La estancia secreta de San Nicolás

La sala Capitular, del siglo XV, presenta su imagen original. /Irene Marsilla
La sala Capitular, del siglo XV, presenta su imagen original. / Irene Marsilla

El espacio, origen de la parroquia en el siglo XV, presenta su estado original e incluye obras de Juan de Juanes y Esteban March | La iglesia, que sacó a la luz los frescos de Palomino, abre a las visitas la desconocida sala Capitular

Noelia Camacho
NOELIA CAMACHOValencia

La iglesia de San Nicolás de Valencia no deja de sorprender. Aún guarda secretos por descubrir. No sólo se ha convertido en uno de los monumentos más visitados de la ciudad desde que, en 2016, salieran a la luz los frescos de Palomino que le otorgaron el apelativo de la Capilla Sixtina valenciana, sino que sigue siendo historia viva de la ciudad del Turia.

Hace unas semanas ha permitido que el público pueda acceder a un enclave desconocido: la sala Capitular. Este espacio es, según los expertos, el origen de San Nicolás. Datada del siglo XV, en sus paredes se puede apreciar que por ella no ha pasado el tiempo. El gótico se respira en esta pequeña estancia, utilizada en el día a día de la parroquia. Es el lugar original que luego dio vida a la parroquia tal y como se la conoce. Está repleta de obras de arte de creadores, como Juan de Juanes -una 'Última cena' espectacular-, Esteban March y Jacinto de Espinosa. Pero también alberga piezas de orfebrería como un Santo Cáliz e imágenes como la de San Pedro de Verona, el otro santo que da nombre a la iglesia.

Desde ya, y a través de una visita guiada concertada con los responsables de la gestión del templo -en la que hay que negociar el precio, que puede oscilar entre los 10 y los 12 euros-, puede ser descubierta por los más curiosos. Se hace en grupos reducidos, que visualizan un vídeo en el que se les explica el origen de la sala Capitular. En él, se desgranan los detalles de un espacio único. La historia es muy curiosa y va ligada íntegramente a Valencia. Los documentos históricos afirman que la primera edificación se hizo en tiempos del rey Jaume I, que hizo donación del lugar a los dominicos que le acompañaban. Fue erigida como iglesia hacia 1242 y se engloba en las primeras doce parroquias cristianas de Valencia. El primitivo templo construido tras la reconquista comienza su transformación hacia el gótico entre 1419 y 1455. En pleno Siglo de Oro, San Nicolás estará vinculada a personajes como Alfonso de Borja, que se coronó como Papa Calixto III. Cuando fue nombrado Pontífice no renunció a ser rector de esta iglesia y creó un capítulo de beneficiarios en los que instauró la figura del 'vice-rector', hombres de su confianza que gestionaban el enclave.

El edificio religioso recibe cerca de 400.000 visitantes desde que se restauró en 2016

La Capilla Sixtina valenciana

En febrero de 2016, la ciudad vivió un hito histórico. Tras años de restauración, la Fundación Hortensia Herrero presentó la rehabilitación de la denominada Capilla Sixtina valenciana. En ese momento salieron a la luz los impresionantes frescos de Dionís Vidal ideados por el maestro Antonio Palomino y que coronaban una parroquia, la de San Nicolás, para la que ya nada fue igual. Desde aquel momento, cerca de 400.000 personas han pasado por el enclave. Según cuentan sus responsables a LAS PROVINCIAS, los asistentes de la Comunitat son los que copan las visitas. Sin embargo, de junio a octubre la tendencia se invierte y el 75 % de los que acuden a San Nicolás son turistas italianos, británicos, franceses, holandeses, belgas, sudamericanos y estadounidenses, entre otros.

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