizados por Antonio Palomino. Por ello, la entidad que lleva su nombre invertirá seis millones de euros en la rehabilitación de todo el espacio, cuyas obras arrancarán en el último trimestre de 2020 y finalizarán cuatro años más tarde.

Herrero sabe lo que es involucrarse en la reparación del patrimonio artístico e histórico de la ciudad. Gracias a su iniciativa, la ciudad volvió a recuperar a la denominada Capilla Sixtina Valencia, ubicada en la Iglesia de San Nicolás. También financió la restauración del Museo de la Seda y hace unos meses inició las obras del Palacio de Valeriola, que se convertirá en un nuevo centro cultural que albergará su propia colección artística.

«La restauración de la Iglesia de los Santos Juanes es un viejo anhelo que tengo desde que empezamos a trabajar en la Fundación Hortensia Herrero. Se trata de un edificio de una belleza y una importancia histórica para la ciudad incalculable y para mí es un placer poder contribuir a recuperar ese brillo y esplendor. Además, en Valencia hay una importante tradición de culto, por lo que poder ayudar a que los feligreses valencianos puedan disfrutar de esta iglesia renovada es una satisfacción para nosotros», dijo ayer Herrero durante la firma del convenio con el Arzobispado de Valencia.

Interior de la iglesia de los Santos Juanes de Valencia.
Interior de la iglesia de los Santos Juanes de Valencia. / Jesús Montañana

Este acuerdo recoge que la intervención en el enclave se desarrollará en dos planos. Por un lado, se llevará a cabo la restauración de las pinturas al fresco de la bóveda del templo, obra de Antonio Palomino, que correrá a cargo del equipo dirigido por la catedrática Pilar Roig, profesora del departamento de Conservación y Restauración de Bienes Culturales, e investigadora del Instituto Universitario de Restauración del Patrimonio de la UPV. Fue la propia Roig la que capitaneó la vuelta a la vida de los frescos de San Nicolás. Por otro lado, la intervención arquitectónica quiere subsanar las deficiencias estructurales y constructivas para garantizar la conservación del edificio, incluyendo sus fachadas. Este trabajo será dirigido por el arquitecto Carlos Campos. Está previsto que a lo largo de los próximos meses se inicien los trabajos previos imprescindibles para la posterior ejecución de las obras, tanto en lo que se refiere a los planos como el estudio de las patologías que afectan a la estructura y a su valioso revestimiento interior. Lo cierto es que la Iglesia de los Santos Juanes de Valencia, declarada Monumento Histórico Artístico Nacional, es una joya que lleva años necesitando de una rehabilitación integral. En ella se conservan un conjunto de creaciones realizadas por Antonio Palomino en el siglo XVII como son los frescos que representan la Gloria de la Santísima Trinidad, el Libro de los Siete Sellos con el Cordero, la Inmaculada con la Luna en los pies, los Santos titulares, los coros de las Vírgenes, los Patriarcas, los Doctores y los Ángeles, santos del Apocalipsis, la lucha de San Miguel con Lucifer y los demonios; y en lugar destacado, San Vicente Ferrer.

De origen gótico valenciano, fue reedificada en los siglos XIV y XVI a causa de los incendios. Será en el siglo XVII y comienzos del siglo XVIII cuando finalmente adquirirá su aspecto definitivo, con una fisonomía barroca. Fue en el año 1936 cuando un incendio la dejó con el ajado y dañado aspecto que posee en estos momentos.

Para el cardenal Antonio Cañizares, este proyecto es «una invitación a todos los fieles a que puedan entrar en ella y contemplar su belleza».